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viernes, 22 de diciembre de 2017

La mitad de la mitad de los catalanes

Pero también la inteligencia tiene su manera de amar...


Dos millones (2.063.361) de catalanes han elegido un camino que -en el mejor de los casos - no les va a solucionar nada y que lo más probable es que les lleve a una mayor pobreza, una pérdida de libertades y un aislamiento internacional como no hemos conocido desde el fin de la segunda guerra mundial. Eso de la utopía, de la construcción de Estados nacionales, de la Arcadia feliz que se opone radicalmente a la convivencia, a la fraternidad y a la coherencia más vulgar,

La verdad es que parece incomprensible que la mitad de un pueblo civilizado se olvide de lo bonito que es ir por la calle sin miedo a que te maten, que se olviden de que buena parte del mundo está pasando hambre mientras ellos brindan con cava y que en una masa de dos millones de personas antepongan la utopía a su propio bienestar queriendo separarse de quienes les compran el 80% de lo que producen.

Que haya lunáticos no es ningún misterio, más o menos debe haber un 10% en cada población para que el mundo funcione. El independentismo radical, republicano y comunista, ERC, obtenía siempre eso, entre un 5 y un 10%, y el resto eran moderados, (moderados corruptos, pero moderados).

La pregunta es ¿Qué ha pasado para que la mitad de los catalanes decida apoyar con su voto a un imposible que les traerá la ruina? El análisis facilón es que dominan los medios de comunicación y la educación, pero eso no explica el paso de cien mil votos a un millón en ocho años.

Mi tesis es que nos han llevado a esta situación no la mitad de los catalanes, sino que es la mitad de cada uno de ellos la que ha decidido. Me explico: dicen que el hombre es sentimiento y razón (es mucho más), pero este sentimiento y razón es un solo acto, solo que a veces prevalece lo sentimental y a veces lo racional, dependiendo en el ámbito que estemos. Lo que ha ocurrido es que ha decidido el sentimiento y no la razón en un espacio donde debe primar ésta última. La razón –que busca el orden, la paz, la economía, la serenidad- ha perdido en las elecciones internas de esos dos millones de catalanes, ha ganado el sentimiento, que no es malo que gane a veces, sobre todo en los espacios donde debe ganar, por ejemplo, en el amor sería inadecuado usar el cálculo para saber con quién compartiremos nuestra vida. Cuando es el sentimiento y no la razón  la que domina en casi todos los ámbitos estamos ante un adolescente, ante alguien que hace tonterías “porque lo siente”.

Es posible que el ser humano haga tonterías cuando es adolescente, o en la edad adulta cuando está bajo presión, cuando no tiene lo suficiente para vivir, cuando sus derechos están amenazados, pero no es nada explicable que el sentido común no aflore en momentos como este, en los que una clase política se decide a esa aventura incierta de la independencia cuando otros dos millones no la quieren ni de cerca.

Ha fracasado Kant, la ilustración, la civilización y ha ganado el campo, la barbarie, la tierra y el baile tribal, los lazos de sangre y el sentimiento paleolítico de amenaza exterior.

Si los catalanes estuviesen en la miseria y en el resto de España se viviese a lo grande; si hubiese cientos de detenciones arbitrarias cada día; si tuviesen miedo de salir a la calle; si les prohibiesen hablar su idioma, bailar la sardana, hacer torres humanas o hacer calçotadas; si hubiese inspectores de una policía política en busca de disidentes de un Estado totalitario y en constante guerra contra los enemigos internos... en ese caso sí entendería que votasen liberarse del enemigo opresor y lanzarse por la senda tenebrosa de la independencia y de esos años de búsqueda progresiva del reconocimiento internacional, del aislamiento, de la apertura de nuevos mercados mientras la miseria y el paro crecen, las fronteras de la UE se cierran, se les expulsa del euro y la cae empicada la competitividad. 

Pero nada de esto se da ni se ha dado. En Cataluña no hay ninguna persecución, y si la hay son los independentistas los que persiguen a la mitad no independentista, y no al revés. La Generalidad ha puesto más de mil multas lingüísticas (¡multa por hablar como te dé la gana!) y muchos catalanes han tenido que recurrir a los tribunales para exigir su derecho a ser escolarizados en castellano. La represión siempre viene del  lado independentista y solo una vez, el 1º de octubre, el Estado reaccionó, tras cuarenta años de olvidarse de los derechos de los catalanes que quieren hablar castellano o rotular su negocio en la lengua que les venga en gana, por ejemplo. 

La Generalidad tiene el control de los funcionarios, de la policía, de la televisión, de la educación, de la universidad y de la cultura; millones de euros se van a la promoción del idioma y de la cultura catalana marcando la diferencia de la cultura del resto de España, y sin embargo, no se sienten del todo independientes. Y a mí me parece bien, es un sentimiento, quizá uno pueda pensar que estarían mejor sin el resto de España, pero me parece una demencia hacer de esto un "proceso" o poner en peligro aquellas cosas que han costado sangre sudor y lágrimas por ese sentimiento de querer ser más independientes.

A mi particularmente me gustaría que Portugal formase parte de España, pero aunque mi sentimiento fuese compartido por la mitad de los portugueses y la mitad de los españoles no se me ocurriría invadir Portugal. Así de sencillo, porque el sentimiento no puede moverme a poner en riesgo la seguridad, la economía y la justicia. Seguiré yendo a Portugal y, como es Europa, casi no se nota que es otro país. Pues lo mismo deberían hacer esos catalanes que quieren separarse. 

Pero está claro que visto el problema solo queda enfrentarse a él con sentimientos y no con razones, de ahí el acierto de Ciudadanos: un corazón con tres banderas (deberían haber sido dos, a mi juicio sobraba la europea), pero les ha faltado el relato de todo lo que nos une: las vacaciones en Madrid, o en Mallorca, o en Galicia, las cañas, la alegría de ser españoles, la selección, el orgullo de nuestra historia en común, el recuerdo de los abuelos andaluces o extremeños, las montañas de Aragón, Cuéntame, la EGB y el flamenco de Peret.

Y el fracaso del PP estaba cantado: no se puede oponer al sentimiento razones, ley, orden. Y si lo quieres hacer debes antes hacer que la gente se olvide del sentimiento, es decir, gobernar un año dos o los que hagan falta hasta que los ánimos se calmen.

domingo, 20 de agosto de 2017

¿Qué pasaría si Cataluña se independizara?

Los Pujol en un paraíso natural... y fiscal
Sé que espera que le diga qué hacemos con el Barça o si permanecerían en la UE o no. Pero no va a ser así, si eso espera deje de leer, porque no va a encontrar un diagrama de consecuencias. 

Mi tesis: la pregunta es improcedente porque “Cataluña” no es una entidad diferente de España, es esencialmente España. La pregunta es tan absurda que no puede contestarse ¿Qué pasaría si a Jordi le cortamos la cabeza? Evidentemente, la pregunta no tendría sentido porque ya no sería Jordi, estaría muerto. Pues eso mismo pasa con Cataluña.

No es que haya habido dos países, dos naciones,  que se han unido en algún momento de su historia, España es una unidad desde antes de formarse siquiera los términos 'Cataluña' y 'España'. Lo que lo correcto es decir que algunos (algunos catalanes, vascos, andaluces o castellanos) quieren destruir España, y la quieren destruir por una razón: el poder.

España, como toda nación, ha tenido sus enemigos y los tendrá siempre, porque una nación es una forma de poder frente al mundo, es una unidad de poder, una forma de ser natural que quiere seguir existiendo y como tal pueden salirle enemigos exteriores o interiores, como a todo organismo vivo. En un tiempo  pasado fue Inglaterra la que quería ver a España sumida en el desastre para apropiarse de sus territorios o mercados. En otro tiempo el mal estaba dentro y los reyezuelos de taifas o los señores feudales querían un Estado débil para hacerse con un poder absoluto en un territorio pequeño. En ambos casos es el ansia de arrebatar el poder  a la nación el que mueve al ataque contra la misma. Pero España siempre soluciona sus problemas temporales, porque es una unidad metafísica, va más allá de lo temporal y es superior a los elementos que la componen.

En Cataluña lo que ocurre es lo segundo: unos señores feudales se cansan de tener que someterse a la ley para hacer lo que quieran. Y lo hacen en dos movimientos que se superponen:

Por un lado se crea una casta de corruptos representados por CiU y el PSC que va acaparando poder a costa de la retirada progresiva del Estado Español. Más poder significa presupuestos más amplios, muchos más altos cargos, muchos más enchufes, más mordidas y demás… y sobre todo más impunidad, cada vez son más los catalanes que viven de una u otra forma de la Autonomía o del catalanismo.  

Por otro lado se difunde el sentimiento nacionalista que consiste en crear un país desde arriba. Normalmente los nacionalismos funcionan al revés: un pueblo con una identidad y una historia, sometido a otro pueblo, genera políticos que lo llevan a la independencia. En Cataluña, no hay ni historia diferente, ni dos pueblos, ni ningún sometimiento. No hay ninguna ley española, de ninguna época, que limite los derechos de los catalanes. No hay ningún hecho diferencial. Por eso el nacionalismo se organiza de arriba abajo: son los políticos los que crean la identidad y el problema. 

Decía Ortega, que el nacionalismo necesita además de un sentimiento, un territorio que reivindicar y un enemigo al que hacer frente, por eso en el diseño nacionalista se basa en crear artificialmente el sentimiento, organizar campañas de odio a lo español (que en este caso es un odio hacia sí mismo de carácter freudiano en el que no me puedo detener) y reivindicar territorios españoles.


Siendo así las cosas (como ante cualquier problema) tenemos tres opciones: dejar que el grupo de los corruptos y corruptores sigan creando desde arriba su estado catalán, creando una nación artificial para satisfacer sus deseos de poder; plantarles cara de forma contundente y definitiva; o aplazar el problema (que es lo que suelen hacer los gobiernos democráticos).

Evidentemente la primera opción no tiene ningún sentido: ¿les dejamos? ¿qué pasaría si les dejásemos? La respuesta es evidente. Esto no puede pasar, no se trata de que yo no quiera, sino que es imposible. No se puede romper una nación así con una ley, porque una nación es un intercambio constante de todo, de bienes, de servicios, de gentes, valores, esperanzas, historia y genes. Es muy difícil determinar qué es catalán y qué andaluz, qué castellano y qué catalán. 

En los momentos difíciles, como en los atentados terroristas, sentimos que somos una nación. No importa el lugar de la geografía en la que suceden los hechos, porque simplemente han atacado a españoles, a todos los españoles, en este caso es un ataque extranjero, pero si a cualquier español se le le ataca por el hecho de serlo, toda la nación se pone en guardia.

Cuando las naciones no estaban delimitadas ni territorialmente ni espiritualmente sí podían unidades destinadas a ser lo mismo romperse en dos, como ocurrió entre España y Portugal o entre Alemania y Austria. Pero el andar de los tiempos ya hace imposible la ruptura de unidades históricas naturales. Cuando Alemania fue partida en dos tras la Segunda Guerra Mundial, todo el mundo sabía que esa situación era momentánea.

Es cierto que la política a veces no corresponde con lo natural: irlandeses, serbios, estonios, saben perfectamente quiénes son, porque tienen una raza, una religión, una historia diferente, y han estado sometidos, pero en España no existe ningún tipo étnico o cultural puro, somos todos lo mismo, la misma historia, los mismos genes, el mismo futuro, el mismo sentir ante la adversidad.

Por esto, porque somos en realidad lo mismo, los políticos catalanes plantean el problema como algo sentimental, en tiempos de la postverdad la realidad importa poco, solo el sentimiento –el poder de la voluntad- de la gente: es catalán el que se siente catalán… pero claro el sentimiento es manipulable, si en el colegio, en la radio y en la televisión, si en el Ayuntamiento y en la calle solo se habla de Cataluña como nación, buscando hechos diferenciales e historias inventadas sobre un previo reino catalán independiente…

Somos una nación, en lo económico ¿Es la Caixa una empresa catalana?, ¿De dónde sacan las materias primas, la mano de obra o los clientes las empresas catalanas?, ¿De dónde sacan las materias primas, la mano de obra o los clientes las empresas de Zaragoza?, en la historia ¿No había catalanes en la corte de los Reyes Católicos? ¿No participamos juntos en la conquista de América? ¿No luchamos juntos por el catolicismo en Europa? ¿No tuvimos la misma invasión francesa y la misma reacción en 1812? ¿No tuvimos la misma guerra civil? ¿No trabajamos juntos por la reconstrucción tras la guerra? ¿No eran catalanes los 18 ministros catalanes de Franco?; en lo personal ¿los hijos de los andaluces que fueron después de la guerra son catalanes? ¿Son catalanes los Puig que llevan tres generaciones en Valladolid? ¿Son catalanes los que se fueron a América? ¿Son catalanes los zamoranos del Barça? ¿Y los inmigrantes africanos afincados en Cataluña? ¿son catalanes?; en los valores ¿No somos todos mediterráneos? ¿No tenemos una misma forma de rezar, de cuidar, de vivir?

Siendo lo mismo, el Estado debe mantener su integridad y lo debe hacer no solo por no abandonar a la mayoría de los catalanes que sufren constantemente los envites del nacionalismo, sino por preservar el poder nacional, exactamente igual que si España sufriese una invasión, debería reaccionar con todo su poderío, político y militar, si amenaza una división debe reaccionar.

Urgentemente hay que cambiar la Constitución y crear eso que Rosa Díez llamaba el techo competencial, es decir, blindar las competencias autonómicas para todos, sin excepciones, y evitar de una vez por todas este sistema de representación que permite negociar la gobernabilidad de España a cambio de pérdida de soberanía o transferencias de poder a las autonomías, que como decimos son trocitos de poder que se reparten unos pocos.

Urge retirar las competencias en Educación y Sanidad, y garantizar los derechos de los españoles en Cataluña, es decir, de los catalanes. Y por supuesto evitar las duplicidades, por ejemplo, las policías locales, autonómicas, Guardia Civil y Nacional no tiene ningún sentido. 

Una Constitución que garantice el bilingüismo, único hecho diferencial catalán, pero que en caso de conflicto prevalezca el idioma común, pues es el único que garantiza la igualdad de oportunidades y la movilidad nacional e internacional. Que cada uno utilice el idioma que quiera, claro está, en cualquier parte de España, pero que a la hora de elegir u obligar solo sea el castellano el idioma de todos.

Una nueva Constitución que garantice la movilidad interna en la nación, que permita a los funcionarios pasar de una comunidad a otra sin problemas, que cualquier funcionario pueda usar la lengua que le apetezca en cada momento, sin que sea un derecho el ser atendido en una o en otra, y en todo caso la primacía del castellano, que es idioma común y que todos tenemos el deber de conocer.

Una nueva Constitución que llame como llame a las regiones, deje claro que la sedición o el intento de ruptura de la nación es delito y debe ser castigado de la misma manera que lo sería la invasión de un país extranjero. La apología del separatismo debería estar tipificada en el código penal equiparándola a la conspiración golpista.


Entonces queda contestada la pregunta: ¿qué pasaría si un grupo de corruptos quiere romper España? Que tendríamos que reformular las reglas del juego para que la pregunta sea impensable.

lunes, 9 de enero de 2017

La odiologías terroristas


Aquí propongo un tema que puede ser interesante para un trabajo de investigación. Se trata de calcular el número del caldo de cultivo del terrorista. para ello, por cercanía he tomado las dos ideologías que han generado más terroristas: el nacionalismo y el islamismo, dejando, por obsoletas el comunismo y el anarquismo, aunque también azotaron bien la Europa del XIX. En realidad son las dos caras de una misma moneda, como veremos.

Las "odiologías" (patento desde ahora el término) son ideologías que promueven el odio y generan terrorismo y estados totalitarios, porque son en su raíz y fundamento ideologías antipersona. Ser antipersona no quiere decir ser misántropo (es decir se puede ser buena persona dentro de un grupo antipersona) solo consiste en no aceptar al otro como es, sino como un ser que solo tiene importancia si es de determinada manera. De este modo se genera una especie de amor universal, similar al cristiano, pero reducido al universo en el que viven: la solidaridad, el amor, la caridad -entonces- se dan solo en el grupo y fuera el odio, la aversión y la discriminación.

El islam


El Islam desde su inicio se dedicó a extorsionar, robar y matar (no necesariamente por este orden) a todo aquél que no se hiciese musulmán. Eso le llevó a una rápida expansión, el ejército islámico creció asimilando a los acomodaticios árabes y demás pueblos de Oriente hasta que se encontró con una oposición armada lo suficientemente fuerte como para frenar la invasión. Y esto no es historia pasada, esto es la raíz del Islam actual, la verdadera esencia.

Que el Islam es una ideología de odio y guerra no es necesario justificarlo. Quien sepa leer que lea lo siguiente y luego vemos cómo encajar esto en una interpretación pacífica:


  • Corán 9: 38-39: ¡Creyentes! ¿Qué os pasa? ¿Por qué, cuando se os dice: "Id a la guerra por la causa de Alá" (...)
  • Corán 9:41: Id a la guerra, tanto si os es fácil como si os es difícil! Luchad por Alá con vuestra hacienda y vuestras personas! Es mejor para vosotros. Si supierais...
  • Corán 9:86: Creed en Alá y combatid junto a su enviado.
  • Corán 9:123: ¡Creyentes! ¡Combatid contra los infieles que tengáis cerca! Que os encuentren duros! ¡Sabed que Alá está con los que le temen!
  • Corán 17:16: Cuando queremos destruir una ciudad, ordenamos a sus ricos y ellos se entregan en ella a la iniquidad. Entonces, la sentencia contra ella se cumple y la aniquilamos.
  • Corán 8:39: Combatid contra ellos hasta que dejen de induciros a apostatar y se rinda todo el culto a Alá. Si cesan, Alá ve bien lo que hacen.
  • Corán 8:65: ¡Profeta! ¡Anima a los creyentes al combate! Si hay entre vosotros veinte hombres tenaces, vencerán a doscientos. Y si cien, vencerán a mil infieles, pues éstos son gente que no comprende(*).
  • Corán 9:5: Matad a los asociadores [los cristianos] dondequiera que les encontréis. ¡Capturadles! ¡Sitiadles! ¡Tendedles emboscadas por todas partes! Pero si se arrepienten, hacen la azalá y dan el azaque, entonces ¡dejadles en paz!
  • Corán 2:193: Combatid contra ellos hasta que dejen de induciros a apostatar y se rinda culto a Alá.
  • Corán 8:12: Cuando vuestro Señor inspiró a los ángeles: «Yo estoy con vosotros. ¡Confirmad, pues, a los que creen! Infundiré el terror en los corazones de quienes no crean. ¡Cortadles del cuello, pegadles en todos los dedos!»" 
  • Corán 5:33: Retribución de quienes hacen la guerra a Alá y a Su Enviado y se dan a corromper en la tierra: serán muertos sin piedad, o crucificados, o amputados de manos y pies opuestos, o desterrados del país. Sufrirán ignominia en la vida de acá y terrible castigo en la otra.
  • Corán 5:51: ¡Creyentes! No toméis como amigos a los judíos y a los cristianos! Son amigos unos de otros. Quien de vosotros trabe amistad con ellos, se hace uno de ellos. Alá no guía al pueblo impío.
(*) Estas estadísticas, dictadas por el Arcángel, no cuadran con las de la Interpol

Si piensan que estas frases están sacadas de contexto, vayan al Corán o lean una biografía de Mahoma. Esto es así. Podría ser de otro modo, pero es así. Si ud. es musulmán y no siente el odio al judío, al cristiano o al americano es mal musulmán, o un musulmán que se acerca a lo cristiano.

El nacionalismo


Por otro lado, el nacionalismo, la otra "odiologia", surge en el siglo XIX para afirmar una raza, una lengua, una cultura o un mero "hecho diferencial" frente a los otros. Los 'Otros' (gentiles, charnegos, maketos, infieles...) son el mal del pueblo o de la raza y y el pueblo está oprimido desde tiempo inmemorial, desean por tanto librarse de su yugo opresor. Los políticos nacionalistas engañan al pueblo haciéndoles creer que sus males lo son por los otros y no por ellos mismos y creen que con la liberación se creará un paraíso en la tierra: un paraíso nazi, vasco, catalán, judío o gallego. 

Con estos presupuestos es lógico que una parte de la población, la más briosa, se dedique a combatir para la liberación, como esa misma parte del pueblo musulmán combate por el nacionalismo mahometano, un nacionalismo del siglo VII basado en el hecho diferencial de la religión y no en la raza o en la lengua (realmente un "avance" para la época).

Y lo mismo, si es usted nacionalista periférico y no siente odio a España, a la Guardia Civil o a la bandera, quizá se le haya pasado ya el virus. 

Pero vayamos a los datos...

Datos

1. En Francia hay 66.000.000 personas, de las cuales 4.710.000 son musulmanes, un 9%
2. Un 4% de la población musulmana ve adecuada la violencia terrorista, es decir, 240.000.
3. El número de islamistas detenidos sospechosos de terrorismo es de 1.190, un 0,02%, es decir,  en Francia para lograr un terrorista se necesitan 1.100 musulmanes. Y solo 240 radicales para lograr un activista.

1. En España hay 40.000.000 de personas, 980.000 musulmanes, un 2,1% de la población
2. Un 4% de la población musulmana ve adecuada la violencia terrorista, es decir, 72.000
3. El número de islamistas radicales detenidos, un 0,06%, en España para lograr un terrorista hacen falta solo 540 musulmanes. O de cada 70 radicales sale un terrorista.


Esto no quiere decir que haya una correlación entre terrorismo e Islam, puesto que hay muchos más datos que me dejo fuera, tales como la pobreza, la falta de educación, la cultura, etc. Pero si quiere decir que hay una relación directa entre odio e islam.

Otro dato significativo es que ocho de cada diez terroristas en el mundo son musulmanes y que en ninguna ideología (porque el islam es una ideología) se ha dado un porcentaje tan alto de terroristas por creyente.

Como Ejercicio comparen estos dos mapas y saquen sus conclusiones:




Sobre el nacionalismo valdría el irlandés, el judío o el español, vamos al español. En España hay 2.189.000 vascos, de los cuales el 46% se declara nacionalista (1.006.940). Hay condenadas 10.000 personas por terrorismo en 40 años (si extrapolamos a los últimos cinco, (que es la horquilla de fechas que manejamos para el terrorismo islamista) tenemos que han sido condenados 250, un 0.02%, es decir, para crear un terrorista necesitan unos 4.000 nacionalistas. 

Vayamos a mi conclusión aproximada y sin garantías de verdad: las ideologías que generan odio al vecino, que alientan la exclusión social tales como el islamismo, el nacionalismo generan cerca de un 4% de partidarios de la violencia y éstos a su vez traen un terrorista por cada 4.800 pacíficos creyentes.




De este modo sería una estupenda investigación hacer estos cálculos en todo el mundo y descubrir si hay una constante en este dato y ver cómo se desvía una sociedad determinada de dicha constante y por qué causas. Conociendo las causas quizá se evite el cultivo de terroristas...

Evidentemente lo que digo aquí no va contra el islam, sino contra la ideología que saca terroristas, sea cual sea. Si seguimos el modelo de integración y disgregación de las comunidades musulmanas, como hacen en los países nórdicos, iremos mejor que si les ponemos mezquitas donde se enseña árabe mezclado con antisemitismo, por ejemplo.


domingo, 21 de septiembre de 2014

Diez razones para ser separatista


Ser nacionalista, separatista o independentista que viene a ser lo mismo, es siempre rentable, igual que es rentable ser un niñato maleducado. Es cierto que ambas cosas fastidian a los que están alrededor, que tiene que tragar y tragar y aguantarse resignadamente. Pero al nacionalista, como al hijo único los otros le trae al pairo. Es por eso por lo que se dice que el nacionalismo un egoísmo social, etc. En todo caso yo solo quiero destacar diez razones por las que conviene ser nacionalista. 

1. Vives en una Nación histórica que le ha costado sangre, sudor y lágrimas llegar a ser lo que es. (No es lo mismo ser luxemburgués, por ejemplo, que español, francés o inglés. Faltaría más). Los beneficios de pertenecer a una nación grande e histórica son muchos: 

  • Tienes una lengua de cultura, que puede hablarse en todo el planeta. 
  • Tienes un mercado amplio, un gran número de gente dispuesta a vender y a comprar tus productos
  • Tienes acuerdos internacionales que te benefician siempre
  • Todo el mundo conoce tu terruño
  • Puedes trabajar en todo el territorio nacional 
  • Puedes viajar sin se molestado

2. Pero eso lo tenemos todos, si eres nacionalista a la vez y sin renunciar a nada vives como si tu pueblo fuese un Estado-nacional-de-verdad:

  • Solo atiendes a las leyes locales (da igual lo que diga España sobre banderas, educación, igualdad de lenguajes en las administraciones, etc. etc.)
  • No necesitas ir a la capital a nada, tienes todo: educación, comercio, policía, bomberos, sanidad, calles, alumbrado, comercio, todo en tu comunidad
  • Como tienes una fabla popular arcaica puedes presentarte solo a las oposiciones de tu administración y tú puedes hacer oposiciones en toda la nación
  • Lo mismo con los trabajos cara al público, tú puedes, yo no. Pero en Madrid y en Cuenca estamos en igualdad de condiciones

3. Ser separatista te da un halo de oprimido de esos que quedan de maravilla en el extranjero. 

4. Eres representante de un pueblo milenario (como si los otros hubiésemos nacido ayer) o que ha sabido mantener su cultura frente a la opresión, etc. 

5. Tienes derecho a prohibir a tus vecinos cualquier manifestación cultural que no te guste. No se trata de que tú no vayas a los toros o a un baile de jotas de Álava, o que no vayas al cine en castellano. Puedes decidir que el otro no vaya.

6. Puedes jugar con el Estado de tú a tú al conflicto, a la amenaza de guerra, a la ruptura. Y el Estado tiene que callar y no entrar a saco ¿Y qué harás si no cumplo la Ley? ¿eh? 

7. Siempre tienes a alguien al que culpar de cualquier mal, a España, y -sin embargo- los aciertos son tuyos.

8. Tienes un gobierno dispuesto a subvencionar cualquier cosa que sea de la tierra, comida, animales, bailes,  lenguas.... 

9. Puedes convocar elecciones para proclamar el Estado Independiente, pero al final no lo haces porque si no se te acaba el chollo. Alguna razón imprevista, desbarata el "proceso" y el baile continua

10. Las bufonadas en busca de prensa actualidad en los mercados, sentimientos nacionales calientes, que hacen olvidar las malas gestiones, los robos y las debilidades, etc. salen gratis.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Nazismo y comunismo




Si la filosofía política no vale para demostrar la conexión ideológica entre los dos totalitarismos socialistas y criminales del siglo XX, quizá sirva la historia gráfica.

A mi me valdría con que me mostrasen la raíz antipersona de los dos sistemas, o el descubrimiento de que en una sociedad sin Dios es el Estado el que ocupa el lugar de Dios, el lugar del absoluto al que todo se debe doblegar. Me bastaría con ver que detrás de todas las dictaduras destructivas está el odio a la naturaleza humana actual (la única real) y el engaño colectivo con una conquista de una naturaleza humana futura, irrealizable... El paralelismo es total: la intromisión en la vida privada, la sacralización del Estado, que monopoliza rápidamente la belleza, la verdad y la bondad, la confusión entre los medios y los fines, la mecanización y burocratización de la muerte, el culto al representante del representante del Estado, etc. etc.  

Digo que si con esto no vale quizá haya que ver algunos documentales, ya que es bueno mostrar las cosas de manera sencilla, aunque recomiendo al vídeovidente que intente hacer el juego de identificar qué cadáveres son de unos y cuáles de otros. 

Propongo, pues, estos vídeos del Canal Historia, por gentileza del profesor Domingo González Hernández, y una referencia al enciclopédico y mítico Libro Negro del Comunismo, que es bastante completo aunque faltan por escribir algunos apéndices con los crímenes de los dictadores socialistas vivos: los monarcas absolutos Castro II y Maduro I; y los exóticos Xi Jinping, Obiang Ngema y Truong Tan Sang.





http://www.edicionesb.com/catalogo/libro/el-libro-negro-del-comunismo_1306.html


En la foto los últimos comunistas españoles

miércoles, 28 de agosto de 2013

La tercera guerra mundial


Aunque parezca que me salgo de mis temas habituales no lo voy a hacer demasiado, porque lo que me importa de este conflicto no es decantarme por uno o por otro, realmente no tengo favoritos en la zona, o dicho de otro modo creo que son tan criminales los opositores rebeldes como los gobernantes golpistas. Me interesan los malabares dialécticos que tienen que hacer en Occidente unos y otros para justificar su apuesta por un bando en un escenario de locura absoluta y falta de realidad.

Este verano estamos asistiendo a un espectáculo dialéctico de lo más interesante, los demócratas liberales tienen que apoyar un Golpe de Estado para evitar que el islam (real) se haga con el poder; los "rojillos sin fronteras" -esos ninis del pañuelo palestino-, tienen que ver a cientos de niños gaseados y apoyar al criminal ejército que los mató, simplemente porque Rusia y China lo apoyan y porque defendiendo a los criminales atacas, de algún modo, a Estados Unidos e Israel.

Vemos a Obama (que no es Bush) muy serio pidiendo pruebas a los expertos de la ONU mientras los niños muertos se apilan sobre su escritorio. Rusia jugando al pío pío que yo no he sido para lograr con ello energía barata o vender algún arsenal mortífero. Pakistán al fondo con la bomba atómica, cuarenta muertos al día en Irak, Irán apuntando a Israel, etc. etc. 

Y mientras el mundo democrático aplaudiendo a un ejército golpista en Egipto que juzga al ahora "dictador Mubarak" (el que era hasta hace bien poco "presidente Mubarak" y había garantizado la seguridad de millones de viajes de turistas occidentales) por haber acabado con los cabecillas de los Hermanos Musulmanes, que habían obtenido el poder democráticamente...

Todos estamos viendo una serie de movimientos dialécticos que en el fondo esconden una verdad tremenda: la democracia no es compatible con el Islam, porque cuando llega el Islam al poder en cualquier territorio extermina a toda la oposición e impone su ley sobre todos, ley que elimina los derechos a la libertad religiosa (con las dictaduras "laicas" en Irak y en Egipto quedaban grupos cristianos, ahora ya no queda nada) y somete a las mujeres a una vida de segunda, elimina a los homosexuales y mata o expulsa a las religiones cristianas presentes en la zona. Y eso sin hablar del antisemitismo, las lapidaciones o los castigos corporales.

Y para colmo el fantasma de lo políticamente correcto hace sospechoso este discurso mío que apunta como enemigo de la razón, la paz y la libertad al Islam. Y hay que hablar a continuación de esa entelequia que se llama "islam bueno" o "islam democrático"; pues bien, no solo es una entelequia, sino que también es un oxímoron.

Yo creo que no puede existir en este mundo eso que llaman islam democrático. Existe tanto como el nazismo bueno, es decir, no existe en absoluto o, de existir, no lo hace como una idea política, sino como un ideal de vida de una o varias personas aisladas. 

En pequeñas comunidades, sin oposición, puede existir paz y reinar el amor... tal y como reinaba en el refugio de montaña donde Hitler pasaba sus vacaciones o en la casa de Goebels en Navidad; pero eso no es ni el verdadero nazismo ni el verdadero islam porque no son políticos. Ambos son una fe que sirve a la política.  

El islam, el que creó Mahoma es religión y política, y lo uno no se entiende sin lo otro. Lo que quiso el islam desde el principio, lo que quería Mahoma, era un proyecto político-militar apoyado en una religión, un proyecto geoestratégico: quería dominar Medina, y luego la Meca y luego el espacio intermedio, y los reinos vecinos.... Algo así como el nazismo inicial, que quería en un principio compartir el poder para luego hacerse con todo el poder de Alemania y más tarde de toda Europa.

Con los criterios occidentales de bien y mal, que no son otros que los cristianos, plasmados en los derechos humanos, es imposible aceptar como válido un grupo religioso-político o político-religioso que en su naturaleza religiosa o ideológica lleve inserto el control total del Estado, porque esto elimina la disidencia y lleva al fanatismo por el camino más rápido: la acumulación de poder. 

En Siria y en el resto del mundo habrá paz cuando se identifique al enemigo correctamente y se le neutralice para siempre, como se está pidiendo desde hace años: con una guerra total y sin cuartel.

viernes, 25 de mayo de 2012

#EsperanzaHijadePuta.


Twitter "clama"  #EsperanzaHijadePuta. TT durante el partido. Poca educación y sentido común de los mandamases Movimiento (#15M).

Entiendo que haya gente de izquierda. Desde el ala moderada (Rosa Díez) a la más radical (Arnaldo Otegui). Pero una cosa es ser de izquierdas y otra muy distinta es ser idiota y me parece a mi que la Estupidez, que antes era apolítica, y no se casaba con nadie se pasea ahora por la izquierda a sus anchas.

Eso de un español antiespañol tiene su gracia. ¿Un tipo de Leganés antiespañol? Los comunistas chinos son prochinos, los venezolanos provenezuela, y los comunistas de aquí... son antiespañoles ¡pero si no se puede! ¿Cómo vas a tú ser anti tú? ¿No te das cuenta que si no fueses español no podrías quejarte de lo que hacemos los españoles?

- Ah, sí, es que quieres ser español de otra forma... ¿Pero no te das cuenta de que eres español ahora, de la única forma que ahora se puede ser español? Porque no se puede ser del futuro o del pasado. Si naces en el siglo XI podrías ser aragonés, castellano o navarro "solo", pero si naces en el XX... ya no. ¿que quieres que sea de otra manera? Pues lucha, como español, por segregarte. Pero puedes luchar por ser español...



En Twiter hoy había miles de idiotas atacando a su televisión, la de todos, por subir el volumen de su himno, del himno de todos porque unos pocos querían hacer vilencia contra él. Y resulta que es censurar permitir oir lo que suena, lo que tiene que sonar, para evitar que se oiga lo que no tiene que sonar.


No entiendo de fútbol pero entiendo de libertades: aquí hay unos señores que juegan al fútbol y ganan un dinero considerable en la liga española voluntariamente. Y otros que van a verlos VOLUNTARIAMENTE. Que yo sepa no hay ninguna Ley que obligue a un equipo a jugar, a existir. De hecho yo me he enterado del partido por la polémica y porque he visto a gente vestida de rayas.

Cuando hay libertad podemos hacer muchas cosas: jugar en la liga española, o no. Es tan sencillo como abandonar las armas, saltar, aplaudir o gritar. Actos libres: Jugar/no jugar, matar/no matar, gritar/no gritar. ¿Sencillo? ¿Verdad?

Pero si juegan, juegan en la Copa del Rey de España y se toca el himno de España. Y si no lo quieres escuchar no juegas, o no vas. Si matas te persigue la policía. Si gritas te oyen. Puedes querer cambiar lo que hay, y trabajar para ello, pero viviendo en la realidad. Y la realidad está impregnada de causas y efectos que con la razón unimos: las cosas reales están todas sujetas a estas leyes.

Por ejemplo, si quiero cambiar la forma del Estado tendré que lograr los votos suficientes para ello. O hacer una revolución. Pero mi revolución no puede consistir en hacer como si de las causas no tuviesen necesariamente que venir los efectos.

Creo que estos lodos nos vienen de que llevamos mucho tiempo (200 años) aguantando un discurso irreal, romántico y decimonónico, este discurso idealizado del país vasco y de Cataluña. Un discurso  que presupone existente lo que no existe, y a base de repetirlo creen que se hace realidad. No sé si históricamente hay algo que se pueda llamar así, lo dudo, lo que sí sé es que hoy no hay nada, y que a base de repetirlo han hecho creer a una generación de la existencia de hechos diferenciales: razas, derechos, lenguas o identidades que no existían más que en la imaginación de montañeses y en los museos allá por el siglo XIX y que hoy son absurdamente anacrónicos y que sólo sirven para perpetuar este sistema de politiqueos que nos está llevando a la ruina. 

No entiendo cómo la izquierda, tan dada a lo progre, al futuro, admite a estos mangantes filonazis del pasado (Bildu, ERC,  CAGALEUS por si alguien duda) como sus amigos  y juntos se ponen a tirar piedras contra el tejado de todos.

¿No sería más lógico que como indignados se indignasen primero contra quienes han creado chiringuitos innecesarios? ¿No es más progre trabajar por el futuro común multicultural antes que defender los privilegios de la raza?

Y esto pienso mientras el pueblo tuteriano dice: #Esperanzahijadeputa y #Gol, con el mismo énfasis.