lunes, 15 de diciembre de 2014

El viejo


Julián Marías hablaba de las edades de la vida con gran sabiduría en su Antropología Metafísica, que si bien no tenía nada de metafísica, sí tenía mucho de retrato fenomenológico de lo que es en realidad un ser humano. En este libro busca las características de etapa con gran acierto, aunque cuando llega a la vejez hablaba de ella en un tono un tanto negativo, aunque luego le reconoce valor:


"La estructura de la vida humana -dice Marías- tiene toda una vertiente en la cual, y sean cualesquiera los proyectos y las esperanzas, desembocamos inexorablemente en la necesidad de la resignación: la limitación, la enfermedad, la vejez, la ausencia, la muerte"
(Página 196 de la edición de Cervantes Virtual). 

Marías reconocía que la vejez es una etapa creadora, pero no por ser una etapa para hacer muchas cosas, como mucha gente cree, sino porque "transforma el sentido argumental de su vida" , el cuerpo no acompaña, pues en esta etapa "la naturaleza se halla ya perezosa y entorpecida", como decía Lorenzo Hervás... pero el espíritu no tiene por qué

Esto quiere decir que pocas fuerzas naturales pero muchas espirituales, con el peligro que eso entraña, porque una acción transforma, para bien o para mal, toda la vida. En la vejez podemos perder nuestra vida, estropearlo todo al final o morir como un imbécil habiendo hecho una vida aceptable a lo largo de los años. Es muy difícil ganar, pero es fácil perder, porque es una edad de crisis, de cambio, como la adolescencia.

Creo que es necesario aclarar que eso de ser viejo es estructural, va con lo que haces y vives más que con lo que piensas. Aunque te resignes a ser viejo, eres viejo, estás en esta etapa si estás jubilado y tus hijos ya se valen por si solos. Tengas la edad que tengas. También conviene aclarar que no existe eso del "espíritu joven" (por ele espíritu no pasa la edad) en una persona de cincuenta años. El que tiene eso que llaman "espíritu joven" puede ser un adulto inmaduro, o un sinvergüenza.

Las etapas de la vida, tal y como las describe Marías, no son cuestión sociológica. Se trata de metafísicacada etapa de la vida tiene su propia naturaleza, y esto lo justifica porque cada etapa de la vida tiene un mirar propio, único, distinto radicalmente al mirar de las demás. Y como el mirar propio y determinable es lo que hace al ser humano humano; dentro de la categoría general podemos hacer subcategorías entre los que miran similar. Por ello hay también una ética de cada etapa vital, es decir, una ,manera de comportarse propia de cada ciclo vital. 

La edad es pues una categoría necesaria para el ser humano, por decirlo así, todos estamos obligados a mirar de una manera universalmente compartida (aunque variable culturalmente) por los niños, los jóvenes, los maduros y los viejos. 


Pues bien, toda esta introducción es solo para decir que la vejez, como todas las edades, es una forma de ser no tiene nada de malo en sí, si se sabe llevar adecuadamente. Es verdad que termina con la muerte, sí, pero la muerte no es nada malo, al contrario, es algo necesario y deseable si se ha tenido una vida (y una vejez) adecuada. Puede ser insoportable la idea si se vive mal, pero en este caso también la vida es insufrible.

La vejez es la penúltima etapa de la vida, no la última, que es la agonía. Por lo tanto no es la etapa en la que solo tengamos que olvidarnos de todo y esperar la muerte. Es una etapa de realización personal hacia la completud de la vida argumental para alcanzar la muerte liberadora (una característica de la vida buena es que solo el interesado desea la muerte propia y los que le rodena no). 

La vejez, además, permite recapitular, recoger los frutos espirituales de la vida, disfrutar de los logros, etc. Es un estado donde si lo hemos hecho bien todo son alegrías, si no todo son angustias. 

Por último, la vejez no es etapa productiva: en lo material debe vivirse de las rentas del trabajo, y es propio de una vida buena procurárselo.

Por todo ello, como la vejez es etapa crucial para la felicidad, podemos enunciar cinco mandamientos de la vejez que convendría muy mucho que fuesen leídos por venerables ancianos:

1. No darás la lata al resto de los mortales. 
Debe saber permanecer en silencio, dejando hablar a quienes están en activo. Deben dar consejo, cuando se lo pidan, pero no imponer criterios. La vejez es una etapa para ser escuchado, NO para hacerse escuchar.

2. No empezarás guerras, ni encabezarás batallas por la defensa de nada. 
El mundo siempre cambia y el viejo debe saber que es ley de vida. Pasada la edad productiva debe retirarse, si le dejan, a descansar, escribir, viajar y pescar, sin pretender cambiar el mundo. A pesar de que su mundo sea atacado... ya NO debe luchar porque simplemente ya no es "su" mundo, sino el mundo de los herederos.

3. No mostrarás tus defectos en público, no te mostrarás demasiado.
El hombre  que escondía vicios y se cuidaba muy mucho de  esconder sus pecadillos, en la vejez no lo conseguirá. El lascivo será viejo verde, el avaricioso viejo avaro, etc. etc. No hay forma de escapar: la vejez es época para mostrarse poco o nada en público, para no tomar decisiones.

4. No pretenderás resarcirte. 
El viejo debe saber que el trabajo de toda una vida caerá sin dudarlo al pretender hacer lo que no hizo en su momento. Al que le hirieron el ego de joven y lo arrastró hasta la vejez será un ególatra que solo hablará de sí mismo; quien fue siempre maestro, pintor o escritor fracasado, en la vejez querrá tener homenajes. El que se sintió solo de joven irá dando la tabarra a todo humano a tiro. 

5. No querrás obtener lo que no tuviste de joven. 
Querrá el viejo que no vivió como Dios manda ser consejero, director, presidente, asesor, guía, maestro, mentor y obtener medallas y condecoraciones, querrá sin duda ser alabado y admirado. Pero no hará más que el ridículo. 



Conferencia de Francisco Güel Pelayo


Conferencia de Francisco Güel Pelayo

El próximo Miércoles día 17 a las 16:00 horas en el Aula Polivalente 1 de la Escuela Politécnica Superior de la Universidad CEU San Pablo, Campus de Monteprincipe, tendrá lugar la conferencia del profesor Francisco Güell Pelayo, sobre el: 

El embrión humano: imprecisiones y romanticismo en el dato científico

El seminario presenta la falta de precisión en la presentación del hecho biológico relacionado con el embrión pre-implantatorio en la bibliografía científica especializada y en los manuales de referencia. También se analiza el modo en el que se ha traído a colación el dato científico en la discusión sobre el estatuto ontológico del embrión. El seminario mostrará, por un lado, la actitud acrítica y la falta de rigor latente en la reflexión interdisciplinar a la hora de describir el hecho biológico y, por otro lado, las limitaciones de no contar con una definición de “desarrollo biológico” más allá de la diferenciación y proliferación celular.

El profesor Güell (www.franguell.com) es investigador del Instituto Cultura y socidad (ICS), un centro de investigación interdisciplinar de la Universidad de Navarra, en Pamplona (España). Es biólogo, filósofo especializado en embriología y en las teorías de la mente y de la acción, la adicción y las cuestiones relacionadas con el inicio de la vida desde el punto de vista filosófico y médico.

lunes, 1 de diciembre de 2014

El Mago



La Real Academia de la Lengua define mago de tres maneras:

Mago, ga(Del lat. magus, y este del gr. μάγος).

1. adj. Dicho de una persona: Versada en la magia o que la practica. U. t. c. s.
2. adj. Se dice de los tres reyes que fueron a adorar a Jesús recién nacido. U. t. c. s.
3. adj. En la religión zoroástrica, se dice del individuo de la clase sacerdotal. U. t. c. s.
4. m. Persona singularmente capacitada para el éxito en una actividad determinada. Es un mago de las finanzas


Tengo una duda que quiero que me resuelva alguno de mis 50.899 lectores, les cuento: 

El otro día paseando por la calle de Ópera había un mago en la primera de las acepciones del diccionario. No era ni un rey mago, ni un sacerdote hindú, ni -evidentemente- un mago de las finanzas porque estaba en la calle viviendo de la caridad/voluntad de los transeuntes, a falta de teatros. Tenía cierto acento hispano que no supe calibrar, quizá argentino. No sé. 

Resulta que el otro día me encuentro a ese mismo mago en el colegio de mis hijos y me cuenta que viene a realizar una actividad para los alumnos de quinto y sexto de primaria. He de decir que no le creí. Que pensé que se lo había inventado. Me extrañaba porque no veo qué pueden necesitar -educativamente hablando- los alumnos de sexto de primaria de un mago callejero. 

Poco después vi que a los interesados les habían pasado un recibo por cinco euros: cinco euros por alumno, por cuatrocientos alumnos da un total de 2000 euros, pongamos algún euro menos (porque al alumno que no paga se le saca de la actividad y se le deja o en el pasillo o viendo películas, cosa que a pesar de ser muy capitalista es muy poco educativa y poco caritativa, pero cada uno entiende la educación de una manera, como un negocio o como una labor a la sociedad).

Dos mil euros por una tarde... Y a mi me da que pensar: 

A. O el mago callejero cobra 2000 euros por una sesión de una hora
B. Hay un mago de las finanzas en el colegio de mis hijos. 

No quiero indagar.  Porque en ambos casos se me pone cara de tonto. Todos nos chupamos el dedo y miramos para otro lado 

[*] NB: Tras varios debates éticos en los que discutíamos, especialistas, cómo llamar a esta acción claramente inmoral, si malversación, robo, corrupción, apropiación indebida, etc. Se ha dicho que es una mera "financiación ilegal" del colegio. Parece ser ahora que el fin justifica los medios y que si el político o director de colegio roba para el partido o la institución es "financiación ilegal" pero si lo hace para sí mismo es corrupción. 

En todo caso silencio. Porque en las épocas de crisis llamar al ladrón ladrón es una grosería que en todo caso va contra quien denuncia, porque en épocas de crisis todo es tan relativo que si robar y mentir está mal o bien depende, en todo caso de quién mande. Así que silencio. No indaguemos.

jueves, 20 de noviembre de 2014

Podemos y la Falange


Parece que últimamente el deporte nacional  es meterse con Podemos. Parece que es Pablo Iglesias el peor de los enemigos de la patria, de la Iglesia y de los ahorros del ciudadano medio. Vemos todos los días a la nueva estrella mediática: Pablo iglesias borracho, Pablo iglesias defendiendo a Chávez, Pablo Iglesias cantando la internacional, Pablo Iglesias afirmando su estado totalitario, etc. Ya cansa. 

Demasiada atención a esta súpernova y poca atención a lo que verdaderamente pasa. Los verdaderos enemigos de España, de la cordura y, por lo tanto, de los valores permanentes y de la regeneración de la cosa pública son los que gobiernan, es decir, los que tienen y han tenido en sus manos el destino de España, desde hace 39 años, es decir, el PP y el PSOE.

Podemos es un síntoma de decadencia, existe porque estamos en una época de crisis similar, muy similar, a la que se vivió en España entre 1931 y 1939. En aquél tiempo también le salieron al Estado español síntomas de su enfermedad, con un resultado lamentable: una guerra fraticida, un millón de muertos. Y todo para volver a caer en otra crisis.

La crisis es el tiempo sin ideales. El tiempo de la falta de norte, de la falta de coherencia de la realidad política o personal. Está en crisis el adolescente que no se encuentra a sí mismo o el cuarentón que se apercibe de que el rumbo que ha tomado su vida, pese a ser correcto, es absurdo o no sacia sus expectativas vitales. Está en crisis también un grupo humano que pierde su idea fundacional, y que solo se mueve por intereses y por soberbia. 

De las crisis, de todas, se sale de tres posibles maneras: deprimiéndose y/o suicidándose, dando una patada grande a todo lo que causa la crisis y salirse de madre, salirse del mundo rompiéndolo todo o reilusionándose con lo que un día hizo vivir. 

La primera postura es la burguesa, la que adoptó gran parte de la CEDA, de la Iglesia y de los propietarios: "dejemos que España languidezca, ya habrá tiempos mejores", se decían. Y hacían tertulias y actos, congresos, mítines y juegos florales donde competían en ingenio, conocimiento y gracia. Es cierto que intentaron tímidamente reaccionar, pero ya era tarde.

La segunda, la de la patada, es la postura del rupturismo del Frente Popular, (era un tiempo en el que los partidos principales eran distintos y el PSOE no era lo mismo que el PP). Una postura ante la crisis que consistía en dar la vuelta a todo, hacer de España un país ateo y sin historia, sin clases y sin españoles. Un país de rusos. Y para ellos había que eliminar sistemáticamente a toda oposición. Es  decir, había que ejercer un cierto grado de violencia para lograr que "el pueblo" fuese el protagonista de la Historia: devolver los bienes de producción al pueblo, acabar con las discriminaciones, acabar con el capitalismo extranjero, etc. 

La tercera vía de respuesta a las crisis es la restauración del ideal inicial, pasado, el ideal que llevó a la unidad. Piensen en un matrimonio a punto de romperse ¿qué le puede hacer volver? Precisamente revivir  lo que un día descubrieron el uno en el otro, es decir, volver a lo que les unía. Pues en política lo único que une son los ideales. Y así Falange encarnó la tercera vía; ni morirse ni romper con todo: volver a los tiempos del imperio, a los tiempos en los que todos los españoles estaban orgullosos de serlo, a los tiempos donde España era la que llevaba los destinos del mundo. Una revolución, pero española.

Ahora 

La cuestión es que ahora, ante la crisis está claro que el PP y el PSOE la niegan, la crisis de valores, de credibilidad, de falta de rumbo. Siguen con la ilusión de que lo que tiene España es un catarro mal curado y esperan que con buenas palabras se solucione. Y lo que tiene es un cáncer. Y ellos son la causa, no la solución.

Podemos pretende hacernos creer que es un partido moderado que viene a reconducir la situación. No. Es un partido rupturista del mismo corte que lo fue el Frente Popular: "¡a las barricadas!, ¡A por ellos! ¡Vamos a limpiar el país de fascistas! etc, etc. son los ideólogos antiglobalización, los marxistas de toda la vida que han descubierto que la lucha de clases es ahora una lucha por la hegemonía de los anormales, de los que siempre han estado en la retaguardia de la historia.

La única diferencia con el 11M y con todo ese movimiento que se formó (tras el cual ganó con mayoría absoluta el Partido Popular) es que ahora han conectado con el pueblo, con el hartazgo de todos, y se ilusionan con ganar el poder.

No van a ganar. No estamos tan locos como para votar mayoritariamente a un partido marxista; el mismo marxismo que ha eliminado a ochenta millones de opositores, que ha arruinado a todos los países que ha esclavizado, etc. El mismo comunismo que pone muros por todo el planeta para que no se les escapen las personas (si fuese tal paraíso y funcionase tan bien los guardias fronterizos mirarían en la otra dirección).

Muchos han querido comparar a Pablo Iglesias con José Antonio Primo de Rivera. Se parecen, sí, físicamente, jóvenes, dicen las cosas directamente, sus discursos son similares.... pero no nos engañemos: José Antonio no quería una ruptura con España, quería justo lo contrario de lo que quiere Pablo Iglesias: una revolución nacional, un resurgimiento. 

¿Y la tercera vía ahora? la de la renovada ilusión en busca de lo que verdaderamente queremos, de lo que verdaderamente somos? ¿Dónde están los que defienden que esto tiene sentido, que España es una nación y que merece un puesto en la historia? ¿dónde se han metido aquellos que creen que lo normal y lo recto vuelva a ser reivindicado, y se vuelva a afear la conducta moral mala? ¿Dónde se han metido los que quieren una educación íntegra para todos, los que quieren que la educación superior sea de verdad superior? 

Yo creo que están impotentes y paralizados viendo vídeos de Podemos, reconociendo el discurso de la regeneración, con el que están plenamente de acuerdo sin poder decirlo. Eso sí: muy quietos y afirmando que no van a votar a nadie... y ¿entonces? ¿Podemos?

viernes, 14 de noviembre de 2014

PDR SNCHZ: El engaño del marketing




Hay algunos comunicadores que se han creído de verdad que eso de vender es engañar. Es decir que el producto no importa y que el consumidor es un imbécil que se traga lo que sea. Esto es una verdad a medias. El consumidor se comporta como un imbécil, se deja engatusar, pero no lo es en absoluto y, por no serlo, a veces las campañas logran el efecto contrario.

El marketing político ha estado vendiendo un producto adulterado por lo menos treinta años. Y lo peor es que se lo hemos comprado sabiendo que no era lo que decían en las campañas ni lo que decía la etiqueta. Algo así como el marketing de la "industria" del agua embotellada: todo el mundo sabe que una marca de agua determinada ni adelgaza, ni da más vitalidad, ni es más sana que la otra o - en muchos sitios- la del grifo pero sin embargo somos capaces de pagar más porque lo que compramos no es agua, es una actitud ante la vida, que se basa en los valores que la marca ha ido asociándose a lo largo de las diferentes campañas y acciones de marketing.

Bien, pero si se descubre que el agua de una marca determinada está contaminada, como hizo Perrier en 1990 entonces no basta con hacer una campaña. Hay que tomar una decisión drástica: retirar 160 millones de botellas de agua. Hay que ir al producto, mostrarlo, demostrar que está bien, saber afrontar la crisis. Gracias a esa decisión, costosa, hoy sigue siendo Perrier una marca respetada. 

Lo que no se puede hace es seguir como si nada, intensificar la campaña de chicas delgadas corriendo por el campo y decir que todas las marcas son iguales o que, en todo caso, la competencia es peor para la salud... y esperar que la gente siga comprando.

Pues aquí los publicitarios del PSOE se han creído que todo es cuestión de palabras, de conceptos. Que tienen a un público entregado, dispuesto a comprarles lo que sea porque ¡¡los otros son peores!!

Y no, el cliente, los ciudadanos, pedimos a los políticos ideales y economía. Cuando falla la economía queremos ideales y cuando fallan los ideales al menos que tengamos trabajo y podamos consumir para olvidar nuestra miseria moral. Pero no podemos soportar que nos quiten los ideales (ese pacto masonizante o tácito que ha retirado la ideología de la política) y además que nos quiten el dinero. 

La percepción general es que no hay dinero porque se lo han llevado los chicos de PDR SNCHZ y los de MRN RJY, pues entre los que roban y los que se aprovechan y los que lo saben pero no dicen nada, no quieren saberlo... están pringados TODOS.

Y Pedro Sánchez es otro pringado. Pringado porque está y ha crecido en la misma estructura que los que roban y es imposible haber sido promocionado por ladrones y no serlo en absoluto. Es matemáticamente imposible que PDR no se haya topado con un corrupto en un espacio donde hay tantos. Es imposible vivir en Génova o en Ferraz y no ver sobres volar. Y que yo sepa no han presentado denuncias...  

PDR SNCHZ es un producto defectuoso. Un agua mineral con exceso de benceno. Un coche que cuando se pone a 150 km./h.  le arde el motor. Y se deja notar en este gran error publicitario. Empezó diciendo, por ejemplo, por los platós de TV que se había "quedado" en paro y que él sabía "lo que era eso" y que no se encontró en la cola del paro con Rajoy. Mentira. Si no se encontró con Rajoy fue porque quizá fuese su chófer el que esperó la cola. Desde 1995 cobra un sueldo o público o del PSOE. Veinte largos años. Como nos cuenta en su página web. La angustia de un parado de edad que le dejan sin trabajo no es comparable con un stand bike de un hombre del sistema, que viaja en primera y obtiene sueldos por asesorar cuando no es experto en nada. Y quizá sea inmoral apuntarse al paro para sacar un poco más de tajada pública entre puesto y puesto.

Error sobre error, vemos su trampa web: "si estás en contra de la pobreza infantil...." dame tu e mail y tu nombre (y verás cómo te frío a mensajes de spam....) Algo así como esas niñas rumanas (pobreza infantil) que piden que firmes y te van robando la cartera. Cualquiera que sepa algo de lo que es Internet no hace esas chapuzas. Si quieres la dirección la pides.

Luego la foto: un hombre mirando hacia abajo, tipo Julio Iglesias es atractivo a ciertas mujeres. Pidiendo perdón. Humilde. Pero un político mirando hacia abajo... tiene algo que esconder. Está avergonzado, etc.

Tercero. La gente llama a la gente como quiere. Felipe, Rubalcaba, Rajoy o Mas. Pero no puedes imponer. No entiendo esa manía del publicista del PSOE de ZP, llámame Alfredo, o PDR SNCHZ.

Seguiremos, si es que PDR sigue siendo PDR

miércoles, 15 de octubre de 2014

La universidad sin profesores


Me dicen que quieres hacer una Universidad sin profesores, que con buenas estrategias de marketing y de recursos humanos lograrás hacer una Universidad más rentable y sólida. Hace años que empezaste: has ido quitando los espacios reservados para los profesores: los lavabos, los comedores, las salas de profesores. Has ido quitándole el tiempo con papeleos inútiles, acreditaciones, e investigaciones vacías, sin espíritu; le has llenado las horas de clases para hacerlo más rentable, y los grupos con cien alumnos, donde es casi imposible dar clase. Le has mermado poco a poco su autoridad, quitándole las tarimas, haciéndole pasar por el juicio inexperto del alumno, del bueno y del malo, y ligando su remuneración y promoción al veredicto de satisfacción éstos, has permitido que el comentario anónimo fuese determinante para tomar tus decisiones sobre el futuro laboral, le has hecho fichar a la entrada de las clases, dando a entender que es un vago y has ido quitándole hasta la libertad de cátedra dentro y fuera del aula. Has puesto en duda su palabra, su presunción de inocencia te la has saltado, su capacidad de juicio y en definitiva su dignidad.

Ha sido un éxito. El profesor universitario ya escasea tanto que se te ha ocurrido hacer una Universidad sin profesores, con técnicos, asalariados, magníficos ejecutores de programas prediseñados en los despachos, sin capacidad para cambiar una coma del temario, o de los criterios de evaluación, o de los trabajos de clase, o de la metodología que emplean. Profesores audiovisuales, perfectamente instruidos en el uso de las TIC y perfectamente desconocedores de todo lo que hay excepto de su materia. Profesores que no conocen al alumno más que a través del portal, correctores de trabajos plagiados, hechos y corregidos en serie. Investigadores que nunca han tenido una idea qy que su investigación consiste en un "collage" de ideas y conceptos. Profesores universitarios aburridos sudando en sus ratos libres en los gimnasios o en las discotecas. Olvidados de todo lo que sea estudio y trascendencia, enchufados a La Tele como vulgares trabajadores; eso sí, tuiteros y con blog, con un blog como este. 

Pero esto no es, de verdad, así no se puede. Es como intentar hacer un río sin agua, como mucho puedes lograr una zanja, una trinchera, pero no un río. Pues lo mismo, tendrás otra cosa, pero no una Universidad, quizá un negocio boyante durante un tiempo, pero no una Universidad. Para ganar tu dinero harás perder años de tradición. Y lo tendrás, el mercado universitario en España está perfectamente blindado con grandes barreras de entrada y un intervencionismo estatal que genera un modelo único de Universidad donde públicas y privadas compiten por lo mismo.

Pero hay una razón, te digo que no se puede y no se puede. La razón es simple: la Universidad se dedica principalmente a la transmisión del conocimiento; y profesores y alumnos están a uno y otro extremo de esta cadena. 

Una Universidad la forman profesores y alumnos que hacen dos cosas: traer la verdad a las nuevas generaciones; de ahí que la Universidad sea, sobre todo, tradición, puesto que la tradición, de tradere, traer, es el mecanismo por el que se traen las instalaciones del pasado al presente. Y, en segundo lugar, la Universidad sirve para hacer mejor la verdad, para convertirla en verdad vivida, experimentada y por lo tanto renovada y adaptada a los tiempos. 

La Universidad no inventa verdades ni ideas, ni crea realidades nuevas; es más, una de sus misiones históricas es precisamente echar abajo las realidades de ficción del pueblo y de sus manipuladores. La Universidad recrea, rescata, retoma, remoza realidades del pasado y las ofrece a la generación presente. Y esta tarea de renovar la verdad es lo que se llama investigación. Investigar (del latín in + vestigo, que viene a ser in, dentro y vestigo, seguir una pista) significa seguir las huellas, meterse en el rastro de las ideas es encontrar esas cosas que aplicadas hoy clarifican y solucionan los problemas del mundo.

La Universidad tiene, entre otras, la función de iluminar el presente desde el pasado, es por lo tanto la tradición que pueden enseñar los profesores y la renovación que se da en comunicación con los alumnos. Pueden fallar los alumnos, como de verdad ocurre tras la revolución de 1968, el alumno universitario dejó de ser élite para ser masa mediocre, entendiendo el acceso a la Universidad como un derecho y una obligación de todo ser humano, con lo que, como es lógico, se generó una falta de interés por el conocimiento especulativo y un interés creciente por lo práctico, lo técnico y lo rentable. Digo que es lógico porque el ser humano en su mayoría está diseñado para lo práctico, para hacer y solo unos pocos (quizá defectuosos) nos dedicamos a lo especulativo, al pensamiento racional. Aún así, a pesar de la ocupación que ha sufrido la Universidad desde la segunda mitad del XX, en todas las universidades del mundo civilizado existen en las primeras filas de cada aula dos, tres, cinco, diez alumnos-élite, brillantes, aguantando pacientemente, esperando que entre tanta imposición exterior se encienda la luz del conocimiento.

También, como es lógico, en las macrouniversidades del mundo se genera un pseudoprofesor, que sin tener nada que enseñar se dedica a simular que investiga y a hacer que enseña a un alumno que ha aprendido a hacer exámenes y a simular el tedio. En realidad solo se cubre un expediente, en un acuerdo tácito que consiste en no ser demasiado duro para no generar demasiadas críticas y el otro no ser demasiado vago para no generar demasiados suspensos. Buenas encuestas, publicaciones de naderías y plagios (en sentido unamuniano, plagios de ideas) y una tendencia progresista a engordar un par de quilos por sexenio de investigación. 

Mientras queden esos profesores y esos alumnos habrá Universidad... pero si ahora quieres acabar con ellos.... ¡te quedarás sin Universidad!. Porque el río no es el cauce. El río lo hace el agua, el río es el agua. 


[Ya sé que piensas que la Universidad es otra cosa, pero no. Así como un río no es un surco, la Universidad es lo que es y no la caricatura que tenemos. Ya sé que piensas que la Universidad se enseña -sobre todo- una profesión; pero no, la Universidad no es ni una academia de piso ni una escuela de oficios o formación profesional, cuyo principal cometido es que los alumnos sepan hacer cosas y da títulos para compensar los pagos, si fuese esto estaría de acuerdo contigo en que es más importante la calidad (entendida como marketing, producto) que los profesores.]