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viernes, 13 de agosto de 2010

Garantía dos años

- Hola. Vengo a reparar mi móvil, que se le ha caído un botón
- Debe llamar al teléfono xxx para sabaer si está en garantía
(Media hora después, tras tres llamadas y peticiones absurdas de datos)
- Sí, está en garantía
- En ese caso me debe dejar el teléfono para que el servicio técnico lo repare
- ¿Y qué hago yo?
- Pues se queda sin teléfono hasta que lo reparen, no se preocupe, en treinta días tendrá el aparato de nuevo
- ¿Y quieren que esté treinta días sin teléfono?
- Así es. También puede cambiar de móvil, tenemos ofertas...

Conclusión: garantía falsa. Orange no repara mi teléfono, me quiere vender otro, con los puntos y otro año de permanencia.

martes, 27 de julio de 2010

¿cuáles son nuestros valores?

• Cercanía: Dedicamos tiempo a escuchar ["si es cliente diga o pulse uno" "por favor teclee su número de teléfono", " si es correcto..." ¿esto es escuchar?]. Tratamos a cada persona de forma diferente [ni de coña, en Orange no hay clientes, hay una masa de pagadores]. Disfrutamos al trabajar y tener éxito juntos [40 suicidios nos avalan].
• Creatividad: Somos valientes. Nos atrevemos a hacer las cosas de forma diferente, para encontrar un método mejor [sí, se ve que tiene un modus operandi distinto a Telefónica]. Añadimos color a todo lo que hacemos.
• Honestidad: Somos abiertos. Decimos lo que hacemos y hacemos lo que decimos [nooo, hacemos lo que marca el contrato y decimos lo que sea para firmarlo] . Estamos encantados de compartir [Beneficios].
• Dinamismo: Somos apasionados, seguros de nosotros mismos y orientados al futuro [De ahí los compromisos de permanencia de hasta tres años] . Ampliamos los límites impuestos. Cambiamos la vida de la gente [sin comentarios].
• Sencillez: Somos directos y fáciles de entender. Mantenemos la sencillez. Nos centramos únicamente en lo importante [es decir en facturar].

martes, 20 de julio de 2010

Orange te recibe en Argentina

Este Post, que reproducimos, indica porqué los seres humanos que pone Orange para atender al cliente no tienen ni idea de lo que están haciendo, no saben nada de nada, no solucionan nada...

Mi nombre es Leandro Binetti, soy un ciudadano argentino, estudiante, tengo 23 años y vivo en Buenos Aires. Queria contar mi experiencia acerca de un trabajo que le ofrecieron a mi novia y a una amiga, el cual se publica en varios portales de empleo, diaros y demas medios, para atencion al cliente por via telefonica en una empresa de telefonia celular.

Una vez entregado el curriculum vitae y ser convocados a varias entrevistas, pasan a explicarte que la atención al cliente es para la empresa Orange y sus clientes empresariales españoles. Esta de más decir que tanto en la capacitacion como una vez empezado a trabajar, la condicion nº1 es NO decir que estas en Argentina a los clientes. Asi tambien, los problemas se van sumando notablemnete, cuando se empiezan a manipular los horarios, los dias de descanzo (usualmente entre miercoles y viernes), por lo tanto, trabajar sabado, domingos y feriados al mismo precio que dias habiles y con horarios muchas veces complicados, como por ejemplo el ingreso del grueso del personal entre las 5 y 7 am. Esto va de la mano con sueldos que no llegan a los 300 €, trabajando 5 dias por semana, 9 hs c/u.

Tambien vale la pena recordar que todas las llamadas son via internet, por lo tanto, el costo de la compania se reduce notablemnete, no solo por la digitalizacion de sus comunicaciones, sino tambien, por la explotacion desmesurada de empleados, en su mayoria estudiantes, de paises subdesarrollados como podria ser el mio.

Sobre los 23 suicidios de France Telecom

En los últimos 18 meses, en France Telecom se han producido 23 suicidios y hasta 13 tentativas más. Eduardo Collado también lo comenta en su blog (por cierto, es como se hubieran allí todos los distribuidores enfadados por el estilo de trabajo de esta compañía). La situación ha llegado a ser tan escandalosa que el gobierno francés, con su elefantiásica manía de meterse en todo, ha decidido tomar cartas en el asunto. No obstante, la tasa de suicidio en la compañía lleva así desde que se privatizó:

La empresa insiste en que las cifras no son muy distintas de las que se registraron en la empresa en el año 2000, cuando hubo 28 casos, o en 2002 con 29 casos. Aunque hasta ahora hbían tratado de echar balones fuera, por fin han decidido tomar cartes en el asunto: la dirección ha prometido suspender la reestructuración interna hasta fin de octubre y contratar a 100 empleados más de recursos humanos. Se instruirá además a 20.000 directivos para “detectar señales de debilidad psicológica”.

36 tentativas de suicidio (23 de ellas con “éxito”) en apenas 18 meses son demasiadas. E, independientemente de la exageración de algunos medios, la empresa hace bien contratando más gente para el Departamento de Recursos Humanos. Es una mera cuestión de funcionamiento del mercado: Se ha aireado que la tasa de suicidios en la empresa es elevada (cuestión al margen es que sea cierto o no, habría que comparar con la tasa del resto de empresas francesas y europeas) con lo que habrá menos trabajadores dispuestos a trabajar en ese “matadero”, de modo que la empresa ha de hacer un esfuerzo significativo para cambiar esa imagen.

Por suerte para el tema, no soy un experto. Supongo que para que alguien se suicide hay muchas variables a tener en cuenta. Depresión, una vida personal complicada, tener un problema para el que no se encuentra ninguna solución. Sin embargo, el caso de France Telecom obliga a una reflexión. Al menos, para la empresa. Las rajadas contra élla han llegado hasta el The Guardian, y en España todos los que hemos sido clientes sabemos lo “bien” que funciona su filial Orange.

En España tuvimos el caso Sintel, y con esa experiencia seguimos con los valores equivocados. Más de 10 muertos después (unos por suicidio, otros por infarto debido al estrés provocado por aquella ciudad improvisada construida en el centro de Madrid), seguimos pensando que podemos estar con trabajos estables para el resto de nuestra vida, sin miedo a ser despedidos. Además, mientras los trabajadores piensan que las empresas grandes se comen a las pequeñas, resulta que son las empresas rápidas (las que más velozmente se adaptan a las demandas del mercado) las que se comen a las lentas. Y nuestra legislación laboral no ayuda en absoluto.

La pregunta que todo el mundo se hace es: ¿Hace bien la empresa presionando a sus trabajadores y distribuidores? En mi opinión, sí. Más allá de que siempre hay maneras y maneras de hacer las cosas y de que el trato pueda ser mejorable, si se presiona tanto es porque la empresa lo necesita. Reducir los beneficios un 35% en dos años es para preocuparse, y se estaba preparando una nueva reducción de plantilla cuando ha saltado este escándalo (¿casualidad?). El trabajador tiene una solución: buscar otro trabajo. El hecho de que se haya endeudado hasta el punto de que no pueda encontrar otro trabajo que le permita salir de esa situación no limita su libertad de elegir, y el que la gente llegue a creer que puede vivir en una burbuja y que la cruda realidad aparece en el peor de los momentos no deja de ser una descripción. Y aún cuando estableciendo una relación causal directa (y sin fundamento) entre la política de empresa y la tasa de suicidio los datos sean un desastre (nada de lo dicho anteriormente resta un ápice al drama de los trabajadores, familias, amigos y compañeros), tendríamos que ver cuántos despidos tendría la empresa si los beneficios se redujeran un 60% o incluso llegara a tener pérdidas. Sería mucho peor para los trabajadores si la empresa se encontrara en esta hipotética situación.

Me pregunto si algún día los psicólogos estudiarán la posible relación entre el cambio de vivir en una burbuja a encontrarte de pronto con la cruda realidad y el suicidio. Más aún: me pregunto si algún día los psicólogos estudiarán la posible relación entre los valores políticos y económicos en los que somos educados y el suicidio. Y no, no valen los estudios correlacionales.

Mientras tanto, no nos sorprendamos si la tasa de suicidio se dispara en España.