Twitter es reflejo de la realidad, como lo son todos los inventos humanos. Pero hay que tener en cuenta que lo propio de lo humano es también modificarse con la realidad, es decir, la realidad modificada modifica al ser humanos que a su vez la modifica, generando un bucle tecnológico único en la naturaleza.
El ser humano crea tecnologías que le afectan, y esto modifica su estar en el mundo y su ser en el mundo. Por eso hay que tener muy en cuenta qué realidades creamos, o en qué tecnología invertimos nuestro tiempo, porque ese tiempo nos realiza.
Por ejemplo, cuando uno entra en una red como Twitter tiene que tener claro que no entra en un espacio privado, y que entra en el espacio público más bajo imaginado. Debe reducir su ser a un perfil cualquiera y aceptar que cualquier otro perfil se crea con derecho a mentir, insultar, apoyar o reír las gracias de cualquier otro, independientemente de toda convención del mundo real.
Si el mundo real fuese Twitter sería imposible vivir, porque al ver el Telediario saldrían trescientos trolls opinando en tu casa; el conductor del autobús iría donde le diese la gana, y si protestas trescientos trolls dirían cosas como "ja, ja, ja" u "ola ke ase", etc.
Pero oigan a Gardel hablando de Twitter y después seguimos.
Letra y musica de Enrique Santos Discepolo (1935)
Que el mundo fue y será una porquería
ya lo sé...
(¡En el quinientos seis
y en el dos mil también!).
Que siempre ha habido chorros,
maquiavelos y estafaos,
contentos y amargaos,
valores y dublé...
Pero que el siglo veinte
es un despliegue
de maldá insolente,
ya no hay quien lo niegue.
Vivimos revolcaos
en un merengue
y en un mismo lodo
todos manoseaos...
¡Hoy resulta que es lo mismo
ser derecho que traidor!...
¡Ignorante, sabio o chorro,
generoso o estafador!
¡Todo es igual!
¡Nada es mejor!
¡Lo mismo un burro
que un gran profesor!
No hay aplazaos
ni escalafón,
los inmorales
nos han igualao.
Si uno vive en la impostura
y otro roba en su ambición,
¡da lo mismo que sea cura,
colchonero, rey de bastos,
caradura o polizón!...
¡Qué falta de respeto, qué atropello
a la razón!
¡Cualquiera es un señor!
¡Cualquiera es un ladrón!
Mezclao con Stavisky va Don Bosco
y "La Mignón",
Don Chicho y Napoleón,
Carnera y San Martín...
Igual que en la vidriera irrespetuosa
de los cambalaches
se ha mezclao la vida,
y herida por un sable sin remaches
ves llorar la Biblia
contra un calefón...
¡Siglo veinte, cambalache
problemático y febril!...
El que no llora no mama
y el que no afana es un gil!
¡Dale nomás!
¡Dale que va!
¡Que allá en el horno
nos vamo a encontrar!
¡No pienses más,
sentate a un lao,
que a nadie importa
si naciste honrao!
Es lo mismo el que labura
noche y día como un buey,
que el que vive de los otros,
que el que mata, que el que cura
o está fuera de la ley...
¿Impactados?
Cuando yo estudiaba filosofía, en la UCM, hace ya unos años, recuerdo una clase de Teoría del Conocimiento a la siempre acudía un alumno entre borracho y pasado de vueltas que no dejaba de interrumpir y levantarse en clase dando voces, con palabras sueltas sobre Nietzsche o Freud. Recuerdo que siempre se interrumpía la clase hasta que el profesor (¿Ramón Rodríguez?) le invitaba -todo pacífico- a salir.
Twitter es eso. Pero aquí el profesor está solo con uno o dos alumnos y el resto de la clase está borracha y hablando en alto, insultando y riéndose. E invitan a salir, pacíficamente, al profesor. En este sentido Twitter es reflejo de la LOGSE: el profesor (el político, el empresario, el sacerdote, cualquiera con posición adecuada para hablar mejor que el resto) no es nadie, es en todo caso alguien al que se puede insultar y como mucho, si se lo gana y es políticamente correcto, se le puede tratar "de tú a tú".
Yo estoy convencido que la mayoría de los que me insultan en Twitter son gente que en su realidad cotidiana, quienes la tengan, hablan tranquilamente en busca de la verdad y nunca insultan a nadie... En el mundo real nos puede la vergüenza, pero en la virtualidad, con los followuercetes, en el cole virtual, o bajo un disfraz de nick... se comenten las mayores barbaridades ¡Y en eso consiste Twitter!: en muchos hablando de sus cosas, ligando, borrachos, pero algunos, los pesados, detrás de las conversaciones de los demás, insultando, mostrando su poca educación, su falta de civismo.
¿Y por qué insultan? Pues por defender las cosas más simples, llanas y sencillas: que el matrimonio es entre un hombre y una mujer, que la realidad es más amplia que lo que se ve, que las personas pasan por estados embrionarios antes de nacer, que los políticos no son más que políticos...
Me sigue chocando, y eso que llevo ya varios años en el oficio, que alguien que no ha alcanzado el grado de bachillerato sea capaz, por las buenas, de decirle a una persona culta, que dirige un periódico o que ha obtenido una cátedra, que "no tiene ni idea". ¿Pero qué se han creído? He visto cosas extrañas: niños futboleros, de unos 14 años diciéndome que no sé filosofía. O un mecánico de Colombia que se permitió insultarme por no estar de acuerdo con una frase que escribí entrecomillada, que no puse la autoría, pero era de Unamuno; He visto cómo fotógrafos, ilustradores, estudiantes, camareros y vendedores ponían en cuestión cosas tan sencillas como la diferencia entre realidad percibida, realidad científica y realidad jurídica.
Sé que el fallo es mío por hablar en el cambalache donde se expone la Biblia y el Calefactor al mismo nivel: a 3 euros ¿qué quiere usted calentarse o el libro sagrado...?
Es posible, todo es posible en este siglo XXI, y más visto a través de la vidriera irreverente de los cambalaches, clara metáfora de Twitter. Es posible que un fotógrafo, estudiante o fontanero, albañil o capataz sepa más de física que un físico del CSIC (de hecho he visto discusiones sobre el tema entre científicos de verdad y troles pseudoiletrados).
Pero en mi mundo no. En mi mundo (extraño donde los haya), así a priori, sabe más el maestro que el discípulo. y los fotógrafos, zapateros, cristaleros, conductores y policías no saben de medicina, ni de física cuántica, ni de filosofía.
En una ocasión, no en Twitter. pillé a un "directivo" escéptico cortar y pegar como respuesta a una entrada mía un artículo de otro. Algunos se han aprendido unas consignas y las repiten. Y -en todo caso- si tienen una idea sobre un campo que no es el suyo, y quieren dirigirse a alguien, deben hacerlo con cortesía.
Lo bonito, en teoría, de Twitter era precisamente esto: la posibilidad y el acceso de los usuarios a las empresas, los políticos, los profesores, etc.
Casos prácticos. La idiotez al desnudo:
Twitter: Abril de 2013. El tema es de Barrio Sésamo: consiste en que yo pongo un dato: 1.700. 0000 abortos en España desde 1985.:
Aparece uno y lo niega, niega la cifra. ¡La cifra! Sólo hay que sumar. Siete amigos de éste se ríen: ¿de dónde sacas los datos de la hoja parroquial? Sencillo:
"Aquel que defiende la vida es acientífico, mentiroso, fanático, religioso"
Que equivale a decir lo que decía (Plaza) Mayor un 15 de marzo:
"Cuatro patas sí, dos patas no"
La cifra cualquiera la puede encontrar sumando los datos del INE, bueno las correctas son estas:
Pero en Twitter da un poco igual, es el ataque, y la huida. Uno me manda incluso a la SER (para que coja fuentes fiables) donde leemos un reportaje con la cifra de 2011, que efectivamente no corresponde con la de los casi dos millones que tendremos en 2014.
En fin.
"Aquel que defiende la vida es acientífico, mentiroso, fanático, religioso"
Que equivale a decir lo que decía (Plaza) Mayor un 15 de marzo:
"Cuatro patas sí, dos patas no"
Luego la discusión saltó a que si el niño no era niño si era embrión, feto o como quiera llamarse. Discusión propia de la universidad del siglo XIII, pero que vuelve a tener su espacio ahora: Las cosas son distintas si las llamamos distintas?
Yo les decía, en 140 caracteres que da igual cómo llames a las cosas, que no por eso dejan de ser lo que son. Que la diferencia entre un niño querido y uno odiado ("no deseado") no es ninguna se pongan como se pongan:
Les puse como ejemplo que cuando lees un test de embarazo y aparece una doble línea hay un embarazo... y me dicen que no... que puede ser un cáncer de útero, por ejemplo.
Y es que -dicen- el test es válido en un 99%, claro, puede fallar, como todo en esta vida.
Afirmar que un test de embarazo indica un niño es correcto, pero la ideología, el afán de desprestigiar hace que se diga:
"lo que tiene no tener ni idea"
Curiosamente es la ciencia la que va descubriendo en el siglo XX todo el proceso de la fecundación y donde se estudia hasta la saciedad la formación del individuo humano, con personeidad ya en la fecundación, humano, plenamente humano.
Y esto lo dice la ciencia, bueno, no, la ciencia no dice nada, la ciencia muestra, ahora en 3D, cómo es el feto humano y descubre lo que antes no se sabía: que es un individuo completo en el momento de la fecundación, el mismo individuo.
Pero si no se quiere comunicar no se comunica, ya has calificado al otro de oscuro católico y si te has proclamado vocero de la verdad suprema del partido/,movimiento:
"Aquel que defiende la vida es acientífico, mentiroso, fanático, religioso"
Que equivale a decir lo que decía (Plaza) Mayor un 15 de marzo:
"Cuatro patas sí, dos patas no"
(El troll @soydelbierzo es uno de tantos, como los que me insultan con mi apellido , ¡qué le vamos a hacer!, que se derive el tema hacia el lugar donde trabajo o hacia la ética y la filosofía, incluso hasta la paternidad, etc. Es decir, la que tanto les gusta falacia ad hominem...
En definitiva, termino esta entrada tan grande para concluir resaltando que twitter muestra tres grandes problemas de la sociedad del XXI:
- La falta de cultura
- La falta de educación
- La ideologización (y falta de ética)
- La irracionalidad
- La irresponsabilidad
Nota 1: los aludidos en esta entrada no tienen derecho a réplica más que en su casa.
Nota 2: Como sé que los aludidos no van a leer el libro que les recomiendo insistentemente, Animal Farm (Acampada Animal) les cuelgo un a peli de dibus para que disfruten mazo (está en Inglés pero como la enseñanza es bilingüe por Decreto, lo entenderán):