jueves, 20 de noviembre de 2014

Podemos y la Falange


Parece que últimamente el deporte nacional  es meterse con Podemos. Parece que es Pablo Iglesias el peor de los enemigos de la patria, de la Iglesia y de los ahorros del ciudadano medio. Vemos todos los días a la nueva estrella mediática: Pablo iglesias borracho, Pablo iglesias defendiendo a Chávez, Pablo Iglesias cantando la internacional, Pablo Iglesias afirmando su estado totalitario, etc. Ya cansa. 

Demasiada atención a esta súpernova y poca atención a lo que verdaderamente pasa. Los verdaderos enemigos de España, de la cordura y, por lo tanto, de los valores permanentes y de la regeneración de la cosa pública son los que gobiernan, es decir, los que tienen y han tenido en sus manos el destino de España, desde hace 39 años, es decir, el PP y el PSOE.

Podemos es un síntoma de decadencia, existe porque estamos en una época de crisis similar, muy similar, a la que se vivió en España entre 1931 y 1939. En aquél tiempo también le salieron al Estado español síntomas de su enfermedad, con un resultado lamentable: una guerra fraticida, un millón de muertos. Y todo para volver a caer en otra crisis.

La crisis es el tiempo sin ideales. El tiempo de la falta de norte, de la falta de coherencia de la realidad política o personal. Está en crisis el adolescente que no se encuentra a sí mismo o el cuarentón que se apercibe de que el rumbo que ha tomado su vida, pese a ser correcto, es absurdo o no sacia sus expectativas vitales. Está en crisis también un grupo humano que pierde su idea fundacional, y que solo se mueve por intereses y por soberbia. 

De las crisis, de todas, se sale de tres posibles maneras: deprimiéndose y/o suicidándose, dando una patada grande a todo lo que causa la crisis y salirse de madre, salirse del mundo rompiéndolo todo o reilusionándose con lo que un día hizo vivir. 

La primera postura es la burguesa, la que adoptó gran parte de la CEDA, de la Iglesia y de los propietarios: "dejemos que España languidezca, ya habrá tiempos mejores", se decían. Y hacían tertulias y actos, congresos, mítines y juegos florales donde competían en ingenio, conocimiento y gracia. Es cierto que intentaron tímidamente reaccionar, pero ya era tarde.

La segunda, la de la patada, es la postura del rupturismo del Frente Popular, (era un tiempo en el que los partidos principales eran distintos y el PSOE no era lo mismo que el PP). Una postura ante la crisis que consistía en dar la vuelta a todo, hacer de España un país ateo y sin historia, sin clases y sin españoles. Un país de rusos. Y para ellos había que eliminar sistemáticamente a toda oposición. Es  decir, había que ejercer un cierto grado de violencia para lograr que "el pueblo" fuese el protagonista de la Historia: devolver los bienes de producción al pueblo, acabar con las discriminaciones, acabar con el capitalismo extranjero, etc. 

La tercera vía de respuesta a las crisis es la restauración del ideal inicial, pasado, el ideal que llevó a la unidad. Piensen en un matrimonio a punto de romperse ¿qué le puede hacer volver? Precisamente revivir  lo que un día descubrieron el uno en el otro, es decir, volver a lo que les unía. Pues en política lo único que une son los ideales. Y así Falange encarnó la tercera vía; ni morirse ni romper con todo: volver a los tiempos del imperio, a los tiempos en los que todos los españoles estaban orgullosos de serlo, a los tiempos donde España era la que llevaba los destinos del mundo. Una revolución, pero española.

Ahora 

La cuestión es que ahora, ante la crisis está claro que el PP y el PSOE la niegan, la crisis de valores, de credibilidad, de falta de rumbo. Siguen con la ilusión de que lo que tiene España es un catarro mal curado y esperan que con buenas palabras se solucione. Y lo que tiene es un cáncer. Y ellos son la causa, no la solución.

Podemos pretende hacernos creer que es un partido moderado que viene a reconducir la situación. No. Es un partido rupturista del mismo corte que lo fue el Frente Popular: "¡a las barricadas!, ¡A por ellos! ¡Vamos a limpiar el país de fascistas! etc, etc. son los ideólogos antiglobalización, los marxistas de toda la vida que han descubierto que la lucha de clases es ahora una lucha por la hegemonía de los anormales, de los que siempre han estado en la retaguardia de la historia.

La única diferencia con el 11M y con todo ese movimiento que se formó (tras el cual ganó con mayoría absoluta el Partido Popular) es que ahora han conectado con el pueblo, con el hartazgo de todos, y se ilusionan con ganar el poder.

No van a ganar. No estamos tan locos como para votar mayoritariamente a un partido marxista; el mismo marxismo que ha eliminado a ochenta millones de opositores, que ha arruinado a todos los países que ha esclavizado, etc. El mismo comunismo que pone muros por todo el planeta para que no se les escapen las personas (si fuese tal paraíso y funcionase tan bien los guardias fronterizos mirarían en la otra dirección).

Muchos han querido comparar a Pablo Iglesias con José Antonio Primo de Rivera. Se parecen, sí, físicamente, jóvenes, dicen las cosas directamente, sus discursos son similares.... pero no nos engañemos: José Antonio no quería una ruptura con España, quería justo lo contrario de lo que quiere Pablo Iglesias: una revolución nacional, un resurgimiento. 

¿Y la tercera vía ahora? la de la renovada ilusión en busca de lo que verdaderamente queremos, de lo que verdaderamente somos? ¿Dónde están los que defienden que esto tiene sentido, que España es una nación y que merece un puesto en la historia? ¿dónde se han metido aquellos que creen que lo normal y lo recto vuelva a ser reivindicado, y se vuelva a afear la conducta moral mala? ¿Dónde se han metido los que quieren una educación íntegra para todos, los que quieren que la educación superior sea de verdad superior? 

Yo creo que están impotentes y paralizados viendo vídeos de Podemos, reconociendo el discurso de la regeneración, con el que están plenamente de acuerdo sin poder decirlo. Eso sí: muy quietos y afirmando que no van a votar a nadie... y ¿entonces? ¿Podemos?

viernes, 14 de noviembre de 2014

PDR SNCHZ: El engaño del marketing




Hay algunos comunicadores que se han creído de verdad que eso de vender es engañar. Es decir que el producto no importa y que el consumidor es un imbécil que se traga lo que sea. Esto es una verdad a medias. El consumidor se comporta como un imbécil, se deja engatusar, pero no lo es en absoluto y, por no serlo, a veces las campañas logran el efecto contrario.

El marketing político ha estado vendiendo un producto adulterado por lo menos treinta años. Y lo peor es que se lo hemos comprado sabiendo que no era lo que decían en las campañas ni lo que decía la etiqueta. Algo así como el marketing de la "industria" del agua embotellada: todo el mundo sabe que una marca de agua determinada ni adelgaza, ni da más vitalidad, ni es más sana que la otra o - en muchos sitios- la del grifo pero sin embargo somos capaces de pagar más porque lo que compramos no es agua, es una actitud ante la vida, que se basa en los valores que la marca ha ido asociándose a lo largo de las diferentes campañas y acciones de marketing.

Bien, pero si se descubre que el agua de una marca determinada está contaminada, como hizo Perrier en 1990 entonces no basta con hacer una campaña. Hay que tomar una decisión drástica: retirar 160 millones de botellas de agua. Hay que ir al producto, mostrarlo, demostrar que está bien, saber afrontar la crisis. Gracias a esa decisión, costosa, hoy sigue siendo Perrier una marca respetada. 

Lo que no se puede hace es seguir como si nada, intensificar la campaña de chicas delgadas corriendo por el campo y decir que todas las marcas son iguales o que, en todo caso, la competencia es peor para la salud... y esperar que la gente siga comprando.

Pues aquí los publicitarios del PSOE se han creído que todo es cuestión de palabras, de conceptos. Que tienen a un público entregado, dispuesto a comprarles lo que sea porque ¡¡los otros son peores!!

Y no, el cliente, los ciudadanos, pedimos a los políticos ideales y economía. Cuando falla la economía queremos ideales y cuando fallan los ideales al menos que tengamos trabajo y podamos consumir para olvidar nuestra miseria moral. Pero no podemos soportar que nos quiten los ideales (ese pacto masonizante o tácito que ha retirado la ideología de la política) y además que nos quiten el dinero. 

La percepción general es que no hay dinero porque se lo han llevado los chicos de PDR SNCHZ y los de MRN RJY, pues entre los que roban y los que se aprovechan y los que lo saben pero no dicen nada, no quieren saberlo... están pringados TODOS.

Y Pedro Sánchez es otro pringado. Pringado porque está y ha crecido en la misma estructura que los que roban y es imposible haber sido promocionado por ladrones y no serlo en absoluto. Es matemáticamente imposible que PDR no se haya topado con un corrupto en un espacio donde hay tantos. Es imposible vivir en Génova o en Ferraz y no ver sobres volar. Y que yo sepa no han presentado denuncias...  

PDR SNCHZ es un producto defectuoso. Un agua mineral con exceso de benceno. Un coche que cuando se pone a 150 km./h.  le arde el motor. Y se deja notar en este gran error publicitario. Empezó diciendo, por ejemplo, por los platós de TV que se había "quedado" en paro y que él sabía "lo que era eso" y que no se encontró en la cola del paro con Rajoy. Mentira. Si no se encontró con Rajoy fue porque quizá fuese su chófer el que esperó la cola. Desde 1995 cobra un sueldo o público o del PSOE. Veinte largos años. Como nos cuenta en su página web. La angustia de un parado de edad que le dejan sin trabajo no es comparable con un stand bike de un hombre del sistema, que viaja en primera y obtiene sueldos por asesorar cuando no es experto en nada. Y quizá sea inmoral apuntarse al paro para sacar un poco más de tajada pública entre puesto y puesto.

Error sobre error, vemos su trampa web: "si estás en contra de la pobreza infantil...." dame tu e mail y tu nombre (y verás cómo te frío a mensajes de spam....) Algo así como esas niñas rumanas (pobreza infantil) que piden que firmes y te van robando la cartera. Cualquiera que sepa algo de lo que es Internet no hace esas chapuzas. Si quieres la dirección la pides.

Luego la foto: un hombre mirando hacia abajo, tipo Julio Iglesias es atractivo a ciertas mujeres. Pidiendo perdón. Humilde. Pero un político mirando hacia abajo... tiene algo que esconder. Está avergonzado, etc.

Tercero. La gente llama a la gente como quiere. Felipe, Rubalcaba, Rajoy o Mas. Pero no puedes imponer. No entiendo esa manía del publicista del PSOE de ZP, llámame Alfredo, o PDR SNCHZ.

Seguiremos, si es que PDR sigue siendo PDR

miércoles, 15 de octubre de 2014

La universidad sin profesores


Me dicen que quieres hacer una Universidad sin profesores, que con buenas estrategias de marketing y de recursos humanos lograrás hacer una Universidad más rentable y sólida. Hace años que empezaste: has ido quitando los espacios reservados para los profesores: los lavabos, los comedores, las salas de profesores. Has ido quitándole el tiempo con papeleos inútiles, acreditaciones, e investigaciones vacías, sin espíritu; le has llenado las horas de clases para hacerlo más rentable, y los grupos con cien alumnos, donde es casi imposible dar clase. Le has mermado poco a poco su autoridad, quitándole las tarimas, haciéndole pasar por el juicio inexperto del alumno, del bueno y del malo, y ligando su remuneración y promoción al veredicto de satisfacción éstos, has permitido que el comentario anónimo fuese determinante para tomar tus decisiones sobre el futuro laboral, le has hecho fichar a la entrada de las clases, dando a entender que es un vago y has ido quitándole hasta la libertad de cátedra dentro y fuera del aula. Has puesto en duda su palabra, su presunción de inocencia te la has saltado, su capacidad de juicio y en definitiva su dignidad.

Ha sido un éxito. El profesor universitario ya escasea tanto que se te ha ocurrido hacer una Universidad sin profesores, con técnicos, asalariados, magníficos ejecutores de programas prediseñados en los despachos, sin capacidad para cambiar una coma del temario, o de los criterios de evaluación, o de los trabajos de clase, o de la metodología que emplean. Profesores audiovisuales, perfectamente instruidos en el uso de las TIC y perfectamente desconocedores de todo lo que hay excepto de su materia. Profesores que no conocen al alumno más que a través del portal, correctores de trabajos plagiados, hechos y corregidos en serie. Investigadores que nunca han tenido una idea qy que su investigación consiste en un "collage" de ideas y conceptos. Profesores universitarios aburridos sudando en sus ratos libres en los gimnasios o en las discotecas. Olvidados de todo lo que sea estudio y trascendencia, enchufados a La Tele como vulgares trabajadores; eso sí, tuiteros y con blog, con un blog como este. 

Pero esto no es, de verdad, así no se puede. Es como intentar hacer un río sin agua, como mucho puedes lograr una zanja, una trinchera, pero no un río. Pues lo mismo, tendrás otra cosa, pero no una Universidad, quizá un negocio boyante durante un tiempo, pero no una Universidad. Para ganar tu dinero harás perder años de tradición. Y lo tendrás, el mercado universitario en España está perfectamente blindado con grandes barreras de entrada y un intervencionismo estatal que genera un modelo único de Universidad donde públicas y privadas compiten por lo mismo.

Pero hay una razón, te digo que no se puede y no se puede. La razón es simple: la Universidad se dedica principalmente a la transmisión del conocimiento; y profesores y alumnos están a uno y otro extremo de esta cadena. 

Una Universidad la forman profesores y alumnos que hacen dos cosas: traer la verdad a las nuevas generaciones; de ahí que la Universidad sea, sobre todo, tradición, puesto que la tradición, de tradere, traer, es el mecanismo por el que se traen las instalaciones del pasado al presente. Y, en segundo lugar, la Universidad sirve para hacer mejor la verdad, para convertirla en verdad vivida, experimentada y por lo tanto renovada y adaptada a los tiempos. 

La Universidad no inventa verdades ni ideas, ni crea realidades nuevas; es más, una de sus misiones históricas es precisamente echar abajo las realidades de ficción del pueblo y de sus manipuladores. La Universidad recrea, rescata, retoma, remoza realidades del pasado y las ofrece a la generación presente. Y esta tarea de renovar la verdad es lo que se llama investigación. Investigar (del latín in + vestigo, que viene a ser in, dentro y vestigo, seguir una pista) significa seguir las huellas, meterse en el rastro de las ideas es encontrar esas cosas que aplicadas hoy clarifican y solucionan los problemas del mundo.

La Universidad tiene, entre otras, la función de iluminar el presente desde el pasado, es por lo tanto la tradición que pueden enseñar los profesores y la renovación que se da en comunicación con los alumnos. Pueden fallar los alumnos, como de verdad ocurre tras la revolución de 1968, el alumno universitario dejó de ser élite para ser masa mediocre, entendiendo el acceso a la Universidad como un derecho y una obligación de todo ser humano, con lo que, como es lógico, se generó una falta de interés por el conocimiento especulativo y un interés creciente por lo práctico, lo técnico y lo rentable. Digo que es lógico porque el ser humano en su mayoría está diseñado para lo práctico, para hacer y solo unos pocos (quizá defectuosos) nos dedicamos a lo especulativo, al pensamiento racional. Aún así, a pesar de la ocupación que ha sufrido la Universidad desde la segunda mitad del XX, en todas las universidades del mundo civilizado existen en las primeras filas de cada aula dos, tres, cinco, diez alumnos-élite, brillantes, aguantando pacientemente, esperando que entre tanta imposición exterior se encienda la luz del conocimiento.

También, como es lógico, en las macrouniversidades del mundo se genera un pseudoprofesor, que sin tener nada que enseñar se dedica a simular que investiga y a hacer que enseña a un alumno que ha aprendido a hacer exámenes y a simular el tedio. En realidad solo se cubre un expediente, en un acuerdo tácito que consiste en no ser demasiado duro para no generar demasiadas críticas y el otro no ser demasiado vago para no generar demasiados suspensos. Buenas encuestas, publicaciones de naderías y plagios (en sentido unamuniano, plagios de ideas) y una tendencia progresista a engordar un par de quilos por sexenio de investigación. 

Mientras queden esos profesores y esos alumnos habrá Universidad... pero si ahora quieres acabar con ellos.... ¡te quedarás sin Universidad!. Porque el río no es el cauce. El río lo hace el agua, el río es el agua. 


[Ya sé que piensas que la Universidad es otra cosa, pero no. Así como un río no es un surco, la Universidad es lo que es y no la caricatura que tenemos. Ya sé que piensas que la Universidad se enseña -sobre todo- una profesión; pero no, la Universidad no es ni una academia de piso ni una escuela de oficios o formación profesional, cuyo principal cometido es que los alumnos sepan hacer cosas y da títulos para compensar los pagos, si fuese esto estaría de acuerdo contigo en que es más importante la calidad (entendida como marketing, producto) que los profesores.] 

viernes, 10 de octubre de 2014

El ébola y preparación de los sanitarios españoles



Si algo me ha quedado claro sobre la falsa crisis del ébola en España es la falta de preparación del personal sanitario y de los periodistas que han tratado el tema. También ha dejado en evidencia la ineptitud de los políticos a la hora de comunicar las malas noticias, aunque  esto último ya no debería sorprendernos.

El personal sanitario debe (está obligado a) saber, saber hacer y actuar responsablemente.

Todo trabajador de un hospital debe tener nociones más que básicas sobre las enfermedades infecciosas, sobre los tratamientos, precauciones, etc. La estructura jerárquica de los hospitales no les exime de sus responsabilidades. Las auxiliares no son enfermeras ni son médicos; no se les pide que sepan de tratamientos o diagnósticos, pero sí de precauciones y modos de transmisión de enfermedades. Hay que saber para cuidar al paciente, limpiar un quirófano o desinfectar el material clínico.  Las personas que se dedican a la salud deben estudiar, es su obligación. Por su cuenta o por cuenta de la Administración, en las universidades, en escuelas o academias; el sistema público (o privado) de salud no debe contratar a nadie que no demuestre saber estas cosas y si lo hace debe también enseñar por medio de cursos. Pero la responsabilidad moral es del trabajador.

Además de saber tienen que saber hacer, es decir, saber aplicar los protocolos, incluso si no los hay crearlos. Y por último deben ser diligentes: son responsables de la vida de los pacientes y de la suya propia (por este orden) y deben responder adecuadamente a lo que les mandan, meticulosa y responsablemente. 

En este asunto salen a relucir cosas terribles, como que nadie iba a los cursos, o que muchos se negaron a tratar con el padre Pajares. O que actualmente algunos de los compañeros de Teresa prefieren renunciar a la plaza antes que formar parte del equipo... 

Muchos periodistas y otros que no lo son, han difundido dos tipos líneas editoriales muy peligrosas: 

1. Convertir un caso de contagio en una pandemia mundial (a mi me han llegado mensajes sobre cuarentenas masivas en los hospitales de Madrid, con avisos de cierres de colegios y universidades, etc.) 2. Exculpar del todo a los santos trabajadores y culpar en su lugar a los políticos

En fin. La información adecuada debe centrarse en los datos, los hechos y si los valora será para mostrar el error y mover a la precaución futura, es decir, hacer que las personas sean responsables en su trabajo. En todo caso hay UN caso de ébola contagiado en España, un caso que es muy probable que se cure y que se acabe con él el problema. Quién cometió el fallo no se sabrá, quién lo convirtió en un caso aislado y acabó con él es claro: las autoridades sanitarias (que dicho sea de paso es su obligación, para eso les pagamos).

En todo caso creo que hay que recuperar la responsabilidad individual como primera causa de las catástrofes, es decir, que cada uno cuide de sí mismo y que dejen todos de mirar a papá Estado constantemente. 

Ni el Estado ni la empresa son responsables de "dejarte" hacer barbaridades. Por ejemplo, si hay un cartel que dice "póngase el casco", "no crucen las vías", "peligro de electrocución" o "cuidado con el perro" y uno cruza, no se pone el casco, toca un cable de alta tensión o salta una valla... es problema del agente, aunque la tendencia sea a exculpar a la víctima... la cosa está clara desde el punto de vista moral.

Eso sí, cuando hay accidentes, el infantilizado trabajador llama a papá Estado. Y Papá Estado cariñosamente y le cura y despliega todos los medios para "salvarle".

jueves, 9 de octubre de 2014

Los perros, perros son

Fotomontaje que circula por la red con un #DEPExcalibur

Todo profesional sanitario debe saber qué es un ser humano y qué es un animal. Debe saber distinguirlos y saber que por ser cosas distintas hay que tratarlos de distinta manera. Es decir, unas nociones de antropología y filosofía de la naturaleza que puedan fundamentar una ética.

Cualquier persona que se dedique a los enfermos tiene que saber bioética. Quizá no todos tengan que hacer el mejor Máster Universitario en Bioética de España, pero todos tienen que tener unas nociones de ética aplicada en las que incluyen –deben incluir- el valor de las personas y el de los animales. Y si no se lo enseñan tiene que aprenderlo por su cuenta.

Los animales, todos, desde la mosca que matamos o la vaca que nos comemos; desde la rata con la que investigamos, pasando por las bacterias… todos:  salvajes, mimados, comestibles, protegidos, perjudiciales, parásitos o preciosos, todos son animales y su ser no está completo sin el medio en el que viven. No puedo alargarme mucho más en esto, pero digamos que son parte de un todo mayor (y a veces ese todo es una familia o una persona la que hace de medio). 

Los seres humanos son, en cambio, fines en sí, como diría Kant y por lo tanto tienen un valor por lo que podrían hacer, proyectar, pensar, imaginar… en definitiva porque pueden crear relaciones con todo lo que hay (y no solo con su medio) y porque en este crear relaciones crean un mundo. Por eso (y por otras muchas cosas) los seres humanos somos importantes y dignos, todos.

En las carreras de medicina y enfermería deberían todos los alumnos aprender Antropología Filosófica. No es de recibo que las personas que van a cuidar de nosotros cuando enfermemos vayan a ser personas que no conocen el valor  el significado de cada vida humana.

Si hay una mínima posibilidad de salvar una vida humana debemos lanzar todos nuestros recursos por lograrlo, cada minuto de cada vida humana es un triunfo contra la nada, o puede llegar a serlo (otra cosa es que algunos se empeñen en vivir como animales). Por eso había que traer al misionero, porque quizá con buenos cuidados podría vivir algo más, y despedirse de sus hermanos.

Si hay que sacrificar a un perro, a una vaca, a un lince ibérico o a un delfín para salvar una sola vida humana se hace sin dilación, se procura que no sufran, pero se hace. Si hay una posibilidad entre mil de que un perro, una vaca, un lince ibérico o un delfín maten a una persona hay que hacer todo lo posible por evitarlo.

Quizá  hubiese alguna otra manera de tratar el asunto de un perro que ha convivido con una enferma de  ébola, pero lo seguro seguro es que los miles de manifiestos y apoyos en su favor solo mostraban la incapacidad de pensar adecuadamente. Un perro no puede ponerse en el lugar, ni puede ser culpable o inocente, ni puede descansar en paz una vez muerto. Era un perro. Y los perros, perros son. 

martes, 30 de septiembre de 2014

ABC. Mapas mentales para tomar apuntes en mis clases.

Un Reportaje de CARLOTA FOMINAYA (@carlotafominaya) publicado en ABC el 30/09/2014, que transcribo literalmente, por su interés para mis alumnos 
Los mapas mentales: la mejor forma de tomar apuntes en la universidad
Tomar apuntes en la universidad es fundamental para quien escucha una clase magistral de una hora, una conferencia de un profesor emérito, estudia para un examen, prepara una presentación o planea escribir un ensayo. Según Dominic O'Brien, ocho veces campeón mundial de memoria y autor del libro «Cómo aprobar los exámenes» (Paidós), las notas son imprescindibles porque «actúan como un filtro que nos ayuda a concentrarnos en lo importante, asignan prioridad a los asuntos de más trascendencia, y prescinden de las frases de relleno». En forma de apuntes, prosigue, «sirven de referencia rápida par los repasos de última hora, antes de los exámenes, facilitan la comprensión, y transmiten una visión global del tema».

Distintos tipos de apuntes lineales

Los apuntes, de por si, contienen la manera única y personal en que cada uno interpreta la información que recibe. Algunos, tal y como describe con mucho humor O'Brien en su obra, «son como el "gran reportero". Esos son los estudiantes que, como el periodista que recoge las declaraciones de un famoso, sufre el deseo compulsivo de anotar todas y cada una de las palabras de la lección magistral. O como si temiera que se le extraviase alguna de esas perlas de sabiduría. El resultado es una ensalada de anotaciones taquigráficas imposibles de descifrar. El tema central no se distingue, y se ha perdido el tiempo acumulando una información innecesaria». Luego está el O'Brien califica de «frenético». Este es, prosigue este experto en memoria, «el que se recrea en dibujar un laberinto de flechas, cajetines y más flechas que apuntan a todas partes. No es la clase de persona que te gustaría tener como controlador aéreo mientras el avión en el que viajas se dispone a tomar tierra», bromea.
Tenemos, continua, el «dibujante concienzudo». «Este también recurre a los organigramas de flechas y cajetines, pero con más orden, procurando que todos los lados sean de la misma longitud, y que los triángulos y rombos aparezcan perfectamente trazados. Pero el afán de exactitud geométrica le hace olvidar las asociaciones relelevantes y la jerarquía de los datos», explica el también autor de «Consigue una memoria asombrosa». Puede ser que el estudiante sea de los que«nunca o casi nunca toman apuntes», porque prefieren confiar en la fidelidad de su memoria. «Es posible que estos tengan razón a corto plazo pero, ¿qué tal funciona la memoria de estas personas a largo plazo?», se pregunta este especialista.

Los mapas mentales

De una forma o de otra, los apuntes se han tomado así toda la vida. ¿O no? La cuestión es que para O'Brien, las cosas están cambiando. Y lo hacen a mejor. Según él, los apuntes «pueden y dejar de tomarse "como siempre"». «Con los apuntes líneales, los de toda la vida, uno tiene que funcionar a razón de una idea por vez. Cuando has empezado una frase, hay que continuar hasta el final. Y en demasiadas ocasiones no se saca nada en limpio. Nuestros cerebros no funcionan de esa manera: son multidimensionales».
Para no perdernos en un galimatías de gramática, semántica, puntuación y demás requisitos del lenguaje, O'Brien propone a los estudiantes que en lugar de tomar notas o apuntes, aprendan a realizar«mapas mentales». Y lo explica así: «Para realizar un mapa mental, debemos manifestar el asunto en forma de una imagen central. Los temas principales irradian de esa imagen dando una formación de árbol. Cada rama responde a una etiqueta, una forma y un color propios. De cada rama pueden irradiar otras ramas secundarias, identificadas por una imagen y/o una palabra clave. Después, las ramas principales o secundarias pueden interconectarse, en función de la intensidad de las asociaciones que existan entre ellas».
Los mapas mentales, concluye el ocho veces campeón mundial de la memoria, suponen una forma más útil, más visual y más práctica de aprender. «Es algo que ayuda a nuestro cerebro para que consiga representarse la información pertinente en su integridad. Es, de hecho, un método pedagógico en si mismo», asegura.

Orientaciones para tomar apuntes mediante un «mapa mental»

lunes, 29 de septiembre de 2014

Charlotte Kitley: "hay belleza en todo"

Charlotte Kitley comenzó su blog cuando le diagnosticaron cáncer de colon, en abril de 2012 Sin duda fue un acierto decidirse a escribir sobre la enfermedad en un blog (Live as a semi-colon, abajo está el enlace). Hay que tener una mezcla de valor y cierta falta de pudor para mostrar al mundo los sentimientos sobre la enfermedad y la muerte.

Por otro lado, el cáncer tiene todos los ingredientes para triunfar en Internet: dramatismo, inmediatez, actualidad, cercanía afectiva... Por ello poco a poco fue subiendo en visitas y convirtiéndose en una de las blogueras más leídas en el medio global Huffingtonpost, pero el éxito lo fue consiguiendo a costa de su vida. Su vivencia era como como un embarazo al revés. El desarrollo de unos acontecimientos que, molestos y felices, terminarán con su vida.

Desde 2012 escribió cosas que miles de personas leerían y compartían. Casada, con dos niños. Vivía lo que -impropiamente- llamamos felicidad. Sin problemas, en plena vida, en el auge de su carrera, en el floruit. Y le quedaban muchos años por vivir y mucho que hacer en la vida. Pero lo que tenía antes del cáncer no era el camino de la felicidad, lo comprendió tarde, y por eso se rebelaba. 

Ahora que Charlotte ha muerto ya, no hay nada que hacer. Ya está enterrada. Ahora va dejando como ella dice "un agujero injusto, cruel y sin sentido, no sólo en Halliford Road, sino en todas las casas, pensamientos y recuerdos de otros seres queridos, amigos y familias". 

Es cierto que los muertos dejan ese hueco del que habla Charlotte, aunque menos de lo que pensamos mientras vivimos, pero no puedo estar de acuerdo con Charlotte en eso de que ése hueco es un agujero "injusto, cruel y sin sentido".

La muerte es cosa extraña. Consiste simplemente en que una persona que habla, que piensa, que siente, que proyecta, y que se va desplegando en el tiempo, un día -así y por las buenas- deja de hacer todo eso y ya parece que no hace nada. 

Es efectivamente un misterio complicado, porque nosotros sabemos que las cosas no desaparecen, y menos las personas. Pero parece  que sí. Y sobre todo cuando estamos acostumbrados a una realidad y esa realidad deja de ser. Pero no es injusto, es simplemente lo que pasa por vivir en la naturaleza, la misma naturaleza que nos mantiene vivos nos mata. (Obvio, si no aquí no cabría nadie).

Para que algo sea "injusto" o "cruel" es necesario que haya un responsable. Es decir, Alguien (y no Algo) con capacidad para hacer o no hacer algo a su antojo, es decir, un sujeto libre que fuese repartiendo desgracias por todo el planeta. Si fuese así, ese ser sería claramente un ser cruel. 

Pero no es así. No puede existir un ser libre que vaya haciendo el mal a la gente. Es contradictorio. El mal solo lo puede hacer alguien defectuoso, que no sabe lo que es el bien  y si lo sabe no es capaz de moverse por falta de voluntad. Nadie puede pensar que Dios es defectuoso o que no puede hacer el bien. 

Si pensamos que es cruel e injusto podemos pensar que a Charlotte el cáncer le ha sido entregado como un castigo... Es realmente un absurdo pensar así. El cáncer es un proceso de sus células. Nada más. No es ningún castigo ni ha sido enviado por nadie. Es simplemente como es un catarro o una rotura de un brazo. Es. 

Es porque estamos sujetos a las normas de la biología, que están perfectamente diseñadas para que esto ruede y funciones a las mil maravillas. Solo hay que mirar un poco a distancia y ver la maravilla de la vida trabajando: intercambios de materia y energía, vueltas y vueltas de las moléculas, de los átomos, de las partículas elementales: todo perfecto, todo en movimiento, e incluso lo que nos parecen defectos realmente son variedades necesarias para que todo funcione.


Hay una visión de la Providencia que se inmiscuye por la vida de todos y en todas las cosas, que le hace responsable a Dios de las desgracias y las gracias, como si Dios no tuviese otra cosa que hacer que andar apretando al hombre en su camino. O dando premios aquí y allá como el duende de la Lotería... Realmente no es así. Lo único que hay que ver es a la Providencia actuando en toda la realidad, pero con las leyes de la realidad,  y no rompiéndolas a cada rato. 



Parece que el bien o el mal no es cosa de la naturaleza, como no lo es la verdad o la belleza. Son cosas humanas. Y aquí es precisamente donde Charlotte tiene una intuición magnífica que le da sentido a todo, a su vida y a la de los demás, escuchen:
Así que, en mi ausencia, por favor, por favor, disfrutad de la vida. Cogedla con las dos manos, agarradla, agitadla y creed en ella cada instante. Adorad a vuestros hijos. No tenéis ni idea de lo privilegiados que sois por poder gritarles cada mañana para que se den prisa y se laven los dientes.
Abrazad a esa persona que queréis y si no os devuelve el abrazo, encontrad a alguien que sí lo haga. Todo el mundo se merece querer y ser querido. No aceptéis menos. Buscad un trabajo que os guste, pero no os hagáis esclavos de ello. Al final, en la lápida no pondrá "ojalá hubiera trabajado más". Bailad, reiros y comed con amigos. Las amistades verdaderas, fuertes y sinceras son un privilegio y una elección que tenemos que hacer, no como la lealtad que debemos mostrar por un vínculo sanguíneo. Elegid sabiamente a vuestros amigos y queredlos con todo vuestro amor. Rodeaos de cosas bonitas. En la vida hay muchas sombras y mucha tristeza; buscad ese arcoiris y enmarcadlo. Hay belleza en todo. A veces sólo hay que esforzarse un poco más para verlo.
Es decir, como esto que vivimos pasa y aunque a ella que se lo han negado (realmente se nos niega a todos, porque estos son dos días) afirma la vida en cuatro ideas:
1. Creed en la vida (o en Dios, que es la forma laica de decirlo) 
2. Amad verdaderamente 
3. No trabajéis demasiado 
4. Rodearos de Belleza
O como dice la periodista Pepa Echánove en El Imparcial: "Solamente el amor grande de los cuidadores, su valiente humanidad y su generosa dedicación perdura y traspasa todas las generaciones en todas las familias, más allá de las casas, las residencias, los hospitales, los cementerios y las ciudades"

La idea es la misma: traspasar, trascender, negarse a morir. 

Y eso se hace solo con lo Trascendente: hacer el Bien, rodearse de Belleza, buscar la Verdad y la Unidad... Y el resto es tontería. 


La carta en español, en inglés y en francés:


Todo llega a su fin
Siempre he planificado bien las cosas. Me gustan las listas y las planillas, las notas con lo que etngo que hacer y los objetivos. Soy muy buena emprendiendo, pero, sinceramente, también me aburro con facilidad y pierdo el interés cuando la emoción inicial se pasa.
No he tenido el privilegio de poder aburrirme del cáncer. No es algo que puedas dejar sin más si no te apetece ese día. No existe un botón que puedas apagar de un día para otro. Al menos, no para mí. Desde mi primer día como paciente de cáncer he asistido a todas las pruebas, citas y consultas. He probado todos los tratamientos posibles, desde las terapias médicas habituales hasta el requesón con aceite, la acupuntura y el zumo de col. El cáncer se ha convertido en nuestra vida. Vacaciones, cortes de pelo, clases de helicóptero... Todo ha estado planeado en torno a fines de semana buenos o malos por la quimioterapia. Danny y Lu, inocentes e inconscientes espectadores, han pasado su infancia protegidos, pero también dictados por mis diversos regímenes. Esto es lo único que han llegado a saber, pero espero que se las apañen para seguir siendo unos niños tan buenos, satisfechos y amados.
La inocencia de la que les hemos protegido se ha tenido que manifestar ahora. Después de mi cumpleaños, empecé a sentirme indispuesta. Fuimos al hospital que lleva mi seguimiento. Por desgracia, al hacerme un nuevo escáner, los resultados fueron devastadores. Ya no contábamos con el plan de acción mes a mes con un par de meses de regalo al final. Me dieron unos días de vida, con suerte un par de semanas. Se suponía que no podía irme del hospital, pero, de algún modo, me las arreglé para salir de ahí en el último momento y volver a casa a pasar el poco tiempo que me queda con mis queridos hijos y marido.
Mientras escribo esto, estoy sentada en el sofá, relativamente sin dolor, y ocupada con mis pequeños proyectos, arreglando el funeral y vendiendo mi coche. Cada mañana nos despertamos agradecidos porque puedo achuchar y besar a mis bebés.
Cuando leáis esto, yo ya no estaré aquí. Rich estará intentando mantenerse en pie, intentando comprender algún día en algún momento que yo no volveré a despertarme a su lado. Me verá en sueños, pero con la brutal luz de la mañana descubrirá que la cama está vacía. Sacará dos tazas del armario, pero se dará cuenta de que sólo tiene que preparar un café. Lucy pedirá que alguien le alcance la caja de los coleteros, pero no habrá nadie que le trence el pelo. Danny habrá perdido uno de sus policías Lego, pero nadie sabrá exactamente ni dónde está ni dónde buscarlo. Vosotros iréis a ver la última actualización del blog, pero no habrá ninguna más. Éste es el último capítulo.
De este modo, voy dejando un agujero injusto, cruel y sin sentido, no sólo en Halliford Road, sino en todas las casas, pensamientos y recuerdos de otros seres queridos, amigos y familias. Lo siento mucho. Me encantaría estar con vosotros, riendo, probando un nuevo alimento milagroso, diciendo tonterías de las mías. Tengo mucha vida por vivir, pero sé que no podré. Quiero estar presente para mis amigos y saber cómo les va la vida, quiero ver a mis hijos crecer, y quiero hacerme vieja y gruñona con Rich. Pero todas estas cosas se me niegan.
No obstante, a vosotros no os las están negando. Así que, en mi ausencia, por favor, por favor, disfrutad de la vida. Cogedla con las dos manos, agarradla, agitadla y creed en ella cada instante. Adorad a vuestros hijos. No tenéis ni idea de lo privilegiados que sois por poder gritarles cada mañana para que se den prisa y se laven los dientes.
Abrazad a esa persona que queréis y si no os devuelve el abrazo, encontrad a alguien que sí lo haga. Todo el mundo se merece querer y ser querido. No aceptéis menos. Buscad un trabajo que os guste, pero no os hagáis esclavos de ello. Al final, en la lápida no pondrá "ojalá hubiera trabajado más". Bailad, reíros y comed con amigos. Las amistades verdaderas, fuertes y sinceras son un privilegio y una elección que tenemos que hacer, no como la lealtad que debemos mostrar por un vínculo sanguíneo. Elegid sabiamente a vuestros amigos y queredlos con todo vuestro amor. Rodearos de cosas bonitas. En la vida hay muchas sombras y mucha tristeza; buscad ese arco iris y enmarcadlo. Hay belleza en todo. A veces sólo hay que esforzarse un poco más para verlo.
Esto es todo por mi parte. Muchas gracias por el amor y la simpatía que me habéis mostrado con pequeños gestos en los últimos 36 años. Desde las niñas que, con seis años, me empujaron a las ortigas, hasta los viudos que en la última semana me han contado lo que sus mujeres hicieron para preparar a sus hijos y a todo el mundo. Ellos, y todos vosotros, me habéis ayudado de alguna forma a convertirme en la persona que he sido.
Por favor, haced que todo este amor por mí pase ahora a Rich, a mis hijos, a mi familia y a mis amigos íntimos. Y cuando cerréis las cortinas esta noche, buscad una estrella: seré yo, mirando hacia abajo, con una piña colada y una caja de bombones (de los caros) en la mano.
Buenas noches. 
Se despide,


Charley xx

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En su versión original, o sea, en Inglés:


And so there must come an end


I've always been a good planner. I like lists and tick sheets, to-do notes and objectives. I'm very good at starting things, but honestly, I am also easily bored and quickly lose interest once the original excitement passes.
I haven't had the luxury of being allowed to be bored of having cancer. It isn't something you can just give up if you don't fancy doing it that day. There isn't a switch you can chose to turn off one day from the next. At least not for me. From my first day as a cancer patient, I have attended every test, scan and appointment. I have tried every treatment offered, from the standard medical therapies, to eating oiled cottage cheese, having acupuncture and juicing kale. Cancer has become our life. Holidays, haircuts and helicopter lessons have all been timed around good or bad chemo weekends. Danny and Lu, unwittingly as innocent by-standers have had their childhoods protected but also dictated by my various regimes. This is all they have ever known and, I hope, have still managed to turn out to be pretty good, well-rounded, loved and treasured children.
The innocence that we have protected them from has now had to be revealed. Following my birthday, I started to feel 'unwell'. We 'popped' to hospital where the usual set of tests were carried out. Unfortunately, when combined with a recent scan, the results were nothing short of devastating. We were no longer looking at a month by month action plan with a couple of months buffer at the end. I was given days, perhaps a couple of weeks to live. I wasn't expected to leave the hospital, but somehow, have managed to pull it out of the bag at the last moment and return home, to spend what little time I have with my darling children and loving husband.
As I write this, I am sat on the sofa, relatively pain-free and busy doing my little projects, sorting out the funeral and selling my car. We wake up every morning, grateful I can have a cuddle and kiss my babies.
As you read this, I will no longer be here. Rich will be trying to put one foot in front of the other, to get by, a day at a time, knowing I will no longer awake next to him. He will see me in the luxury of a dream, but in the harsh morning sun, the bed will be empty. He will get two cups from the cupboard, but realise there is only one coffee to make. Lucy will need someone to reach for her hairband box, but there won't be anyone to plait her hair. Danny will have lost one of his Lego policeman, but no one will know exactly which one it is or where to look. You will look for the latest update on the blog. There won't be one, this is the final chapter.
And so I leave a gaping, unjust, cruel and pointless hole, not just in Halliford Road, but in all the homes, thoughts and memories of other loved ones, friends and families. For that I am sorry. I would love to still be with you, laughing, eating my weird and latest miracle food, chatting rubbish 'Charleyisms'. I have so much life I still want to live, but know I won't have that. I want to be there for my friends as they move with their lives, see my children grow up and become old and grumpy with Rich. All these things are to be denied of me.
But, they are not to be denied of you. So, in my absence, please, please, enjoy life. Take it by both hands, grab it, shake it and believe in every second of it. Adore your children. You have literally no idea how blessed you are to shout at them in the morning to hurry up and clean their teeth.
Embrace your loved one and if they cannot embrace you back, find someone who will. Everyone deserves to love and be loved in return. Don't settle for less. Find a job you enjoy, but don't become a slave to it. You will not have 'I wish I'd worked more' on your headstone. Dance, laugh and eat with your friends. True, honest, strong friendships are an utter blessing and a choice we get to make, rather than have to share a loyalty with because there happens to be link through blood. Choose wisely then treasure them with all the love you can muster. Surround yourself with beautiful things. Life has a lot of grey and sadness - look for that rainbow and frame it. There is beauty in everything, sometimes you just have to look a little harder to see it.
So, that's it from me. Thank you so much for the love and kindness you've shown in your own little ways over the last 36 years. From the mean girls in the playing fields who pushed me into the stinging nettles aged six to the bereaved husbands who in the last week have told me what their wives did to help prepare their young children and everyone in between. They and you have all, in some small way helped me become the person I have been.
Please, now use that love for me and pass it to Rich, my children, family and close friends. And when you close your curtains tonight, look out for a star, it will be me, looking down, sipping a pina colada, enjoying a box of (very expensive) chocolates.
Good night, Good bye and God bless.
Charley xx