jueves, 27 de septiembre de 2018

El Estado Cloaca



Hay dos relatos sobre la última historia de España, el oficial, que dice que Suárez fue un héroe de la transición y que luego le sucedieron democráticamente los demás, con algunos asuntillos sucios que ya se están dirimiendo en los tribunales y el otro relato, que cuento aquí y es un poco paranoico, pero van encajando demasiadas piezas.

El gran juego siempre deja cabos sueltos, alguno que se pasa de listo, otro que se queda sin escaño y arremete contra quienes le pusieron, algunos que se hinchan demasiado, y cuando esto pasa se inician luchas de poder que casi siempre terminan en 'filtraciones' y nos dejan ver alguna luz sobre lo que se llama periodísticamente “las cloacas del Estado”. A  mí me parece más que este Estado no tiene cloacas, que él es todo una cloaca enorme.

Para ver cómo funciona esto a mí particularmente me encantan las grabaciones de conversaciones privadas y transcripciones de las mismas. Disfruté con las conversaciones telefónicas de Púnica y Gürtel, cuando «el Bigotes» o Correa le contaba los regalos que traía a una mujer de imputado, y lo vuelvo a hacer con la cena de Viilarejo, Garzón y la ministra Delgado. Creo que en las grabaciones se ve cómo son las personas de verdad y cómo nos engañan de manera sistémica.

A grandes rasgos creo que la transición ha sido una gran trama de corrupción en la que periodistas, jueces, fiscales, diputados, senadores y empresarios se han repartido el poder con ayuda extranjera. 

¿Y la ideología? la ideología se murió en los campos de batalla de la guerra civil. Socialistas, populares, comunistas y nacionalistas han tenido una ideología única, si todavía cree que la derecha defiende unos valores diferentes a la izquierda... en fin. Solo hay una ideología: capitalismo siempre y cuando no se meta el empresario en el juego del poder, Ideología de género, cultura de la muerte, estructuralismo y funcionalismo en educación, laicismo y decritianización de la vida pública, etc., etc. No hay ninguna ley ideológica que el PP haya cambiado a su llegada alterna al poder, pero esto es otro tema. Volvamos.

Para mostrar esta idea de una trama corrupta amañada entre los poderes voy a mostrar varias escenas que creo que arrojan cierta luz de forma independiente y mucha reunidas.

Advierto que la percepción que tiene ud. de los casos que relato es precisamente la que los políticos y periodistas a sueldo han creado y por lo tanto les sonará extraño, pero lean hasta el final y si quieren ver vídeos mejor. Nombres como Jesús Gil, José María Ruiz Mateos o Mario Conde le suenan a estafadores -pero no lo eran- y otros nombres como Manuel Fraga, Felipe González o José María Aznar le suenan a respetables, patriotas o estadistas. 

Primera escena: 20 de diciembre de 1973

El asesinato de Carrero Blanco. Parece que el comando de ETA tuvo una ayuda inestimable de la embajada americana. Parece ser que a algunos 'demócratas' del régimen, al futuro rey y a los Estados Unidos le venía bien quitarse de en medio al Presidente del Gobierno, que mantendría el régimen como estaba tras la muerte de Franco. Interesaba interna y externamente una transición democrática y ETA ayudó en lo que pudo. Tras su muerte quedó claro que la transición democrática era un hecho y que la incorporación de España a la órbita americana era cada vez más real.

Segunda escena: el 23 de febrero de 1981

Seis años después Suárez había hecho el trabajo de la transición y ya sobraba. Pilar Urbano tiene una idea distinta a la oficial. Dice que Suárez no quería entrar en la OTAN y eso no podía ser. Resulta que el 23 de febrero y todo lo que nos contaron sobre el papel de algunos militares, el papel del rey, la participación de Armada y esas cosas no fueron realmente como dicen que fueron. 

La verdad que cuesta creer que don Juan Carlos no estuviese detrás. Los tres grandes beneficiarios del fallido 'golpe' fueron: el Rey, que por fin tuvo su papel en la trajicomedia, Felipe González, que entró en escena y Estados Unidos, que lograron meter a España en la OTAN y plantar aquí sus bases para controlar el Mediterráneo. Parece que el golpe se arregla desde dentro del parlamento y el resultado final es una clase política que controla la prensa, las grandes empresas, el poder judicial, el poder ejecutivo y legislativo y que además tiene todos las bendiciones de los países aliados. 

Después del 23 F la democracia se consolida y nacen las tramas como el GAL, los fondos reservados, el PSV y la corrupción generalizada en todo el gobierno socialista. De vez en cuando se ilumina la cloaca.

Tercera Escena: 23 de febrero de 1983

En pleno mangoneo del PSOE, cuando están formadas las nuevas estructuras de corrupción, llega la primera amenaza de la mano de un empresario de éxito que ha creado un holding en muy poco tiempo: José María Ruiz Mateos. Un espontáneo (y del Opus) pretende adquirir más poder del que se espera de alguien que no está dentro del aparato corrupto. Irónicamente eligen otro 23 de febrero para destruirle. Se le despoja de su dinero, se expropian sus empresas, se le persigue, se le mete en la cárcel y no paran hasta que cae: un baile perfecto de poderes todos contra un hombre que se defendió hábilmente hasta su muerte.

Los tribunales le dieron la razón, sus empresas fueron desmanteladas y los mismos ministros se aprovecharon de la venta de sus empresas. Todos tuvieron su parte.

Cuarta escena: 28 de diciembre de 1993

A la vez que caía Ruiz Mateos, otro empresario empieza a destacar: Mario Conde. Conde compra un banco, uno de los importantes, con su dinero, y a la vez intenta entrar en el oscuro mundo de la prensa y se arrima peligrosamente a la corona. Saltan todas las alarmas entre los políticos, que lo ven como una amenaza Aznar y González se lo meriendan sin piedad. De nuevo el Banco de España, los jueces, los fiscales, el Gobierno, la prensa. Todo un entramado que termina con un hombre inocente en la cárcel.

Quinta escena: 24 de abril de 2002

El 22 de diciembre de 1999 un juez (Manuel García Castellón, el mismo que instruyó el caso Banesto) cesó a Jesús Gil de la Presidencia del Atlético de Madrid, poco tiempo más tarde Gil fue rehabilitado y el juez fue premiado. Le ganó el pulso al Estado en muchas ocasiones, hasta que decidió él mismo retirarse y abandonar la política en 2002. Antes, evidentemente, le quitaron el dinero (las acciones del Atlético de Madrid y le pedían 95 millones por responsabilidad civil en Marbella, curiosa fecha, otro 23 de febrero, de 2004. Poco después fue absuelto de todos los delitos falsamente imputados. 

Otro tanto de lo mismo, un 'outsider' con la idea de hacer dinero y adquirir poder fuera del sistema. Éste sí entró en política y después de lograr varias mayorías absolutas y transformar Marbella y la Costa del Sol y Ceuta. El peligro era evidente y por eso los salvadores: jueces, fiscales, Gobierno y oposición se unieron contra el intruso y lo abatieron.

Mientras esto ocurría los partidos políticos montaban gigantescas tramas de corrupción que no solo les mantenían en el poder, sino que además les permitía lucrarse de manera desmesurada a unos pocos. 

Lo que realmente pasaba es que levantaban enormes barreras de entrada a quienes pretendiesen salirse del guion, es decir, una trama perfectamente cerrada y organizada donde todos vivían a cuerpo de rey hasta que llegó la crisis.

Sexta escena: 6 de febrero de 2009

Mientras el juez Garzón, el Ministro de Justicia del momento Bermejo, y la actual ministra de justicia Dolores Delgado, que entonces era Fiscal General, se van de caza a una finca de Toledo salta la trama Gürtel. La policía inicia las primeras detenciones en una causa que instruye Garzón, por orden de Bermejo y de Delgado.  

Ha empezado la guerra. La trama realmente era parte de la trama mayor, donde participan todos los partidos, pero esta vez ya no quieren repartirse el poder por temporadas, Zapatero optó por romper la baraja y ahora quiere acabar con su exsocio Mariano Rajoy y su entramado. Esto es la trama de El padrino. Ocurre un año después de que ambos hayan llegado a acumular casi todos los votos, el auge del bipartidismo. 

A partir de esa fecha se rompe el pacto y todo salta en pedazos. Es el momento que se acaba la transición. No por casualidad Zapatero había sacado su Ley de Memoria Histórica, con la que rompía directamente con los 'consensos' de controlarlo todo PP, PSOE, CiU y PNV y pretendía él solo administrarlo todo. Lo que no sabía es que el pueblo debe tener la sensación de tener el control, que no puedes hacer un partido único.

Epílogo


Y llega la crisis económica a salvar a Rajoy, pero el daño estaba hecho: se cuelan en el poder grupos emergentes como Podemos y Ciudadanos, los socios de Convergencia son eliminados (con los escándalos del 3%) y se convierten en independentistas (es decir, quieren ellos mantener solos su banda) porque han sido expulsados, todo el castillo se está viniendo abajo y ahora o lo recomponemos (la tesis de Rajoy) o nos unimos a los otros en una lucha fraticida: es decir, eliminamos totalmente al PP y nos repartimos la cosa entre las nuevas minorías.

Sánchez, continuador de Zapatero, se impone a su partido con esta nueva tesis y llega al poder por la sentencia de Gürtel, la misma que inició Garzón siendo fiscal y cazadora Dolores Delgado, sigue con la misma idea: ser él el amo y señor, y sigue los pasos de Zapatero, dándole otra vuelta a la memoria histórica, poniendo de ministra a Lola (¿cerveza o vino?) Delgado  y queriendo por fin recomponer un Estado Nuevo en el que Podemos, Bildu y el PdCat se unan al PSOE y se hagan con todo el negocio ¿Lo conseguirá? Nos ha prometido que estará hasta 2030.



El asesinato de Carrero Blanco
Sobre el Golpe de Tejero
Sobre Ruiz Mateos


Sobre Mario Conde

miércoles, 12 de septiembre de 2018

Corrupción universitaria y política.



Llevo quince años dedicado a la Universidad y he dado clase en casi todas los los grados, de ciencias y letras, y en varios postgrados en distintas universidades, públicas y privadas, presenciales y online, títulos propios y títulos oficiales. En mis quince años nunca, jamás he aprobado a alguien que no lo mereciese, nunca he tenido presiones de autoridades para aprobar a nadie (y he tenido alumnos hijos de ministros y de autoridades académicas), nunca he visto falsificaciones de actas, regalos de títulos, aprobados por enchufe ni nada de eso y me sorprende y me avergüenza lo que estamos viendo estos días con los políticos y con algunos profesores de la Universidad Rey Juan Carlos -donde he impartido docencia en un máster oficial durante cinco años- y de la Complutense. 

En tribunales de tesis o de trabajos de fin de grado o de fin de máster he leído, revisado y he comprobado siempre que no estuviese copiado o plagiado. Pero yo no soy una excepción ni tengo una ética especial, todos los profesores con los que he convivido actúan igual, jamás he oído de nadie que regale la nota a alguien por ser quien es.

Si alguna vez he detectado un plagio, lamentablemente más de una vez, he suspendido la convocatoria del alumno y he informado a las autoridades académicas. Recuerdo un caso de un alumno, cargo pequeño del Partido Popular, que me quiso colar un trabajo copiado para aprobar una asignatura, le puse un cero, claro está, y en el despacho utilizó todo lo que pudo para que hiciese "la vista gorda", me dijo que el trabajo lo había hecho otra persona, que tenía problemas familiares, que era muy importante y esas cosas... pero no obtuvo el título. 

Escribo esto porque la universidad se ha puesto de moda por estas irregularidades y se dicen muchas cosas en los medios inexactas y otras que me escandalizan. Sin ir más lejos, ayer oí en la radio, en la COPE a varios tertulianos que decían que nadie pasaría una investigación exhaustiva de sus títulos. Pues mis títulos me han costado lo mío y los puedo justificar uno por uno. Cualquiera que haya trabajado en serio, es decir, todos los alumnos, puede justificarlo.

Dicho esto no tengo ninguna duda de que a Cristina Cifuentes y a Carmen Montón les regalaron el máster. La primera más grave, porque ni siquiera fue a defender el TFM, que es requisito imprescindible para terminarlo, ni tuvo la prevención de mandar hacer uno, como hizo la exministra. Tan corruptos son los profesores como los políticos, porque sí, hay clientelismo, subvenciones y puertas giratorias que afectan a unos pocos profesores y muchos políticos. 

Me parece también que Pedro Sánchez no hizo su tesis doctoral. Si en septiembre de 2011 no sabía nada, no había leído nada, no tenía directora de tesis (los directores de tesis lo primero que dan es bibliografía), ni había planteado las líneas generales de la misma es del todo imposible que seis meses más tarde, trabajando en política y en la empresa privada, teniendo familia, sea convierta en un experto capaz de escribir 320 páginas del nivel que se exige en una tesis doctoral. Sabiendo además que para presentarse debe leerse toda la bibliografía escrita, en este caso mucha en inglés, además debe ser supervisada, corregida, cotejada, impresa, presentada en el Departamento para consulta, luego se convoca al tribunal, y se defiende. Es imposible hacer todo esto en un año partiendo de cero, como indica su publicación de 2011 en Twitter.

Está claro que estos seres inmorales que nos gobiernan han colocado la Ley como única barrera moral. A Pedro Sánchez le importa muy poco que su ministra haya copiado o haya mentido, lo debe considerar algo propio de la política, o lo que es peor, de la naturaleza humana. Como dijo en sus declaraciones, para él importante su gestión y su valentía (?) y solo la destituyó cuando se acercó peligrosamente a lo delictivo. Para él -para todos ellos-  copiar, usar su cargo para obtener privilegios, llegar arriba a costa de todo y de todos es aceptable siempre y cuando no se salten alguna ley (o si se la saltan que no se entere nadie). Y por eso Cifuentes y Montón dimiten porque han tejido, o se han beneficiado de favores de funcionarios, es decir, en delitos de falsedad en documento público, prevaricación, etc. No por la inmoralidad, sino por la ley.

Y por la misma lógica Pedro Sánchez no dimitirá. O es un genio o la tesis se la escribieron, pero como no hay forma de probarlo judicialmente, no va a dimitir por eso, a no ser que el verdadero autor, Carlos Ocaña, quiera publicidad y exclusivas y la presión mediática sea fuerte. 

Pero parece que Ocaña será fiel.

En todo caso nos demuestran que la regeneración política en España está muy lejos de conseguirse, que los corruptos mayores son más corruptos solo por haber estado más tiempo dedicados al negocio.

jueves, 23 de agosto de 2018

Memoria histórica: la batalla de El Mazuco





De vacaciones en Asturias pude ir a una presentación de un libro de temática militar, aunque no era el tema se habló –entre líneas- de la batalla del Mazuco y de la “heroica resistencia” de los asturianos. Aunque no conocía el tema especialmente, me resultó curiosa esa afirmación ya que asturianos y santanderinos están hechos de la misma pasta y en la toma de Santander y en el resto de Cantabria tengo entendido que la huida de los soldados republicanos al bando nacional era considerable. ¿Qué tendrían los asturianos para defender tan heroicamente a los verdugos republicanos? Esas gentes de pueblo, que ponen una ermita en cada ladera, celebran a sus santos y que celebran la propiedad privada de sus prados ¿qué tenían que ver con anarquistas y socialistas de las fábricas ý las minas? En las elecciones del 36 ganó la izquierda por poco, casi la mitad de los asturianos eran de derechas.

Como la conferencia era en Llanes al día siguiente fuimos de excursión al Mazuco y pude ver las trincheras, los restos de las líneas defensivas y ofensivas y los vestigios de la guerra en los pueblos cercanos. Más claros que los restos de la guerra podían apreciarse los restos del conflicto de la memoria histórica en el alto de la Tornería, donde se puede apreciar claramente el resultado de la división de opiniones.


Había una cruz y un monumento a los dos alemanes que murieron en esa batalla que llevaban allí, olvidados, desde hace 70 años, las inclemencias del tiempo habían borrado casi todo, una piedra escrita en alemán con dos nombres. Nada más. Pero con la memoria histórica surge de nuevo el odio. Se pintó la piedra de los alemanes con los colores de la bandera republicana, se arrancó la cruz de la que queda solo la base y se puso una placa a los soldados republicanos. Es decir, se aplicó la ley tal y como se concibe: revancha de unos contra otros. Corría el año de la memoria histórica 2013. A los pocos meses ese monumento fue destruido por gente del pueblo y la respuesta fue destruir totalmente el monumento a los alemanes y colocar otro monumento (sobre hormigón del bueno) a los caído de la República. Monumento que está hoy también destrozado, como es lógico, puesto que allí murieron muchos españoles (y alemanes, ingleses, americanos…) y no solo murieron de un lado.

Entiendo perfectamente la reacción del pueblo. Si allí murieron muchos españoles en una guerra lo propio es recordarlos a todos, no destruir el recuerdo de unos y elevar el de los otros. Entendería (y creo que el pueblo también) que allí, junto a la cruz o en otro lugar, se pusiese una placa recordando a los de un bando, respetando el del otro.

Hasta que no se pase esta ola de revancha histórica y no se ponga una placa conmemorando la batalla haciendo mención a los dos bandos, a los que cayeron por Dios, por España, por el tradicionalismo o el falangismo; y a los que lo hicieron por la República, el comunismo, el anarquismo o la Democracia; porque tanto en un bando como en otro los contendientes luchaban por distintas causas y lo que es más importante, la mayoría de los contendientes luchaban porque tocaba, porque les mandaban, porque era obligatorio.

Pero volvamos a los «heroicos defensores»: yo creo que si bien hubo resistencia fuerte no puede clasificarse de heroísmo porque era un sacrificio inútil de muchos españoles para servir a los intereses partidistas o personales de unos pocos. Si bien se puede hablar de heroísmo de los defensores con mucha más lógica se puede hablar de heroísmo de los tercios navarros conquistando peña a peña cada una de las posiciones marxistas.

La batalla se desarrolló entre el 5 y el 22 de septiembre de 1937. Santander acababa de caer y el ejército de Dávila avanzaba por la costa norte sin apenas resistencia. Por otro lado el General Aranda avanzaba por León y se habían ocupado casi todos los pueblos del otro lado de la sierra. El mar era claramente territorio nacional y Asturias era una isla a la que le quedaba solo rendirse. 30.000 hombres, aviación, marina, artillería… frente a 3.000 sin cobertura. No hace falta ser un estratega para saber que la batalla estaba perdida de antemano. De hecho un mes después el norte era nacional.

Quince días antes Asturias y León se habían declarado “Soberanas” y yo creo que este afán de poder de los nuevos jefecillos les llevaron a esta trágica decisión de defender el monte al alto precio de la vida de 5000 españoles. Su experiencia soberana les duró dos meses y diez mil muertos. Si esto es querer al pueblo… en fin.

Cada metro de monte fue tomado a bayoneta por españoles de Asturias, Navarra, Zamora, Palencia, Galicia, León, etc. Cada noche abandonaban sus puestos avanzados algunos combatientes y se pasaban al bando nacional (como suele ocurrir con el comunismo, nunca es en sentido contrario).

Los que quedaban no eran heroicos defensores, la mayoría estaban obligados, muchos cuando podían se escapaban y tuvieron que fusilar a más de 100 oficiales y tropa por perder posiciones. Hubo motines que terminaron con fusilamientos. Se publicó la orden en todos los periódicos: “Al militar que abandone el puesto no hay que darle tiempo a explicar por qué lo abandonó. Se le fusila antes, sin que explique nada. No se puede perder tiempo en excusas de cobardes“. Nota que reproducida en todos los periódicos dejaba claro que muchos abandonaban las filas republicanas, de lo contrario no sería algo publicable.

Tampoco eran defensores de la libertad ni de la democracia republicana, los que mandaban eran comunistas mandados por asesores soviéticos que habían instaurado una república independiente, el Consejo Soberano de Asturias y León el 24 de agosto de 1937 presidido por un nefasto Belarmino Tomás, el mismo que firmó la rendición tras la revolución de Asturias. Una dictadura que duró dos meses y que mató a 1500 asturianos en la mayor represión contra la población civil que jamás se vio. Asesinatos, violaciones, eliminación de todo el clero. Muchos de ellos fusilados y arrojados al mar desde el barco prisión «Luis Caso de los Cobos», que cada bombardeo de la aviación sobre Gijón, sacaban a más de cien y les daban muerte.

La orden primera del Consejo Soberano fue que no saliese nadie de la Asturias roja, condenando a los asturianos a sufrir los horrores de la guerra, cuando las posiciones estaban perdidas y cualquier persona con una ética mínima habría firmado una rendición, evacuando previamente a quien quisiese a zona republicana más segura. Esta cerrazón no impidió que, una vez perdido todo, los dirigentes socialistas y anarquistas y los “asesores” soviéticos saliesen de la zona.

La toma del Mazuco y la siguiente conquista de Gijón supuso una liberación para la población asturiana, que logró a vivir en paz desde entonces hasta hoy.

lunes, 28 de mayo de 2018

Odoacro y Orestes (fin de la serie)

Rendición de Rómulo Augústulo a  Odoacro
Como veníamos diciendo en primavera de 472, se hizo pública la enemistad entre Antemio y Ricimero y éste se unió al bárbaro Genserico. Antemio fue vencido, destituido y su cabeza entregada a Ricimer, o Ricimero, el 12 de julio de 472.

Gundevaldo, sobrino de Ricimero, accede al puesto de magister millitum, desde el que se ejercía de facto la dirección del imperio. Tuvo que eliminar a tres de sus hermanos para ser rey de Burgundia y se olvidó del imperio, puso de Emperador a Glicerio (curso 473/474), pero se lo destituyeron rápidamente y se olvidó del imperio. 

El que se hizo con el poder, por última vez, fue Orestes, un personaje curioso, que luchó con Roma y contra ella, asesorando ni más ni menos que al propio Atila, el Huno. A la muerte de Atila, vuelve a Roma y va a poner orden desde las Galias hasta Dalmacia luchando con rebeliones locales a las órdenes del emperador Nepote, que se lo habían impuesto desde oriente. En Dalmacia adquiere tal popularidad que todos quieren nombrarle emperador, pero él no podía por no ser de la casta gobernante de siempre y nombra a su hijo Rómulo (curso 475/476), de 10 años, que sí tenía pedigrí por parte de madre, deponiendo al legítimo Nepote (curso 474/475) y siendo él regente.

Orestes es la única esperanza: llega con ayuda del ejército, de las principales familias romanas y de los bárbaros. Llega al poder sabiendo lidiar con grupos de poder, reyezuelos, generales que se habían hecho con el control de pequeñas zonas, prometiendo tierras, privilegios y riquezas a quien le apoyase. 

El final del imperio, especialmente en estos últimos cursos académicos tenía algo de patético y de enternecedor: unos actores intentando restaurar algo que ya había pasado a la historia, pero que por intereses, por costumbre, por necedad, se quería mantener vivo mirando al pasado"Todavía había soldados que creían en el imperio y en que algún emperador lograría devolverle su antigua gloria, para ellos el imperio seguía existiendo, -afirma  Kelly Devries- aunque ahora sabemos que nunca habrían logrado recuperarlo". Algunos pensaban que mientras hubiese un emperador, Roma tenía esperanza, como si las palabras pudiesen convertir en realidad lo que se deseaba. Roma era una forma de vida, una forma de civilización, no una forma de poder, por eso era impensable que Roma viviese sin un espíritu detrás que la justificase. 

La escena final del imperio fue el enfrentamiento entre Odoacro y Orestes, al rebelarse la guardia de Orestes, éste fue a apaciguarla y a devolverla a su causa, pero ellos habían pactado con Odoacro. No llegaron a un acuerdoy tuvieron que luchar. En en la batalla de Rávena (475) Orestes perdió la vida y su hijo fue depuesto de inmediato. 


Según Kelly Devries  (...) "Odoacro y Orestes eran los dos personajes más importantes del imperio occidental, el futuro de Roma dependía de ellos y deberían haber colaborado juntos, nunca se plantearon llegar a un acuerdo, eran demasiado ambiciosos y recurrieron a la guerra". 


Con esto termina una historia de pobredumbre, necedad, asesinatos, traiciones, persecuciones y degeneración que da paso a una nueva época de renacimiento de la cultura, la ética y la cordura: la edad media.




martes, 22 de mayo de 2018

El comentario de texto


Hacer un comentario de texto no consiste en seguir las pautas de la PAU y soltar un rollo largo de contexto, ideas principales, secundarias y esas cosas a las que someten a los estudiantes de Bachillerato. El comentario de texto estándar, creado en serie para aprobar un examen no sirve para nada, al menos no sirve para analizar el texto.

Un comentario de texto tiene un solo objetivo: dar cuenta del texto, es decir, comprender y saber expresar por qué ese texto que tienes delante es significativo, importante para la cultura occidental o universal (que casi es lo mismo), básico, prometedor, significativo, sugestivo, etc.

Un texto es un fragmento de una vida de un autor, de una obra, de un contexto histórico, de una tradición determinada y lo primero que hay que hacer, si fuese el caso, es explicar ese contexto, esa vida, esa obra o esa tradición. En ocasiones no importa nada el contexto y el texto vale por sí mismo: aunque fuese anónimo tendría valor por lo que dice y no por cuándo fue dicho. Por eso es artificioso y totalmente fuera de lugar plantear que lo primero que hay que hacer en un comentario de texto es soltar un tema de contextualización y hablar del autor y su biografía. No. Se trata de aclarar el texto, no de usarlo como pre-texto para demostrar la capacidad de memorizar y volcar contenidos a corto plazo.

Digamos que el autor, la vida y el contexto histórico son importantes solo si son importantes, y es por eso que lo primero que hay que hacer es leer el texto y comprenderlo perfectamente para saber si estas cosas importan. Este ejercicio (la lectura atenta) es muy importante en un tiempo en el que los textos se leen siempre rápidamente, transversalmente, sin comprender del todo.  La digitalización, el exceso de información y la aceleración de la vida hacen que este ejercicio de leer un texto comprendiéndolo plenamente sea más difícil hoy que hace unos pocos años, pero hay que hacerlo.

Así que la lo primero es leer pausada y atentamente, con un lápiz en la mano y con el propósito de comprender el texto y sus matices. Como técnica es adecuado subrayar, hacer círculos, dibujos, colocar flechas internas y externas: una lectura adecuada debe relacionar el texto tanto interna como externamente, esto quiere decir que para contextualizar correctamente un fragmento hay que leer la obra entera y algunas otras obras del autor, así como saber de su tiempo y su vida, por ejemplo, si yo leo en el Discurso del Método, de Descartes:

"El primero era nunca aceptar como verdadera ninguna cosa que no conociese con evidencia que lo era"

Tengo una primera palabra: “primero”, que hace referencia a una serie de pasos para alcanzar algo (el conocimiento verdadero), podría enumerar el resto, los cuatro siguientes, pero hay algo más importante: que no se dan una serie de pasos para algo si ese algo que queremos conseguir se puede lograr directamente, por lo que debemos entender que el conocimiento es un problema, que hay distintos tipos de conocimiento y que aquí Descartes se refiere a uno que no se alcanza de repente, sino de forma metódica.

Aquí sí está el contexto, Descartes –como sabéis- es el punto de inflexión hacia la filosofía moderna, y se encuentra con la necesidad de buscar luz entre los textos científicos de su época, que alejados de la realidad debatían sobre ideas y teorías que se habían despegado, más de lo necesario, de lo real y por lo tanto de la verdad como adecuación. Quizá la vida de Descartes sea interesante para comprender esta palabra, primero. Porque había viajado por el mundo y le había entrado un principio de enfermedad filosófica grave: el relativismo. Con este método pretendía curarse e inmunizar a la sociedad de su época.

Como veis, la palabra primero dice mucho más de lo que habíais imaginado…, puesta aquí indica eso, un método para alcanzar un conocimiento depurado, verdadero. Después tenemos otra idea: “no aceptar como verdadera” Significa que la costumbre, la vaguería intelectual, el miedo o los prejuicios, nos llevan a veces a aceptar por verdadero lo falso. Si uno lee el periódico se dará cuenta de que buena parte del mismo es una mentira disfrazada, muchos intereses ocultos y patentes están en un periódico, por lo que debemos leer sabiendo que lo que leemos es una visión de una realidad que no conocemos, debemos intentar buscar esa verdad que está detrás de la interpretación del periodista.

En el texto de Descartes se dice que es la evidencia lo que importa, es decir, que no podemos dar por buena una noticia, una teoría, una palabra que no sea evidente a nuestro entendimiento o a nuestros sentidos como principio del conocimiento.

Una vez leído y comprendido iremos ya a escribir el comentario:

1.      Presentación del texto: unas breves palabras del mismo en todo caso, centrado en tiempo y autor, unas breves palabras del autor. A veces si la época es importante o si el autor lo es mucho o es poco conocido sí se debe hacer una exposición del autor o de la época.
2.      Decir lo que dice el texto, es decir, intentar ser lo más objetivo posible, primero solo lo que dice. V.g. “Descartes enuncia la primera regla de su método que consiste en no dar por válido ningún conocimiento que no sea evidente”.
3.      Decir lo que no dice el texto, y aquí todas las posibles relaciones del texto, cada palabra, cada idea, está relacionada con otras ideas que conocemos o que nos sugieren. Aquí, en el texto de ejemplo hay que hablar de tipos de conocimiento, de la importancia de los sentidos, de la escolástica y el Renacimiento, de los viajes de Descartes, del concepto de verdad, de la filosofía y de todo lo que nos venga a la mente (o a una búsqueda en Internet (qué se le va a hacer).
4.      Concluir, sintetizar, y reivindicar el texto.  En este apartado demostramos que lo hemos comprendido, reducimos todo el conocimiento adquirido por la lectura en unas pocas líneas que aportan significado.
Este último apartado es lo que se llama crítica, que a veces se malinterpreta por algunos profesores-funcionarios como criticar, en el sentido de buscar los defectos a la vecina. No, a Descartes no se le critica. A veces incluso hay quien dice que en este apartado hay que poner la opinión que merece el texto al alumno. No. Ni criticar ni opinión personal. La opinión que un neófito tenga de Descartes, por ejemplo, es del todo irrelevante, no aporta conocimiento. La única opinión es la que relaciona el texto con otros textos del autor o con la tradición filosófica anterior y posterior. En este apartado lo que hay que destacar es qué relevancia tiene el texto para el mundo, qué importancia tiene, por qué está ahí.

Como veis es simple: un comentario es presentar un texto, decir lo que dice y lo que no dice y aportar una visión que aporte realmente conocimiento.

viernes, 27 de abril de 2018

"Para que todo el mundo sepa quién es esta escoria humana"

La Manada

Por un lado todo el mundo clama por la independencia de los jueces pero cuando juzgan y aplican la ley y la sentencia no coincide con la opinión de la chusma, azuzada por políticos y periodistas, entonces hay que ir a por el juez, o a por toda la justicia. Como si los jueces tuviesen la culpa de hacer su trabajo, que consiste en aplicar la ley sin dejarse llevar por nada que no sean los hechos probados, la ley vigente y la jurisprudencia. 

Hoy he recibido una foto del juez que ha condenado a los degenerados de San Fermín con la leyenda "Os invito a difundir su cara para que todo el mundo sepa quién es esta escoria humana"

Parece que a un sector de la sociedad tuitera le hubiese gustado una condena más fuerte, o incluso la pena de muerte, la castración o el linchamiento público y posterior hoguera y entonces arremeten contra el juez... pero ¿qué tiene este caso que tanto interés público suscita? ¿Qué tiene esta chica, este caso, esos energúmenos? 

Me sorprende el revuelo porque hay mil casos similares a "la manada". Apuesto a que vd. no sabía de estas tres noticias recientes: 

1. "Tres detenidos por violar a una mujer en un piso de Alicante", de 17 de abril de 2018, y los acusados están en libertad (pero eran argelinos). 

2. "Diez detenidos por violar repetidamente a tres chicas fugadas de un centro de menores", de 22 de marzo de 2018 (vaya, también argelinos)

3. "Cuatro encapuchados violan a una mujer tras robar en su chalé", de 2 de abril de 2018 (esta vez gente del Este)

Estos tres casos, decenas si nos remontamos a los sucesos de San Fermín de 2016, no interesan, y quizá sea porque las chicas no se liaron con nadie ni quisieron sexo de ningún tipo, simplemente estaban en el lugar equivocado a la hora equivocada. 

Lo que ha dado alas mediáticas a este hecho es que surge en un contexto de degeneración moral que se quiere aceptar como normal. No es machismo relacionar las conductas previas de las mujeres con las agresiones. Una agresión machista es una agresión contra una mujer por el hecho de serlo, no una agresión a cualquier mujer en cualquier circunstancia. No todas las mujeres se ponen en esas situaciones de degeneración ética y estética. Yo creo que si alguien provoca una actitud en las personas, por muy reprobable que sea esa actitud, debe evitarla. Y esto no es "criminalizar" a la pobre chica, es resaltar que en un ambiente de relajación moral suceden estas cosas. Si yo insulto a la gente por la calle, en un barrio conflictivo, es muy probable que me agredan. Y la agresión física está muy mal, nadie debe ejercer la violencia contra nadie, pero el juez no puede condenar igual a uno que agrede sin mediar provocación que a otro que provoca la agresión. Lo que no puede pasar es que la sociedad critique los efectos y no las causas. Y tampoco que se quiera ver lo inmoral como normal. El discurso feminista, a mi juicio, está equivocado, creen que solo hay una causa de todas las agresiones a mujeres (el machismo ancestral heteropatriarcal), y realmente hay muchas causas, tantas como agresiones. En concreto, el consumo de pornografía, la sexualización del ocio, la relativización del sexo, el consumo de estupefacientes y alcohol en exceso, el efecto de la masa, etc.

Y este es el quid de la cuestión: que la sociedad se empeña en normalizar lo que va contra la naturaleza humana, lo que no puede ser aceptado como normal es que una chica de 17 años ande sola, borracha, en un ambiente donde todos van con las facultades mentales y morales alteradas, y que en ese estado busque sexo en un portal un desconocido. El discurso imperante políticamente correcto dice que ella puede hacer lo que quiera, pero en esos estados, en esos momentos, es evidente que los límites morales se deshacen.  

Nos guste o no, la justicia tiene que valorar las situaciones, y el pueblo debe callar para que hablen los expertos, que para eso les pagamos, y ese feminismo sensibilero debe dejarse a un lado: cuando una mujer dice no, es no, de acuerdo, pero si una mujer o un hombre se pone en situación de riesgo manifiesto debe conocer las consecuencias. 

Y, por último, una nota para evitar mi linchamiento, si todavía es posible: creo que cualquier hombre (y cualquier mujer) debe respetar a cualquier mujer (y a cualquier hombre) en cualquier circunstancia y creo que el respeto a las mujeres va más allá de la ley o de las violaciones: aunque quiera, aunque ella hubiese accedido a ello desde el principio hasta el final, sería igualmente asqueroso que cinco hombres tuviesen sexo con una chica en un portal. En cuestiones morales poco importa el deseo o la apetencia, lo que está mal, está mal, por mucho que se quiera hacer coincidir el sentimiento con la moral.  

lunes, 16 de abril de 2018

Discurso del papa Francisco a los miembros de la Universidad de Villanova




Queridos amigos, me complace dar la bienvenida al Padre Presidente, al Consejo y a los Directores de la Universidad de Villanova con la ocasión de su reunión en Roma. Rezo para que su estancia en la Ciudad Eterna sea una ocasión de renovación espiritual para cada uno de ustedes.

Como herederos de gran “escuela” agustina, inspirada en la búsqueda de la sabiduría, vuestra Universidad fue fundada para preservar y transmitir la riqueza de la tradición católica a las nuevas generaciones de estudiantes, que, como el joven Agustín, están en búsqueda del verdadero significado y del valor de la vida. En fidelidad a esta visión, la Universidad, como comunidad de investigación y estudio, también debe lidiar con los complejos desafíos éticos y culturales que surgen en los cambios de época y que afectan a nuestro mundo de hoy. Espero que, en cada aspecto de su vida y misión, la Universidad de Villanova perseverará en su compromiso de comunicar los valores, intelectuales, espirituales y morales que puedan preparar a los jóvenes para participar con sabiduría y responsabilidad, en los grandes debates que construyen el futuro de la sociedad.

Un aspecto urgente de la tarea educativa es el desarrollo de una visión universal, “católica”, de la unidad de la familia humana y de un compromiso en la eficacia de la solidaridad necesaria para combatir las graves desigualdades e injusticias que marcan el mundo actual. Las Universidades, por su naturaleza, están llamadas a ser laboratorios de diálogo y de encuentro al servicio de la verdad, de la justicia y de la defensa de la dignidad humana a todos los niveles. Esto es particularmente válido para una institución católica como la vuestra, que contribuye en la misión de la Iglesia de promover el crecimiento auténtico e integral de la familia humana hacia su definitiva plenitud en Dios (véase Const. Ap. Veritatis gaudium, 1).

Nadie mejor que San Agustín ha conocido la inquietud del corazón humano hasta que encuentra descanso en Dios, en Jesucristo, que nos revela la verdad más profunda sobre nuestra vida y nuestro destino final. Que estos días de reflexión, discusión y encuentro os confirmen en vuestro compromiso con la misión de la Universidad al servicio de la verdad que nos hace libres (Jn. 8, 32).

Con afecto os encomiendo a vosotros y a vuestras familias, y a toda la comunidad de la Universidad de Villanova a las oraciones de San Agustín y Santa Mónica, y a todos imparto mi Bendición Apostólica como prenda de alegría y paz en el Señor Jesús resucitado.


domingo, 8 de abril de 2018

Conspiranoicos


Los conspiraniocos crecen de manera desmesurada gracias a Internet, a la rebelión de las masas y a la conjura de los necios. La cibersociedad, al dar cabida a todos sin excepción no es espacio de racionalidad, es espacio de la opinión infundada, manipulada en muchos casos, y en casi todos no pasada por el filtro de la razón. Cualquier idiota puede ser youtuber y en cualquier foro un estudiante de bachillerato puede discutir con un catedrático sobre su materia. 

Sin duda estamos ante una crisis de credibilidad, que es aprovechada por profesionales del fake, de la mentira, de la mentira que vende y esto hace que cualquier teoría, por absurda que parezca, pueda ser vox pópuli o trending topic.

En la red la opinión es defendida como si fuese una verdad absoluta, la opinión, que por su propia naturaleza debería ser cambiante y depurada por la realidad y la razón, para dar nacimiento a una creencia, en Internet se convierte en una especie de cosa sagrada, por encima de cualquier otra idea o pensamiento. Siendo sagrada la opinión, todo vale para defenderla y ponerla en valor: la repetición de los mismos mensajes, la unanimidad pretendida, la presión contra el disidente, el insulto, el uso de falacias, la saturación del medio, etc, hacen de una opinión una verdad compartida. Y de esta forma la opinión se enquista, se convierte en una idea única, verdad-verdadera antes de toda experiencia, y lo que es peor, a pesar de toda experiencia. 

Pero esto es lo que pasa visiblemente, vamos al tipo humano, al personaje que está detrás de los ataques, el que repite hasta la saciedad una "verdad" y no admite réplica. Este tipo de persona, a mi juicio, padece un vértigo, es decir, una pasión desordenada y destructiva, en este caso puede terminar en un fanatismo exacerbado.

Surge el conspiranoico de una idea, la que sea, que se repite como un lema. "España nos roba", "la tierra es plana", "el cáncer es producto de experiencias infantiles negativas", "el agua de Valencia está contaminada", "el azúcar es un veneno", "Bildelber domina el mundo" etc., etc. Una idea aislada se comporta como un virus y va generando todo un estado mental de alerta que se retroalimenta en comunidades de Internet y de la realidad exterior y crea un cuadro completo obsesivo. Hay gente, créanme, que empieza por dejar de tomar azúcar (un veneno) y termina defensor de la libertad de las gallinas de granja. Hay quien parte de una conspiración masónica del siglo XIX y termina pensando que en su ordenador han instalado un software espía los Iluminatis.

El conspiranoico es un fanático. Un fanático es, etimológicamente,  quien se coloca fuera del templo. Ojo, no dentro del templo, el fanático está a las puertas de la religión, de la iglesia, de la política o de la ciencia y gritan a través de las redes sociales avisando a la gente de grandes peligros.

Pero hay algo de verdad en las conspiraciones. Espero no parecer conspiranoico si digo que hay un interés político y social porque crezcan los conspiranoicos, o dicho de una manera más racional: hay un grupo de personas que se aprovechan de los conspiranoicos para lanzar sus mensajes. Por ejemplo, corren imágenes de esqueletos de gigantes encontrados en algún lugar de áfrica, un burdo montaje, claro. No hay gigantes. Y es que el Corán habla de gigantes y algunos musulmanes necesitan pruebas de que es verdad. Lo mismo ocurre con la “teoría” de la Tierra plana, una tesis doctoral no aceptada que responde también a una historia coránica. También Rusia se ha sumado a la creación en serie de fakes o noticias falsas, a veces increíbles, pero esto no quita para que los conspiranoicos crezcan de manera desmesurada.

Sin ánimo de ser exhaustivo, podemos plantear ocho tipos de conspiranoicos, aunque en muchos casos se entrecruzan.

1. Conspiranoico religioso: si la religión busca la salvación de las almas y la unión con Dios, los conspiranoicos religiosos buscan conspiraciones satánicas, mensajes ocultos en la Biblia, profecías terribles, mensajes en clave de los santos, mensajes de la Virgen comentando la actualidad. Amantes del agua bendita viven obsesionados por el diablo, el pecado y la herejía. Su religión es hamártica y el género humano está condenado a priori y debe sanarse constantemente por medio de acciones humanas para acceder a una salvación segura. "Si repites tres veces x obtendrás y".

El conspiranoico religioso se olvida de la verdadera fe y cree que está cerca el juicio final, el milenio o la apostasía general. Incluso hay católicos que afirman que Francisco es el Anticristo y tras él vendrá de nuevo Pedro. Ven masones en el Vaticano, asesinatos oscuros, poderes ocultos de Satanás que hace que la gente se aleje de las buenas costumbres. 

2. Conspiranoico finmileniarista. Muy ligado al anterior. Buscan mensajes de iluminados, de apariciones, de la biblia o de profetas clásicos como Nostradamus o san Malaquías. No paran con anuncios de la catástrofe que ponen en boca de la virgen o de los santos. Se caracterizan por las "señales" que ven en el cielo en la naturaleza o en la sociedad humana. Guerras, hambrunas, pestes, persecuciones, martirios, escándalos, odios, discordias, falsos profetas o engaños. Fieles a las noticias, ven estas señales (¿cuándo el mundo ha estado en paz, sin martirios, ni falsos profetas?) y las comparten en las redes sociales. Algunos no son ni religiosos, afirman la llegada de extraterrestres, desastres naturales, meteoritos, etc. Tienen en común el miedo al final. Pero no llega nunca. El Apophis siempre pasa justo rozando. Cuando llegó el año 2000 muchos pensaban que tocaba ya, pero pasó y no pasó nada. Pero da igual, cualquier día de estos, cuando se alineen ciertos planetas...  

3. Conspiranoico político. Nada es lo que parece, grupos de oscuros seres grises manipulan toda la información en todo momento. Oligarquías internacionales lo controlan todo. Desde la ONU hasta Bildelberg controlan los gobiernos y las oposiciones. Todo el poder del mundo lo controlan ellos. Nuestros ordenadores y nuestras vidas están en sus manos, cualquier líder mundial es o un miembro oculto de la masonería y todas las leyes, las cosas que pasan se mueven desde despachos grises, fumando habanos y bebiendo bourbon. Hoy hacen una revolución en África y mañana una guerra en Asia, montan y desmontan grupos terroristas, etc.

 
Dentro de estos conspiranoicos hay unos muy graciosos que afirman que los atentados que hace el Islam en todo el mundo son atentados "de falsa bandera", es decir, que son los malos, grises del Club de Roma o de Bildelberg que hacen el atentado para culpar a los pacíficos seguidores de Mahoma. Sí, esos que ponen vídeos de las torres gemelas que afirman que fueron los judíos.

4. Conspiranoico macrobiótico. Nada de lo que comemos es sano, el cáncer, las enfermedades degenerativas y casi todas las enfermedades son producto de venenos que nos dan para controlar a la población y ganar dinero. El agua está envenenada. Nos fumigan desde el cielo creando infertilidad y cáncer. Los transgénicos, los conservantes y producción industrial crean veneno.

Pero no todo es malo. A pesar de que los grandes laboratorios quieren ocultarlo, la Curcumina, la Espelta, el Kalanchoe, la Equinácea o el Jenjibre se puede curar el cáncer, el alzheimer, los tumores cerebrales y cualquier cosa que el paciente decida. 

5. Conspiranoico informático. La CIA y agencias secretas controlan todos los ordenadores, todos los mensajes, todos los teléfonos. Imponen su ley y no dejan el software libre. Algunas empresas implantan michrochips a sus empleados, en el futuro los tendremos todos. Cualquier persona es escuchada a través del móvil y nos espían hasta en la ducha. 

6. Conspiranoico social. Hay una conspiración también en Bildelberg y los iluminati que diseña la sociedad desde arriba. Aborto, matrimonio gay, divorcio, etc. se reúnen y buscan a dónde va la sociedad. Nada tienen que ver los ciudadanos con sus votos, con sus libros, con sus ideas, es todo de arriba a abajo.

7. Conspiranoico interestelar. Reptilianos, rahelianos, teorías de la evolución o de una especie de matrix o show de Truman dominado por extraterrestres. Los grandes poderes ocultos realmente son reptiles disfrazados, Obama es reptiliano.

8. Conspiranoicos científicos. Teoría de la Tierra plana, homeópatas, curanderos del cáncer basándose en experiencias de la infancia y regresiones, la medicina alemana.  
La teoría de la conspiración se alimenta desde posiciones interesadas, pero caerían en saco roto sin conspiranoicos.

En definitiva, creo que la razón debe abrirse paso entre tanta conspiración y que sin duda el gran motor oculto de la historia es la estupidez, la dejadez de los buenos y la pérdida de valores. 

martes, 3 de abril de 2018

Sentimiento y razón




Últimamente me encuentro con un recurrente argumento frente a mi defensa de la razón frente al sentimiento: el sentimiento -dicen- es la experiencia y es previa a la razón, por lo tanto debe ser predominante.

Los partidarios de la experiencia, del sentimentalismo, del desnudo de las emociones, me suelen mirar con pena, como diciendo “pobre, si supiese lo que se pierde al no expresar los sentimientos”. Creo que pensé en este artículo cuando un profesor budista me decía que él lloraba varias veces al día (o a la semana) y que había que “sacar” todos los sentimientos en todo momento, yo -la verdad- pensé que no debería llevar una vida buena para llorar tanto. Pero esto de "sacar" sentimientos es más que una moda. De hecho hay grupos de risoterapia, lloroterapia, teatralización, gritoterapia, cantoterapia (creo que no lo llaman así), etc. A algunos grupos de Iglesia les encantan las lágrimas grupales, las confesiones a la comunidad, los "testimonios" de personas que estaban en lo peor y que al conocer a Dios cambiaron radicalmente. En los debates sobre el nacionalismo, cuando les digo lo bien que viven los nacionalistas españoles en comparación con los países con los que les gusta compararse, me dicen que los sentimientos de los catalanes independentistas son muy importantes, casi tanto como el derecho o la economía. 

En fin, de nuevo otro fantasma recorre Europa: el del sentimentalismo, que ya pasó en el siglo XIX y dejó muy mal la cosa…

Mi tesis es que la experiencia sentimental ni es ni previa a la razón ni debe ser predominante. No es previa porque el ser humano no puede dejar la razón a un lado para tener experiencias y luego recogerla para analizarlas. La percepción no funciona así, la razón no está para analizar, quizá confunden el término razón con la ciencia, quizá, o quizá estemos estrenando un  tiempo de renacimiento del irracionalismo.

La razón es lo que nos permite ver el mundo como seres humanos, es decir, desligarnos del espacio y del tiempo y poder salirnos de lo cotidiano, de la percepción inmediata, del carpe diem y crear una realidad consistente e intersubjetiva. Los animales y los niños perciben así, sin razón: lo que hay es lo que ven, sin un posible análisis, y lo que ven es lo que su instinto -o su inteligencia- le permite ver. Pero nosotros, los humanos adultos,  no vemos lo que tenemos que ver, vemos lo que queremos ver, seleccionamos de toda la realidad lo que nos interesa por situación, por ideas preconcebidas o por historia personal. Por eso necesitamos un análisis de esta realidad, porque nosotros construimos la realidad y le damos sentido como sociedad.

Si después de percibir, de tener una experiencia sentimental, queremos salir de nuestro solipsismo y comunicarla a los demás, no nos vale con la experiencia nuda, necesitamos salirnos de lo inmediato, romperla, analizarla y descubrir la verdad objetiva que pueda haber en ella, porque sí, puede haber experiencias que no merecen ser tenidas en cuenta. 

Así podemos distinguir dos niveles de verdad: un primer nivel donde lo que se siente, lo que se percibe, no es discutible, es verdad el sentimiento (es verdad que sientes lo que sientes); y otro nivel superior donde esa verdad se pone a prueba con la realidad intersubjetiva y se integra en un proyecto de vida donde se ordena. No son dos actos, es un mismo acto con dos niveles o momentos. En el primer momento no hay discusión, lo que percibimos percibido queda y no hay forma de convencernos de que lo sentido es real o falso. Aquí no hay diálogo ni posibilidad de cambiar, solo hay tolerancia: tú con tu verdad, yo con la mía, nadie puede quitárnosla. Pertenece por lo tanto al mundo de la opinión, donde no podemos entrar más que a clasificar las opiniones y experiencias, todas al mismo nivel. Si uno siente la energía del Universo, el Amor de Dios, la humanidad de su perro, la opresión del Estado, la soledad o la tristeza nadie puede decirle nada, nadie puede quitarle esta idea previa, digamos que es su experiencia y por lo tanto es verdad para la persona que lo experimenta. Solo queda mirar al otro con pena, con alegría, abrazarlo o apalearlo.

Pero con estas experiencias y sentimientos no hacemos nada, no nos formamos como comunidad ni como sociedad, ni como personas. Como mucho podemos buscar quienes hayan tenido experiencias similares y por lo tanto la forma de unidad que genera este sentimentalismo es la de grupos de reafirmación del sentimiento: grupos religiosos que se esmeran en vivir las experiencias místicas (música, color, iluminación, cánticos), grupos de nacionalistas donde todos comparten el amor a la patria utópica basado en experiencias inmarcesibles: las montañas, la lengua, los ríos y las fuentes de Rosalía de Castro son compartidos por un pequeño grupo de experimentadores que excluyen por lógica a aquellos que no lo han vivido. La raza, la lengua, la patria chica, la pacha mama: abracémonos todos en la lucha…

Claro que del sentimiento espontáneo pasamos fácilmente a la manipulación: bien dirigidos, con un conductismo social, puede hacerse que un grupo grande de personas se enciendan con estas experiencias previas, personales, incomunicables; e incluso personas que no las vivieron originalmente vivan las experiencias al ver a los demás contarlas, al repetir esquemas, canciones, lemas, imágenes, relatos. Entramos en el resbaladizo terreno del populismo y de la postverdad.

Pero por encima de este sentimentalismo existe la razón que siente, la que aplica los criterios de verdad sobre la experiencia sensible. Vemos el mundo que queremos, pero ¿podemos ponernos en el lugar del otro para sentir lo mismo? Ciertamente en el primer nivel no, como mucho podemos reproducir la experiencia, pero en el segundo nivel podemos hacer abstracción y por medio de comparaciones comprender lo que no hemos experimentado o no experimentamos por nuestra perspectiva, podemos ir a la realidad a comprobar si ese sentimiento es adecuado. Lo que hacemos en este segundo momento es despegarnos de nuestra realidad y ponernos en el lugar del otro y por lo tanto podemos tener experiencias para compartir, para pensar en común. Aquí ya no está solo tu verdad y mi verdad, aquí entramos en una nueva realidad que no es ni tuya ni mía, una verdad que hay que buscar en común.

La razón es pues una especie de mediador entre nosotros, que tiende a unir experiencias para poder llegar a una verdad. Ya no es la tolerancia, virtud del relativista, la que prima por encima de la búsqueda en común de la verdad. Ahora es la veracidad la virtud que nos mueve. 

La razón hace que las experiencias vividas sean aprovechables y permitan la vida en común y el crecimiento personal. Podemos dialogar con Platón y con Nietzsche porque ambos usan la razón (y vean que pongo ejemplos de filósofos no racionalistas), y con Lao Tse o con Ana Catalina Emmerick no, solo su experiencia nos vale como punto de partida, pero no hay razones detrás, hay videncias, experiencias directas que solo pueden servir si se integran en un proyecto vital.

El sentimentalismo de experiencia vital, alejado de la razón, nos inunda desde que Freud descubrió el inconsciente, Nietzsche y Schopenhauer las fuerzas ocultas de la vida y Marx las de la historia: como la razón nos lleva a un estado de cosas que no queremos tenemos que sacudirnos de la misma para progresar y entonces crear una realidad paralela donde la experiencia individual sea el centro de la vida. Muchas vidas se mueven, cada vez más, en esta irrealidad de lo sentimental, buscando acumular experiencias para sentir la vida, creando un mundo ficción solipsista o en grupo, donde las cosas suceden de acuerdo a estas experiencias. Y lo peor es que los medios de comunicación y audiovisuales con frecuencia apoyan esta ficción retroalimentando la experiencia previa. 

Si dejamos actuar al sentimiento, el amor se convierte en sensualismo, en seducción, en enamoramiento. Aunque el amor también es razón, propósito, promesa, de lo contrario ocurriría lo que suele ocurrir con demasiada frecuencia: que cuando el sentimiento se apaga o aparece otro sentimiento las relaciones se rompen. El amor no es enamoramiento.

En la lógica del sentimiento la realidad se convierte en la realidad experimentada y querida. Pero la realidad debe ser medida, articulada, probada, de lo contrario las convicciones de hoy mañana pueden ser desarticuladas sin prueba alguna, simplemente porque se me presenta con mayor atractivo la tesis contraria.

La religión tampoco puede reducirse a la experiencia religiosa. La religión, que puede comenzar por el sentimiento de unidad con Dios, por una experiencia, no es lo que debe primar, sino la racionalización de la misma y la integración en la vida, en toda la vida, como proyecto de salvación que haga más fecundo el diálogo con Dios y no se quede en pura experiencia.

Cada vez más el arte se quiere reducir a obras que dicen algo a alguien en un momento estético, el efecto Stendhal. El arte es sentimiento, sí, pero también trascendencia y canon, y forma, y sentido.

La nueva política quiere ser un juego de encandiladores atacando a los sentimientos más bajos del pueblo (el resentimiento ante la riqueza, el sentimiento nacional, el sentimiento de abandono, la desafección…). La política puede tener que ver con la psicología social, pero hay que tener claro el fin práctico de la misma: el bien común.

La educación se está convirtiendo en un juego para despertar las emociones del niño. La educación tiene mucho de encandilamiento, pero éste debe fluir hacia el conocimiento y hacia la formación de la persona completa, no solo de sus emociones.


La experiencia auténtica debemos integrarla en la vida sin darle más importancia que la que tiene, porque todos los sentimientos son iguales, pero algunos nos pueden llevar al error, en cambio la razón puede descubrir el error y permite el diálogo.