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miércoles, 9 de julio de 2014

¿De quién son las cuentas de las redes sociales?



¿Las cuentas de Facebook o Twitter son propiedad de la empresa que la diseña, las pone en marcha y las cuida o son propiedad del que las lleva y alimenta? ¿No son "relaciones" humanas? ¿Tienen el mismo valor que los clientes para un comercial?

Yo creo que la respuesta está clara si la iniciativa de crearlas viene de parte de la empresa y se realiza con los recursos de la empresa. Pero hay caraduras que pretenden quedarse con ellas para traficar, o chantajear su antigua empresa, o exigir una mordida sudamericana o montar otra empresa similar. O vaya usted a saber qué, los caminos de la perdición son infinitos. 

Antes de empezar conviene recordar tres cosas, tres:

1. Que una empresa es una organización que pone en marcha unos recursos para lograr algún fin. Cuando una empresa quiere entrar en Internet, crea un plan de comunicación que será guía en redes sociales, lo encarga a una persona, a un departamento o a una empresa externa. Y dedica durante un tiempo horas de sus empleados, o dinero, a realizar el trabajo de "Community Manager", o gestor de esas redes. 

A medio plazo, van ganando seguidores gracias al Plan de Medios Digitales, a la/las persona/s, a los ordenadores, etc. Partiendo de unos conocimientos técnicos, las redes son sobre todo tiempo, las redes cuestan dinero, es decir, el tiempo que se ha invertido en ellas.  

Evolución de clientes de Twitter del Máster de Bioética URJC. Latapadera.org

2. Pasado un tiempo, la empresa empieza a rentabilizar la inversión, por lo general en un año. Y las acciones de marketing son más fáciles (y baratas) si se ha hecho bien el trabajo. La empresa puede comunicar a sus clientes la existencia de nuevos productos o servicios. Y esta comunicación, que supone un ahorro, va incrementando la cartera mes a mes, fideliza antiguos y recluta nuevos. Además una buena estrategia de redes cuida todo el ecosistema digital, dando consistencia a la imagen de marca.

3. El Community o la empresa de servicios de Internet puede cambiar pero la cuenta persiste, y sigue creciendo, porque forma parte del plan de la empresa. De hecho lo normal es que una estrategia digital en Internet sea movida por varias personas que actúan de administradores. Todo lo que hacemos en las empresas, las asociaciones, los grupos humanos lo hacemos para la empresa, el grupo, la asociación. Y prueba de ello es que a nadie se le ocurre ponerse a representar a una empresa en la que no trabaja, por ejemplo.



Con estas tres cosas evidentes, podemos lanzar ahora la todavía más evidente afirmación de que: 


No es lícito por no decir otra cosa usar las cuentas de redes (Facebook, Twitter, Linkedin, Youtube, Instagram...) de tu empresa para beneficio propio.

Si solo se hace por el valor de los SEGUIDORES es una apropiación indebida desde el punto de vista jurídico porque las redes son propiedad de la empresa; desde el punto de vista moral es un hurto, que solo se resarce devolviéndolas; desde el punto de vista empresarial es una deslealtad a quienes te han acogido y enseñado; y desde el punto de vista personal una traición a los valores que te llevan a aceptar el cargo o el encargo.

Eso solo atendiendo a los seguidores, al valor de la red como comunidad fundada para un fin, y que tiene un valor de mercado, porque si entramos en la propiedad de las imágenes, logotipos, grafías, comentarios, etc. entraríamos en otro asunto de propiedad intelectual. 

Y si pensamos que las redes sociales van a veces emparejadas con una web y BASE DE DATOS DE CLIENTES que es propiedad de la empresa, y así lo hacen constar al darse de alta, entraríamos de lleno en confrontación con la Ley Orgánica de Protección de Datos de Carácter Personal (ésa que algunos presumen de conocer mucho y no saben ni qué protege), ya que se vulneran los derechos de los ciudadanos que dan sus datos a esa empresa y no a un community manager que ni conocen (en ese caso debería informar por escrito a cada uno de los seguidores de que ya no responde a la empresa, etc.). En todo caso, aunque no hubiese ley está muy mal contrariar la voluntad de las personas con las que interaccionas todos los días por una historia tuya personal.

Claro, que si pensamos en la PROPIEDAD INTELECTUAL de las imágenes, las informaciones, las notas de prensa, los comunicados, los productos o servicios, está claro que el community maneja una información que no le corresponde más que a la empresa propietaria. La empresa le cede el uso para un fin determinado, pero no se lo regala. Incluso los productos subidos por el que hurta no son suyos si los ha obtenido durante las horas de trabajo. (En todo caso puede solicitar que no se usen, pero no quedarse con todos).

En definitiva, las páginas web, incluidos los nombres de dominio, las redes sociales y todo lo contenido en ellas son propiedad de la empresa que las manda poner en marcha, diga lo que diga el registrador de los dominios o las empresas que las gestionan.

Consejos Gratis: 

- Hacer firmar una cláusula de propiedad antes de iniciar los trabajos.
- Mantener los nombres de dominio a nombre de la empresa.
- Crear siempre una copia de seguridad y un usuario en todas las redes y webs.
- Estar alerta, pues los campeones del fraude surgen cuando menos te lo esperas.


lunes, 27 de mayo de 2013

Identidad, imagen, reputación (2)



Identidad, Imagen y Reputación 

La imagen se genera sobre la identidad que -como hemos visto- es la configuración del alma sobre la materia: en otras palabras: lo que somos. La imagen, por el contrario, es lo que no somos: " lo que parecemos".

La imagen es lo que somos reflejado en el mundo, cómo a-parecemos ante los demás, por lo que la imagen tiene algo de dialógico, de camino de ida y vuelta; por eso la imagen no es nada superficial, sino que tiene la función de hacer aflorar el verdadero ser al mundo. Hasta la persona más espiritual, la institución más trascendente, tiene una imagen que cuidar, una imagen pública. Hay, por así decirlo una imagen natural o material que es producto de la identidad, pero no está libre de intención, es siempre trastocada y modificada por nosotros con un propósito claro: que muestre lo mejor de nosotros, que sea atractiva. Pero además esta imagen es percibida siempre de manera diferente por los demás, que quieren a toda costa y con pocos datos hacerse una imagen pro-visional del otro. De tal modo que, aunque quiera mostrar exactamente lo que soy, el otro percibirá lo que quiera, o lo que pueda, de mi. 

Esto explica que existan fotógrafos que sabe captar la imagen de las personas como retratos del alma, que retrato logra captar el ángulo adecuado y con la luz adecuada, es decir, atrapa el instante en el que  mostramos nuestra identidad. El instante que capta el fotógrafo es el mismo que captan, de manera inconsciente el resto para hacerse "una idea" de quién es. Es la imagen fugaz de aceptación o negación que se capta en una entrevista de trabajo o en una primera cita. 

El ser humano, hemos dicho, que es un ser difusivo, por eso necesita a otros para difundirse y por eso quiere ser atractivo: quiere que los otros se acerquen a él. Y sólo lo consigue cuando muestra su verdadera identidad en su imagen. De esta forma puede realizarse, por eso se gasta tanto tiempo y dinero en este empeño de mostrarse atractivo, para "atraer" hacia nosotros aquellas realidades que necesitamos para hacer engordar el alma, para realizarnos.

Pero no todo el mundo tiene un alma atractiva (ni todo el mundo es capaz de captar el atractivo del alma), no todo el mundo está evolucionado lo suficiente, por eso se le da más importancia a la imagen que a la identidad. Cuando falta identidad crece la imagen corporal, y se rinde culto al canon estético del momento, pues es la manera que tienen los espíritus difusos de mostrarse dibujados, es decir, con imagen adecuada, que surge de la ocultación de su espíritu.  

Platón descubre que la belleza es atractiva de por sí, y que solo lo repulsivo puede considerarse feo, así  identifica el grado más bajo de lo bello con un no sentir vergüenza al ir por la calle con alguien demasiado feo. Porque Platón sabe que todos los seres humanos juzgan estéticamente siempre y que huyen de la mentira, del mal y de la fealdad.

Pero la imagen no es solo el cuerpo. La imagen incluye la percepción social, la extensión del espíritu a todo lo que nos rodea: la ropa, la casa, la imagen de las personas cercanas, los gestos, los olores, la identidad biomecánica, etc. Todo ello es atractivo en tanto que muestra una identidad determinada (y repulsivo cuando solo esconde vacío).

Esto lo saben muy bien los publicitarios: que no podemos ni sustraernos al juicio estético ni vivir como si la estética no nos importase (los que lo hacen, los que dicen que no les importa su aspecto, mienten).  Siempre y en todo  pueblo y en toda época los seres humanos de todas las edades y de ambos sexos han retocado su imagen, han vestido de una manera determinada para impresionar a los demás (impresionar es grabar una imagen en el cerebro) y se han querido rodear de objetos bellos para dar "buena imagen". De hecho esta característica del hombre es universal porque el alma es un principio individualizante y necesita mostrar su indentidad en los demás. Es enfermizo, y un síntoma de decadencia, no querer mostrar el rostro, no querer ser individuo, descuidar completamente el cuidado del cuerpo o del espacio cercano. 

El espíritu muestra su identidad a través de todo lo que le rodea, sólo teniendo por límite el engaño de querer dar la imagen de lo que no se es. Esta sutil diferencia es clave para desarrollar una imagen adecuada en Internet y fuera: saber que la única imagen que debemos proyectar o podemos mantener por medio del artificio es la imagen de lo que realmente somos, la imagen de nuestra identidad.

Y desde el punto de vista de la imagen corporativa es sencillo: sólo podemos mostrar lo que es, sin artificios ni engaños, simplemente debemos usar un grafismo, unas líneas, unos conceptos que identifiquen la cultura corporativa con la imagen.  



martes, 21 de mayo de 2013

Identidad, imagen, reputación (1)



Identidad, imagen, reputación


Identidad es lo que uno es, o lo que una empresa o una institución es. Realmente la identidad es la suma de un poco de materia modificada por mucho espíritu y mantenida en el tiempo

Materialmente somos muy poco, un cadáver o una empresa tras su cierre es muy poco, algo que ya no tiene sentido. Las células, los órganos, la energía no son nada tras la muerte, bueno, son realmente lo que hubiesen sido sin el espíritu: un poco de materia. ¿Y la empresa? Pues ocurre algo similar: los folios, los espacios, los albaranes, las contabilidades... todo tiene sentido cuando la empresa está viva, en el momento que muere los informes más detallados, los presupuestos y los planes de futuro se venden al peso como papel.

La identidad es por lo tanto algo más espiritual que material. Si decimos ¿quiénes somos? pensamos rápidamente en cuestiones materiales, pero no. No somos materia, somos, principalmente espíritu. Para saber quiénes somos debemos pensar en qué nos hace vivir, qué es lo que realmente nos importa, por qué mataríamos, por qué moriríamos. Eso es lo que somos. 

Piensa como persona o como empresa e intenta responder a la siguiente pregunta ¿Quién soy? Soy, efectivamente más que mi cuerpo y mi empresa es más que sus activos. Hay quien dice, equivocadamente, que las empresas existen sólo para hacer dinero. Y no. No sólo. Como quien piensa que las personas son su trabajo. Sí, pero no sólo. Sería estúpida la vida si así fuese. Somos lo que nos hace querer ser, nuestros retos futuros y nuestra biografía, nuestra memoria personal y empresarial y nuestro futuro. Quien se olvida de su pasado pierde identidad, hay que asumirlo, vivirlo como un camino hacia donde estamos, lleno de aciertos y de errores, pero en la cuenta final con saldo positivo, porque si no no estaríamos pensándolo. Quien no quiere saber nada del futuro pierde identidad: la vida es proyectar y retroproyectar y reponer tiempos pasados. 

Esto es la identidad. Sobre la identidad construimos nuestra imagen y sobre ésta surge la reputación, que es la percepción de nosotros que tienen los demás y que no controlamos directamente.

Así quien quiera reputación online u offline tendrá que tener, o querer tener identidad.

martes, 23 de abril de 2013

Twitter o las "vidrieras irrespetuosas de los cambalaches"


Twitter es reflejo de la realidad humana, como lo son todos los inventos humanos. Pero hay que tener en cuenta que lo propio del ser humano es también modificarse con la realidad, es decir, la realidad modificada modifica al ser humanos que a su vez la modifica, generando un bucle tecnológico único en la naturaleza.

El ser humano crea tecnologías que le afectan, y esto modifica su estar-en-el-mundo y suser-en-el-mundo. Por eso hay que tener muy en cuenta qué realidades creamos, o en qué tecnología invertimos nuestro tiempo, porque ese tiempo nos realiza. 

Por ejemplo, cuando uno entra en una red como Twitter tiene que tener claro que no entra en un espacio privado, y que, con apariencia de priovacidad está en un sitio público, a la intemperie. Debe reducir su ser a un ser-perfil y aceptar que cualquier otro ser-perfil se crea con derecho a mentir, insultar, apoyar o reír las gracias de cualquier otro, independientemente de toda convención del mundo real.

Si el mundo real fuese Twitter sería imposible vivir, porque al ver el Telediario saldrían trescientos trolls opinando en tu casa; el conductor del autobús iría donde le diese la gana, y si protestas trescientos trolls dirían cosas como "ja, ja, ja" u "ola ke ase", etc. 

Pero oigan a Gardel hablando de Twitter  y después seguimos.





Letra y música de Enrique Santos Discepolo (1935)

Que el mundo fue y será una porquería 
ya lo sé...
(¡En el quinientos seis
y en el dos mil también!).
Que siempre ha habido chorros,
maquiavelos y estafaos,
contentos y amargaos,
valores y dublé...
Pero que el siglo veinte
es un despliegue
de maldá insolente,
ya no hay quien lo niegue.
Vivimos revolcaos
en un merengue
y en un mismo lodo
todos manoseaos...

¡Hoy resulta que es lo mismo
ser derecho que traidor!...
¡Ignorante, sabio o chorro,
generoso o estafador!
¡Todo es igual!
¡Nada es mejor!
¡Lo mismo un burro
que un gran profesor!
No hay aplazaos
ni escalafón,
los inmorales
nos han igualao.
Si uno vive en la impostura
y otro roba en su ambición,
¡da lo mismo que sea cura,
colchonero, rey de bastos,
caradura o polizón!...

¡Qué falta de respeto, qué atropello
a la razón!
¡Cualquiera es un señor!
¡Cualquiera es un ladrón!
Mezclao con Stavisky va Don Bosco
y "La Mignón",
Don Chicho y Napoleón,
Carnera y San Martín...
Igual que en la vidriera irrespetuosa
de los cambalaches
se ha mezclao la vida,
y herida por un sable sin remaches
ves llorar la Biblia
contra un calefón...

¡Siglo veinte, cambalache
problemático y febril!...
El que no llora no mama
y el que no afana es un gil!
¡Dale nomás!
¡Dale que va!
¡Que allá en el horno
nos vamo a encontrar!
¡No pienses más,
sentate a un lao,
que a nadie importa
si naciste honrao!
Es lo mismo el que labura
noche y día como un buey,
que el que vive de los otros,
que el que mata, que el que cura
o está fuera de la ley...

¿Impactados? 


---

Cuando yo estudiaba filosofía, en la UCM, hace ya unos años, recuerdo una clase de Teoría del Conocimiento a la siempre acudía un alumno entre borracho y pasado de vueltas que no dejaba de interrumpir y levantarse en clase dando voces, con palabras sueltas sobre Nietzsche o Freud. Recuerdo que siempre se interrumpía la clase hasta que el profesor (¿Ramón Rodríguez?) le invitaba -todo pacífico- a salir. Solo una vez un alumno, harto de que se repitiese siempre la misma escena, casi agrede al borracho. 

Twitter es eso. Pero aquí el profesor está solo con uno o dos alumnos y el resto de la clase está borracha y hablando en alto, insultando y riéndose. E invitan a salir, pacíficamente, al profesor. En este sentido Twitter es reflejo de la LOGSE: el profesor (el político, el empresario, el sacerdote, cualquiera con posición adecuada para pensar mejor que el resto) no es nadie, es en todo caso alguien al que se puede insultar y como mucho, si se lo gana y es políticamente correcto, se le puede tratar "de tú a tú".

Yo estoy convencido que la mayoría de los que insultan en Twitter son gente que en su realidad cotidiana, quienes la tengan, hablan tranquilamente en busca de la verdad y nunca insultan a nadie... En el mundo real nos puede la vergüenza, pero en la virtualidad, con los followuercetes, en el cole virtual, o bajo un disfraz de nick... se comenten las mayores barbaridades ¡Y en eso  consiste Twitter!: en muchos hablando de sus cosas, ligando, borrachos, pero algunos, los pesados, detrás de las conversaciones de los demás, insultando, mostrando su poca educación, su falta de civismo.

¿Y por qué insultan? Pues por defender las cosas más simples, llanas y sencillas: que el matrimonio es entre un hombre y una mujer, que la realidad es más amplia que lo que se ve, que las personas pasan por estados embrionarios antes de nacer, que los políticos no son más que políticos... Cosas obvias. 

Me sigue chocando, y eso que llevo ya varios años en el oficio, que alguien que no ha alcanzado el grado de bachillerato sea capaz de decirle a una persona culta, que dirige un periódico o que ha obtenido una cátedra, o que lleva estudiando cuarenta años que "no tiene ni idea". ¿Pero qué se han creído? He visto cosas extrañas: niños futboleros, de unos 14 años diciéndome que no sé filosofía. O un mecánico de Colombia que se permitió insultarme por no estar de acuerdo con una frase que escribí entrecomillada, que no puse la autoría, pero era de Unamuno; He visto cómo fotógrafos, ilustradores, estudiantes, camareros y vendedores ponían en cuestión cosas tan sencillas como la diferencia entre realidad percibida, realidad científica y realidad jurídica. 

Sé que el fallo es mío por hablar en el cambalache donde se expone la Biblia y el Calefactor al mismo nivel... Es posible, todo es posible en este siglo XXI, y más visto a través de la vidriera irreverente de Twitter. Es posible que un fotógrafo, estudiante o fontanero, albañil o capataz sepa más de física que un físico del CSIC (de hecho he visto discusiones sobre el tema entre científicos de verdad y troles pseudoiletrados). 

En una ocasión, no en Twitter, en Linkedin pillé a un "directivo" del movimiento escéptico cortar y pegar un texto plagiado como respuesta a una argumentación mía. Algunos se han aprendido unas consignas y las repiten. Y -en todo caso- si tienen una idea sobre un campo que no es el suyo, y quieren dirigirse a alguien, deben hacerlo con cortesía.




Casos prácticos. La idiotez al desnudo:

Voy a poner, a modo de ejemplo dos casos de evidencia, dato:

1.º En España se han realizado un millón setecientos mil abortos legales.
2.º Un ser humano es un ser humano desde que hay fecundación (y ADN) hasta que muere.



Twitter: Abril de 2013. El tema es de Educación Infantil, como mucho de primero de primaria: consiste en que yo pongo un dato: 1.700. 0000 abortos en España desde 1985 para hacer pensar. Un dato es un dato.



Aparece uno y lo niega, niega la cifra. ¡La cifra! Sólo hay que sumar los datos del Instituto Nacional de Estadística de abortos DECLARADOS, es decir, quizá hay más, pero ese quizá no lo nombro, sólo doy el DATO: #UN MILLÓN SETECIENTOS MIL#. Siete amigos de éste se ríen: ¿de dónde sacas los datos de la hoja parroquial?



La cifra cualquiera la puede encontrar sumando los datos del INE, bueno las correctas son estas:


Pasada la "guerra" de cifras, como si fuese más o menos de derechas o de izquierdas decir que los abortos son los que son, entramos en el debate nominalista típico. 

...Si el niño no es niño, si es embrión, feto, pre-embrión, mórula, agregado de células, individuo, o como quiera llamarse. Discusión propia de la universidad del siglo XIII, pero que vuelve a tener su espacio ahora: Las cosas son distintas si las llamamos distintas? 

Yo les decía, en 140 caracteres que da igual cómo llames a las cosas, que no por eso dejan de ser lo que son. Que la diferencia entre un niño querido y uno odiado ("no deseado") no es ninguna se pongan como se pongan:


Les puse como ejemplo que cuando lees un test de embarazo y aparece una doble línea hay un embarazo... 

Los test de embarazo funcionan de manera muy simple: detectan la gonadotropina en la orina, y es un dato perfectamente claro y distinto, que diría Descartes y que quiere decir que si hay más de 400 de esta hormona estás embarazada, así de sencillo.

Pero este dato no es el embarazo, es decir, es un dato que hay que unirlo a otros para salir de dudas (en todo caso en pocas semanas se sale de dudas).

Es decir, si A entonces B (A ---> B)...

Y me dicen que no... que puede ser un cáncer de útero, por ejemplo. Sí, clñaro, puede serlo.

Y es que -dicen- el test es válido en un 99%, claro, puede fallar, como todo en esta vida.

Afirmar que un test de embarazo indica un niño es correcto, en términos generales, pero la ideología ciega la razón:

 "lo que tiene no tener ni idea"






Curiosamente es la ciencia la que va descubriendo todo el proceso de la fecundación y donde se estudia hasta la saciedad la formación del individuo humano, con personeidad ya en la fecundación, humano, plenamente humano. 

Y esto lo dice la ciencia, bueno, no, la ciencia no dice nada, la ciencia muestra, todos los cambios que sufre la madre en los primeros momentos tras la fecundación, muestra imágenes de mayor precisión de los embriones, ahora en 3D se puede ver cómo es el feto humano y descubre lo que antes no se sabía: que es un individuo completo en el momento de la fecundación, el mismo individuo.

Pero si no se quiere comunicar no se comunica, ya has calificado al otro de oscuro católico y si te has proclamado vocero de la verdad suprema del partido/,movimiento: 

Que equivale a decir lo que decía (Plaza) Mayor un 15 de marzo: 
"Cuatro patas sí, dos patas no"




Matar es matar, vivir es vivir, elefante es elefante, son cuestiones dogmáticas. "Porque yo lo digo"
El pobre Antonio Maestre sigue con las cifras sin preocuparse en contar. Le parecen muchos, es lo que tiene vivir en un mundo de desinformación. 


Bla, bla, bla

Nota 1: los aludidos en esta entrada son meros ejemplos, cualquier parecido con la realidad es pura realidad. EN todo caso no tienen derecho a réplica porque la "discusión" se cerró hace tiempo. 

Nota 2: Como sé que los aludidos no van a leer el libro que les recomiendo insistentemente, Animal Farm (Acampada Animal) les cuelgo una "peli de dibus para que disfruten mazo" (está en Inglés pero como pertenecen a la generación más preparada de la historia no tendrán problemas en entenderlo):





martes, 26 de febrero de 2013

Ciberidiotas



¡¡¡¡Cuánta indignación y cuánto solidario!!! ¡¡¡Con la que está cayendo!!!

Hartito me tienen los que quieren imponer la censura previa en Twitter, y les encantaría poder hacerlo en la vida real. Les encantaría poder callar a todo el que no "piense" como ellos. 

Digo "piense" entre comillas porque eso de Twitter más que pensar es retuitear trozos de pensamientos. Twitter usado por la política es el lema de antaño, la canción, la idea suelta convertida en piedra insultante o halagadora del líder. La idea retiuiteable es consigna, pintada, grito... Esto de partir el pensamiento en trozos es vieja práctica de los totalitarismos. Cuando se carece de pensamiento lógico, esto es racional, articulado, riguroso, a uno le basta con retuitear pensamientos y queda de maravilla entre los propios.

Uno de los peligros de Twitter es precisamente esto, que sirve de altavoz a esas cabezas que decía Machado que embisten y no piensan, 

Es gracioso cómo se ponen de farruquitos cuando les atacas a alguno de sus dogmas o ideas-fuerza. Aparecen miles de  cibertontos, refugiados en el anonimato de sus habitaciones que en vez de estudiar y convertirse en señores respetables se dedican a vaguear por la red, a ver el fútbol, la música, a leer-se a sí mismo duplicado en clones retuiteados y retuitentes.

Su ego se inflama cuando tres colegas (followers) retuitean una ordinariez. Aspirantes a ciberperroflautas dedicados al juego del enfrentamiento de pacotilla con tientes marxistas. (Si Marx levantara la cabeza se moriría al ver la caterva de tontunos burguesitos que le nombran jugando a la guerra civil pero desde casa). Obreretes de coche tuneado, de Iphone5 robado, de zapatillas de 500 euros, esos de la última fila del instituto público de un pueblo de Andalucía. 

Quejicas. Llorones que cuando el Estado les daba de todo aquí nadie movía un dedo, los que en vez de buscar trabajo, montar empresas o estar estudiando están calentitos en sus cuartos esperando la cena y montando la revolución subvencionada y televisada.

Y atacando. Atacando a todo el que no llore como ellos. De la manera más fea y más baja. Porque ellos -en el ciberespacio- no tienen educación. Y la culpa la tengo yo. Claro.

La culpa la tenemos todos, nunca ellos. La culpa Bush y Aznar, Franco, Hitler y el Papa.

Y ellos nada. Nada de nada. Si suspenden, por los recortes. Si se quedan sin trabajo no es por su pésima formación ni por no ir tres lunes al trabajo por la resaca que tenían, ni por meter la mano en la caja.... No, es por Acebes, Esperanza Aguirre y Sánchez Dragó.

Sus presuposiciones: que todos les tenemos que dar de comer, de beber y que tenemos que pagarles la tarifa plana del Delfin de Orange. Y la tele de plasma para ver el fútbol, la música, la bebida y algo más

¡¡¡Pobrecitos desarrapados del sistema!!!  

Calimeros que nadie les hace caso y tienen que emigrar como Paco Martínez Soria. Pues ¡que se vayan! Y que se queden aquí los que estén dispuestos a trabajar, a buscarse la vida, a estudiar. 

jueves, 26 de abril de 2012

Hoja de reclamaciones

Cuando un cliente presenta la hoja de reclamaciones es un fracaso de las Relaciones Públicas. Un error de la empresa. Antes de las redes sociales las hojas de reclamaciones se pierdían en el tiempo, sin saber dónde iban a parar. Pero aquí hay una muestra de cómo contestar...


miércoles, 25 de abril de 2012

#Censura en red


Hay una tendencia peligrosa hacia la censura en las redes sociales que hay que controlar, si no queremos que las redes se conviertan en una dictadura de facto.

En Twitter los usuarios juegan todos los días con algunas palabras #cosasquesiemprequisedecir, #mimejorrecuerdo... cada uno escribe lo que quiere, ingenioso, obsceno, político... cada loco con su tema.

Pero viene siendo habitual que el TT (el tema del momento) tenga que ver con algún personaje público. Entonces el juego comunitario consiste en ser muy ofensivo a la vez que irónico, ofensivo y gracioso u ofensivo a secas. Si sólo es eso, un juego de insultos debería quedar ahí... pero no... aquí sólo pueden insultar unos, y otros no. Si lo hacen....


Pero a veces, sólo a veces, el TT consiste en hacer daño a alguna persona por unas palabras prohibidas, unas "declaraciones", o para "destapar" alguna conducta que los tuitteros españoles han decidido que debe ser perseguida. Aquí el juego cambia. Ya no es comunitario, ni es un juego, ahora el supuesto juego consiste en tomarse la justicia por su mano. Un grupo organizado de twitteros deciden lo que se puede decir en público o en privado. Exigir rectificación, dimisión o destitución, entramos en terrenos antilibertad que a mi me dan mucho asco.

Pongamos por caso a Pedro Duarte, un buen directivo del deporte  (conste que no tengo el gusto de conocerlo) que hace un uso privado de su Twitter y escribe a sus amigos ironías, cosas personales. También participa en el juego de la huelga general: con el TT a favor y en contra y cosas que no tienen ningún sentido fuera del contexto privado en el que fueron escritas. 

Claro, que se me puede objetar que la red es un espacio público también. Digamos que es público para aquellos que tienen una vida pública (en el caso del Real Madrid los jugadores y técnicos) y privada para quienes no son figuras públicas. Es el uso el que marca lo privado y lo público, Una cosa es que sea accesible, otra que sea pública. 


El primero que apuntó con el dedo en su blog a este señor fue un estudiante cordobés, de Cabra (¿cual es el gentilicio de los de Cabra?), para más datos. Pero el que de verdad tiene delito fue el periodista que publicó esa "noticia" de los supuestos twitts "ofensivos".
Este periodismo del falso escándalo y de las declaraciones que ofenden a "colectivos" es de lo más amarillo que puede uno comprender: "¿Y usted cree que x debe dimitir por las declaraciones que hizo? ¿o cree que con otras declaraciones vale?"... Y a todos los que twittearon, incluídas la UGT y las CCOO, con toda la mala leche del mundo para hacer daño a este señor.

No es de justicia, porque en democracia cada uno dice lo que le apetece en privado, y en público otro tanto.

Pedro Duarte no debería haber presentado ninguna dimisión, porque su trabajo, que yo sepa, lo hace bien y en sus ratos libres puede soñar con fusilar uno a uno a los sindicalistas y comentarlo con sus amigos.


viernes, 2 de marzo de 2012

La biografía de Facebook


El tiempo pasa. Lo que dijimos hoy ya no tendrá el mismo significado mañana. Ayer pensaba esto de alguien, de algo... hoy pienso lo contrario o tengo un matiz nuevo. No todo tiempo es igual y cada tiempo tiene su tempo, su inteligencia, su proyección.

La coherencia es precisamente no en decir lo mismo desde los doce años hasta los ochenta (eso es el fanatismo), sino que la coherencia es tener distintas versiones, adaptadas, de la misma melodía.

Dependiendo de con quién estemos decimos cosas distintas. Con distintos matices, distintos registros lingüístcos. No todo el mundo es igual, no todo el mundo obtiene el mismo trato de nosotros. En todo caso no todo el mundo es etiquetable con una sola palabra.

La sinceridad está en saber decir la verdad a todos, pero no de igual forma, variando el discurso para que sea accesible.  De hecho el discurso escrito debe estar suficientemente meditado para que llegue a todo el mundo sin dobles interpretaciones. Por eso el discurso de las redes, aunque sea escrito es un lenguaje oral y como tal hay que tratarlo.

De hecho el discurso oral es el que funda las relaciones personales, que se desarrollan poco a poco. Conocer a una persona es ir adentrándose paulatinamente en los mundos que te cuenta ella, en sus ámbitos familiares, lúdicos, axiológicos... eso lleva su tiempo, su paciencia.

Hay que saber esto para estar en redes: que el mundo hay que dejarlo pasar y que no pueden nuestras palabras pasadas atarnos o descubrirnos de golpe.

Puedes liberarte de esta atadura por ejemplo en facebook borrando mes a mes lo escrito, las fotos que has subido, los "me gusta", dejando tu perfil, mes a mes limpio.

La única "biografía" que debes tener es la que tú puedes contar hoy, no la suma de lo que contabas en el pasado. Y tus conversaciones no pueden quedar ahí, a merced de todo el mundo. Un nuevo "amigo" de Facebook no debe tener acceso de golpe a toda la información que se ha generado en tu tiempo, de tus conversaciones fuera de contexto, sus fotos, tus compañeros del colegio, tu historia... eso es exhibicionismo. La dimensión temporal y relacional de la vida tiene su importancia... O dicho de otro modo: cambiamos tiempo de escucha por secretos.

Consejo gratis:

En Facebook: borra tus datos atrasados. Haz limpieza cada mes de todo.
No uses Twitter para expresar pensamientos arriesgados