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martes, 13 de junio de 2017

Cinco horas con Mariano: análisis de la corrupción



Decía Irene Montero, en su monólogo ante el teatro-parlamento "Cinco horas con Mariano", hoy, 13 de junio del 17, lo siguiente:
"Comentan que la corrupción es un problema de manzanas podridas, dando a entender dos cosas (que nada tienen que ver): La primera que es un fenómeno natural o inevitable como que salga el sol o que caiga la lluvia, la segunda es que la corrupción es un problema moral o individual, que roban las personas maleducadas con moralidad débil o pocos escrúpulos.  Pero no señorías, la corrupción no es un problema natural ni tampoco es un problema individual o moral Es un problema económico y político, estructural"
Esta señora sabe lo justo, lo superficial... a ver, lo pregunto en plan socrático ¿cree de verdad que no es inevitable la corrupción? O sea, ¿que el ser humano es naturalmente bueno? Vamos a ver ¿es que Irene María no vive en el mundo real? ¿No ves a la gente queriendo lo mejor y haciendo lo peor? ¿O es cuestión solo de la estructura? ¿Crees de verdad que la política puede acabar con el pecado? ¿Crees que con estructuras adecuadas no habría violencia, robo y mentira? Pues andas muy mal de la vista. 

¿Hay algún fenómeno "estructural" que no venga de la moralidad? ¿O es que la moralidad, la fortaleza, la templanza son irrelevantes para el desempeño de la vida pública? ¿Puedes establecer estructuras morales y garantizarte que no van a corromperse? 

Evidentemente no y este monólogo solo puede darse por dos situaciones, o una mezcla de ambas: o no se entera de lo que es la naturaleza humana y cree que el delincuente lo es siempre por el ambiente; o lo sabe muy bien y lanza este discurso con idea partidista, de mera estrategia política.

Esta inocencia falsa sobre la naturaleza humana es la raíz de todos los males del comunismo en particular y de todo totalitarismo en general. Es evidente que bajo las mismas estructuras se producen conductas diferentes y -a no ser que nos vayamos a inconscientes freudianos- es la moralidad de cada uno la que mancha o dignifica la estructura. No existe ni puede existir una estructura perfecta. La utopía es interesante como motor del cambio, pero no es lugar de llegada, porque si llegas a ella es un espejismo, porque llegas a otra realidad donde la naturaleza humana tiene que seguir siendo, con su libertad y sus carencias. 

Sí tiene razón en la descripción del problema, pero no en la causa. El corrupto genera la estructura corrupta y no al revés. No me cabe duda de que el PP es una estructura corrupta, como lo es cualquier partido; la única diferencia es que el PP durante años ha tenido mucho poder, y el poder no corrompe, pero atrae a los corruptos como la miel a las moscas.

Pero vamos al tema. Mi tesis es que la corrupción es el resultado de muchos años de mermas del espíritu. No es corrupción sacar dinero con una tarjeta de crédito sin límite que te deja un banco, de unos fondos reservados, amañar un contrato para un amigo o cobrar en negro de gobiernos extranjeros. Estas cosas son delitos. Y puede uno cometer un delito y no ser corrupto. Y se puede ser corrupto sin cometer delitos. 

El corrupto es corrupto aunque no le imputen/investiguen, aunque nunca le condenen, aunque no se dedique a la política. Hay profesores, albañiles, comerciales, curas y barberos corruptos. El corrupto es corrupto no por lo que hace, sino por lo que es: un ser con el espíritu mermado, un enano espiritual. Y eso de ser enano espiritual, a falta de un aparato que mida el espíritu (cosa que no estaría mal inventar), se puede intuir por una frase, un tono en una conversación, o una acción u omisión que solo un corrupto puede tener. Aunque la justicia no puede entrar en estas sutilidades y solo puede dedicarse a perseguir delitos, los ciudadanos pueden y deben descubrir al corrupto y compadecerse y/o guardarse de él. 

Saber si su vecino, compañero, amigo es corrupto basta ver estas señales (ojo, si se dan el 50% es corrupto seguro):

- Cómo mira y disfruta de las novedades, de los objetos de consumo
- Cómo disfruta contando sus relaciones sociales con gente conocida
- Tiene un coche de alta gama y lo mantiene siempre limpio y sin mácula
- Hace colas para tener el nuevo Iphone o va al concierto de los Rolling
- Tiene abono de la plaza de toros o del equipo de fútbol
- Viaja lejos, muy lejos, y lo cuenta siempre
- Ve en las personas del otro sexo: cuerpo, dinero y apariencia externa
- Solo ve a las personas de poder y a los demás ni les siente
- Tiene amigos, muchos amigos íntimos, que trabajan con él
- Sabe estar y adaptarse a las circunstancias, París bien vale una misa
- Tiene un pronto, que solo saca con quien puede, "es el carácter"
- Sabe mentir sin que se note
- Es campechano y sencillo en los gustos culinarios, nada de nueva cocina
- Al portero le habla de fútbol y le llama "campeón"
- Dice tacos en privado para ser más campechano: "joder", "cabrón", "joputa"
- El reloj delata al corrupto más que cualquier otra cosa(1)

Con este perfil habrán reconocido a algún corrupto en sus conocidos. Vigilen bien, no les vaya a pasar lo que le pasó a Esperanza Aguirre, que dice que pecó, "in vigilando", pero pecó de ignorancia, puesto que si hubiese leído esto habría tenido herramientas para detectar a los corruptos apadrinados. 

Como pueden ver por la descripción, el corrupto es quien vive a tope en la cresta de la ola, dispuesto a vender a su madre a cambio de un poco de apariencia, de poder, de dinero o de novedades. Por eso el corrupto es siempre inocente de los cargos que se le imputan, porque es un enfermo espiritual, se irá a la cárcel -o a algún Consejo de Administración, o a la Secretaría General de algún partido-  creyendo que era inocente y que hizo una gran labor social haciendo lo que hacía. 

La enfermedad del corrupto es de percepción: no ve lo que nosotros vemos; su culpabilidad no es del presente, es del pasado, de un pasado lejano cuando poco a poco fue cegándose y perdiendo la noción de la realidad. El corrupto es como el drogadicto, el sicario mafioso, el agresor sexual. No se les puede culpar, independientemente de que la justicia les culpe y les condene, no tienen posibilidad de reinserción ni de arrepentimiento, porque su realidad es distinta al resto. Su realidad es nada vale si uno no es el victorioso macho alfa de la manada, el elegido, el mejor y por lo tanto su moral es distinta al resto de los mortales, sus valores están transmutados. 

El corrupto se genera una imagen del triunfador, de valioso directivo, de sobrado, que se retroalimenta porque a su alrededor generan una amalgama de mediocres aduladores en espera de las migajas del corrupto. Consejeros, Secretarios, Testaferros, Asesores, Sicarios, que poseen dos características innatas: su discreción, y su capacidad para adular sin ser demasiado empalagosos. Esta capa de aduladores es necesaria para que exista el corrupto y contribuye de manera decisiva para que éste siga siendo corrupto, pues son los que se encargan del trabajo sucio y les va la vida en que su jefe siga allá arriba, donde nada le salpica. El corrupto y sus aduladores empiezan a crear esa estructura de la que hablaba Montero. 

Cuando la trama cae, normalmente por luchas internas (porque el Estado casi nunca descubre nada "de oficio"), lo que ocurre es un desvelamiento: el juez (y las filtraciones sobre todo) deja ver la cara verdadera del corrupto, la que ha estado ocultándose durante años. Este desenmascaramiento lo que produce es, al principio, estupefacción. Acostumbrados a ver una imagen positiva del corrupto, descubrimos una realidad contraria, una realidad que indica que nuestra idea previa estaba equivocada. Y entonces se produce una crisis: el relato cambia y vemos que todo lo que habíamos visto tiene una doble visión, una explicación por la corrupción y no por la imagen pública manipulada.

Como todo cambio de ideas cuesta e imaginamos que no es así, que hay algo que no sabemos, que se nos escapa: ¿Cómo el fundador de un movimiento religioso era un corrupto? ¿Cómo ese político tan autosuficiente era un ladrón compulsivo? ¿Cómo el cuñado del rey puede ser corrupto? La gente piensa -equivocadamente- que quieren más dinero o más poder, pero no es cierto; más bien al contrario: la corrupción apetece del poder para esconder el espíritu en merma.  

La pregunta que parece evidente es: ¿Cómo alguien que "lo tiene todo" arriesga su vida por dinero o poder? Pero la pregunta está mal formulada, porque ese "lo tiene todo" es pura apariencia, fruto de una enfermedad espiritual del corrupto, que se ha esforzado en la apariencia de tenerlo todo, realmente "todo" le tiene a él, y está cegado para el Todo verdadero, que es lo que realmente merece la pena. El pobre corrupto no ve belleza, verdad y bondad en la realidad; la belleza la transforma en objetos de consumo, coches de lujo, decoraciones estridentes, operaciones de estética, viajes a la otra punta del mundo, trajes, bolsos y zapatos. No hay realmente belleza, sino la belleza en sí mismos y la belleza de los suyos al estar en tan caros, queridos, escenarios y con tan exquisitos disfraces de poder. La verdad es postverdad: la verdad transformada en instrumento de manipulación de masas o en arma arrojadiza contra alguien o contra algo. La bondad tiene que ver con la eficiencia y la acción correcta, sin importar las consideraciones éticas.

El corrupto es pues un ser que ha transformado la verdadera realidad en una caricatura de ella misma. Se alimenta de un poder falso y vive intentando mantenerlo. No es que el poder corrompa, sino que el poder es apetecido por el que comienza en el vértigo de la corrupción, y cada vez que acapara más poder se vuelve más corrupto, más ciego.

La corrupción es el resultado de un vértigo, una atracción por la propia destrucción espiritual, que como todo vértigo destruye el espíritu y se queda en los superficial, en una realidad deformada. Por eso hay que agradecer a la justicia que de vez en cuando nos desenmascare a algún corrupto público, porque así podemos saber que es la corrupción una amenaza real para toda persona.

La corrupción no es enfermedad de la política ni de la vida pública, está en todos los lados, en todos los estratos sociales, no es cosa de estructuras ni tramas, como dice la primera dama de la oposición, es cosa del espíritu en destrucción constante, en un vértigo.


(1) Pueden complementarse con las nueve señales del hijoputa, que C.J. Cela expuso magistralmente en Mazurca para dos muertos. Pero -ojo- no todos los hijoputas son corruptos.

martes, 21 de febrero de 2017

Ahora Madrid roba a "La gente"



EXPEDIENTE: xxx/xxxxxx
FECHA DE LA DENUNCIA: xx/xx/xxx     
LUGAR: M30 XC K 19,06
MATRÍCULA: xxxxx

Don Javier Borrego Gutiérrez, mayor de edad, con domicilio a los efectos en ---- Madrid y con D.N.I. núm. ----, comparece y.

EXPONE

PRIMERO.- Que he sido denunciado por el robot nº 00358552, (por infracción del artículo 76 a LSV/ 40 ORD. MOV), sancionado con multa de 100 euros.
SEGUNDO.- Que el supuesto hecho de la infracción consistía en ir a 7 km/h (¡SIETE!) más de lo permitido (70/77), un 10% de incremento de la velocidad y que en –caso de ser correcta la medición, como afirma Inés Sabanés en la carta que adjunta– la diferencia en cuanto a seguridad y control del vehículo en buenas condiciones climatológicas –como es el caso–, es mínima con esta variación, es imperceptible para el ojo humano y despreciable a efectos físicos. En todo caso nunca un incremento así supondría “gravedad, trascendencia, peligro potencial”, ni genera mayor peligro grave o trascendente para nadie el superar la velocidad en 7 km./h. Tampoco se ponen en riesgo los peatones porque saben muy bien que ahí no hay peatones.
TERCERO.- Que la sanción es desproporcionada, ya que me multan a razón de 14,29 € por kilómetro de más, lo que considero un atropello a mis derechos.

CUARTO.- Que tengo mis sospechas de que la única razón por la que recibo esta multa -junto con los 1000 madrileños más cada día, según el diario El Mundo (31/05/2016)- es la recaudación y que esta forma de lucrarse indebidamente de los ciudadanos ronda lo delictivo, inmoral y que constituye un ataque a la población en general sin precedentes. Además se da el agravante de que los que se lucran con este negocio son políticos que dicen hablar en nombre de “la gente” y no tienen lo que hay que tener para subir los impuestos, si hace falta, o recortar gastos; y que la utilización del tráfico para lucrarse indebida e indiscriminadamente a costa de los ciudadanos es reprobable moralmente.

QUINTO.- Que el incremento leve e imperceptible de velocidad fue necesario para garantizar la seguridad del tráfico, tanto del vehículo propio como del que iba detrás, subsanado en el momento en el que pasó el peligro, y que por tanto la sanción no tendría objeto de seguridad vial, solo recaudatoria.

Por todo ello

SOLICITA se admita el presente escrito y se declare la anulación de la sanción y motivo de la presente, dejando sin efecto la sanción propuesta.

En Madrid a 19 de febrero de 2017
 
 

Fdo. Javier Borrego Gutiérrez

martes, 21 de junio de 2016

El miedo a Podemos


Hace unos meses estábamos en 1934 y ahora ya estamos en el 36. En enero todavía. Las épocas son diferentes, los problemas también. El Frente Popular ya está en marcha, pero ahora es más sutil y más ñoño. Ya no hay desfiles ni vivas a Rusia (ni a Venezuela), ahora se ataca al corazón: una retrasada que lloraba con Espinete, la sonrisa, corazoncitos, mariposas, la capacidad de defender una cosa y su contraria en el mismo día, las sensaciones, los besos, los abrazos, las lágrimas en el escenario, etc. es decir, la infantilización total del electorado.

Hay que felicitar a los publicitarios, la campaña es excepcional, sensual y tiene una lógica sencilla, que apunta directamente al corazón pero que a la vez está dirigida a muchos públicos, cosa que es siempre muy difícil:

  1. La generación de los “millennials”, mantequillosa y ligth a la vez: Esos que dicen que son la "generación más preparada de la historia" y han crecido con mucha técnica y muy poco espíritu crítico, sin capacidad de reacción ante el pensamiento, pero muy preparados para la acción. A esos hay que hablarles al corazón, con cosas “molonas”, como el catálogo de Ikea, que no se lo van a leer, pero les da igual, con memes y vídeos cortos, ideas sueltas de amor a lo que ellos aman: la vaciedad, el flirteo, el flash ingenioso. 
  2. Niños de papá de todas las clases sociales que han visto reducido su nivel de consumo con La Crisis, esos que el 15M pedían casa, coche y curro a Papá Estado, porque sus padres ya no podían pagarles… y wi-fi gratis. Niños de papá que por definición están insatisfechos y que por lo tanto son consumidores de cualquier discurso que les lleve a romper con algo (con la rutina, la/el novia/o, los padres, el trabajo). Estos no necesitan un mensaje especial, solo les vale que Podemos no es "lo de siempre".
  3. Los viejos socialistas, ya apartados de la vida activa, aquellos que lucharon -desde su sillón- contra el régimen de Franco, y pasaron miedo el 23 F. A esos Podemos intenta convencerles de que son el PSOE con su disfraz más izquierdoso, es decir, cuando llegó Felipe González (y no cuando se fue, gordo y millonario). El Zapatero del matrimonio Gay y el de los acontecimientos planetarios (no el de la reforma laboral ni el de los ERES).
  4. Los parados de la clase media, esos que pueden mantenerse porque tenían dinero ahorrado, los que llevaban un tren de vida enorme y regalado, aquellos que se conocen medio mundo y compraron varios pisos en plena burbuja inmobiliaria y hoy están entre arrepentidos y desganados. A esos hay que decirles que con Podemos podemos volver a tener veranos en Mauricio.

Todos quieren cambiar su triste realidad, todos quieren ilusión y Podemos les vende eso mismo: “Por el cambio” de Felipe, y por la ilusión.

Ahora bien, cambio e ilusión no es un programa de gobierno, es simplemente una estrategias para llegar al poder.¿Pero qué va a cambiar si Podemos se hace con el Poder, con la ayuda de los dos tontos útiles del PSOE e IU?:

Lo primero es que la sociedad se va a dividir en dos, las famosas dos españas azuzadas desde el Estado (sí, el Estado, Podemos no llega al Gobierno, llega al Estado): los patriotas de podemos a un lado y -al otro- los antidemócratas, los fachas. El objetivo de la propaganda -una vez en el poder- será convencer a La Gente de que “Democracia” es Podemos, o sea, La gente. Y nada más. Todos los anteriores no serán demócratas. Ninguno de la transición, solo los viejos socialistas de la República. No será democrático, por ejemplo, que haya prensa contraria, ya que Podemos encarna la Democracia, todo el que diga lo contrario es antidemócrata. Ni colegios religiosos, ni partidos políticos. Como en toda dictadura habrá un partido único y “la oposición”.

Lo segundo es una medida de control que ya se ha probado con éxito en Madrid y en Venezuela: la “participación ciudadana”. Votos y más votos de los ciudadanos sobre las propuestas municipales. ¿No ven nada malo? No, ¿verdad? Nadie lo ve, de ahí el éxito. De este modo el Estado sabe quién piensa qué. Cada voto se ejerce con nombres y apellidos, sin protección de datos. El voto deja de ser secreto, pasa a ser un dato del Estado y esos datos pueden ser usados para cualquier cosa, por ejemplo, para filtrar los candidatos óptimos para oposiciones o subvenciones.

Lo tercero será el ataque a los dos centros de contracultura: la educación concertada religiosa y la Iglesia. Con el objetivo de dotar a la pública de recursos (cosa que todo el mundo está de acuerdo) se retirarán -paulatinamente- las subvenciones a la concertada, o se hará un sistema para que muchos centros tengan que cerrar o hacerse públicos (quizá haciendo funcionarios a sus profesores). El objetivo será que con el tiempo solo haya enseñanza pública. Y la Iglesia será atacada por lo económico: se le retirarán las partidas destinadas a la Iglesia vía IRPF, se le hará pagar el IBI (lo que no deja de ser otra desamortización encubierta) y por lo social, minimizando su presencia en la calle y fomentando otras religiones.

Lo cuarto será cumplir la amenaza de subir los impuestos a las grandes empresas (cosa que todo el mundo está a favor, claro) pero eso no quedará en una subida aislada, se irá incrementando y las empresas tendrán que sufragar todos los gastos del Estado con sus beneficios (lo cual no deja de ser una expropiación). Cuando no puedan pagar comenzarán las expropiaciones y el corralito para evitar la fuga de capitales. Muchas empresas cerrarán y otras se irán, dejando más paro que hará subir las ayudas y –por lo tanto- los impuestos. Y se retroalimentará el ciclo. Y crecerán los funcionarios, y el gasto estatal para garantizar los servicios básicos. Y entonces se subirán los impuestos a las clases medias y bajas.

Las leyes contra la vida, la familia y el orden natural seguirán en su camino ascendente, porque eso ya empezó hace décadas, pero ahora sin el freno de la Iglesia será todo más fácil.


En definitiva, si gana Podemos (que representa realmente a un 10% de los españoles), el 26 de junio será el inicio de una revolución social y cultural que no culminará hasta ahogar a la oposición (es decir, a usted y a mi) se ejercerá una presión intolerable contra todos hasta lograr un apoyo incondicional a su nuevo Estado: federal, republicano y socialista. Un buen número de españoles ya apoyan con su voto, sin saber muy bien las consecuencias de lo que hacen, pero más de la mitad de los españoles serán considerados malos españoles y serán atacados (como está ocurriendo en Cataluña, que un 20% de independentistas radicales han controlado todo).

¿Que cuáles son los principios de esa revolución?:No están en el catálogo de IKEA, están en un libro más viejo llamado Manifiesto Comunista y versan así (p.76):

1. Expropiación de la propiedad inmueble y aplicación de la renta del suelo a los gastos públicos.
2. Fuerte impuesto progresivo.
3. Abolición del derecho de herencia.
4. Confiscación de la fortuna de los emigrados y rebeldes.
5. Centralización del crédito en el Estado por medio de un Banco nacional con capital del Estado y régimen de monopolio.
6. Nacionalización de los transportes.
7. Multiplicación de las fábricas nacionales y de los medios de producción, roturación y mejora de terrenos con arreglo a un plan colectivo.
8. Proclamación del deber general de trabajar; creación de ejércitos industriales, principalmente en el campo.
9. Articulación de las explotaciones agrícolas e industriales; tendencia a ir borrando gradualmente las diferencias entre el campo y la ciudad.
10. Educación pública y gratuita de todos los niños. Prohibición del trabajo infantil en las fábricas bajo su forma actual.Régimen combinado de la educación con la producción material, etc.


Y termina... (lo digo por si a alguno le suena...):

"Podemos no tiene por qué guardar encubiertas sus ideas e intenciones. Abiertamente declara que sus objetivos sólo pueden alcanzarse derrocando por la violencia todo el orden social existente. Tiemblen, si quieren, las clases gobernantes, ante la perspectiva de un cambio. La gente, con el cambio, no tiene nada que perder, como no sea sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo entero que ganar" 

O.c., p. 93

(El subrayado es mío)

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